• Martes, 20 de Agosto de 2019
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Entre un 10 y 15 por ciento de pacientes que espera un hígado en España fallece sin conseguirlo

Expertos reconocen que el tiempo para un trasplante hepático oscila entre un mes y los 8 ó 9 meses

La escasez de donantes de órganos, motivada por el descenso de accidentes de tráfico y la reducción de muertes encefálicas en las UVI hospitalarias, es la causa de que el 8 por ciento -el porcentaje puede llegar hasta el 10 ó 15 por ciento- de los pacientes que se encuentran en lista de espera para recibir un hígado fallezca antes de disponer de un órgano. Según los especialistas, el tiempo medio de permanencia en la lista de espera varía en cada uno de los veinticinco hospitales españoles que tienen programas de trasplantes hepáticos y puede oscilar entre un mes y 8 ó 9 meses. En el caso del Hospital de Cruces, único hospital vasco que realiza estas operaciones, la lista de espera es de 2 meses.

Así lo han explicado Jorge Ortiz de Urbina, jefe de la Unidad de Cirugía Hepatobiliar y Trasplante Hepático del Hospital de Cruces (Vizacya) y Manuel de la Mata, presidente de la Sociedad Española de Trasplante Hepático (SETH), que ha celebrado en el Palacio Euskalduna de Bilbao su XXII Congreso Anual. Durante dos días, más de 300 expertos, entre cirujanos, hepatólogos, especialistas del aparato digestivo, internistas, especialistas y anestesistas vinculados al trasplante hepático, han debatido en la capital vizcaína, entre otros muchos temas, sobre la necesidad de potenciar otras alternativas para los trasplantes de órganos ante la escasez de donantes, la utilización de los medicamentos genéricos o la utilización de hígados artificiales

Los datos ofrecidos apuntan a que en 2010 se registraron 1.502 donantes de órganos, en general, de los que 971 fueron de hígado, frente a los 1.605 donantes de 2009, de los cuales 1.099 fueron hepáticos. La media estatal de donaciones de órganos se sitúa en 32 por millón de habitantes y en el País Vasco, en 43 por millón de habitantes.

El País Vasco lidera las donaciones

Los expertos hicieron hincapié en que la media nacional de pacientes fallecidos en la lista de espera de trasplante de hígado es del 8 por ciento, el doble que en el País Vasco. El resultado de Euskadi es aún mejor si se tiene en cuenta que la cifra general excluye a los solicitantes que no cumplen las condiciones necesarias para entrar en lista de espera. En ese caso, habría que hablar “de un 10 a un 15 por ciento de personas que mueren sin la posibilidad de recibir un injerto”, destacó el Manuel de la Mata, presidente de SETH.

Por comunidades autónomas, el ranking de donaciones en 2010 lo encabezaron Cantabria (con 44,1 donantes por millón de habitantes), La Rioja (43,8) y el País Vasco (42). En cuanto a las comunidades donde más se incrementaron las donaciones, la lista la lideran Castilla y León (+18,4 por ciento), País Vasco (+10,8 por ciento) y Castilla-La Mancha (+9,4 por ciento).

Otras alternativas para los trasplantes

Ante la escasez de donaciones, desde el ámbito científico “tal y como explicaron los expertos en el Congreso de la SETH-  se intenta potenciar otras alternativas. Una de ellas es la bipartición hepática con la que se intenta “potenciar la división de los injertos, para compartir un mismo injerto entre dos receptores”, apuntó de la Mata, “y se continuará impulsando la donación en vivo, un procedimiento complejo, pero que tanto en adultos como en receptores pediátricos supone una oportunidad para acceder al trasplante en un tiempo adecuado para evitar un deterioro irreversible o la progresión de un tumor más allá de los límites aceptados”.

Es una técnica muy efectiva y segura, a pesar de que se han dado casos de que la situación se complica y fallece el donante. Son muy pocos, sólo se sabe de diez o doce en el mundo», subrayó Ortiz de Urbina, “pero es algo que impacta en el equipo profesional y en la sociedad”. En Euskadi solo se trasplantan órganos procedentes de fallecidos. “Afortunadamente no hemos necesitado otras alternativas, lo que no significa que no estemos ya planteando proyectos con donantes a corazón parado y donante vivo”.

La modalidad de donante a corazón parado -personas fallecidas en parada cardiorrespiratoria- también se está incrementando y representó el 8,6 por ciento de donaciones en el 2010.

De cara a futuro, se investiga la creación de hígados artificiales, aunque aún está en una fase preliminar, y en un futuro “más lejano aún” se confía en las posibilidades de la medicina regenerativa.

Preocupación  por los genéricos

Uno de los asuntos que más polvareda levanta entre los hepatólogos es el concerniente a los medicamentos genéricos. Según Manuel de la Mata, presidente de la SETH y jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, “existe preocupación, ya que el creciente uso de fármacos genéricos ha alcanzado también al grupo de inmunosupresores, planteando dudas sobre su seguridad y eficacia”.

Los dos especialistas han coincidido en señalar “no se puede hacer cesto común con todos los genéricos”. Para el Dr. Ortiz de Urbina, “existe una controversia importante sobre la utilización actual de genéricos en el trasplante hepático, y es importante dejarlo claro”. A su juicio, “hablamos de medicamentos de margen terapéutico estrecho y que tienen todavía que demostrar mediante ensayos clínicos su eficacia y seguridad”.

Ante el aumento de los fármacos genéricos para el tratamiento de las enfermedades, el presidente del Comité Organizador del XXIII Congreso de la SETH, aclara que “no es lo mismo la utilización de un paracetamol para un dolor de cabeza que una medicación inmunosupresora, que exige un control extremo, para una persona trasplantada. Hay que individualizar cuándo se pueden utilizar los genéricos”.

Entre un 10 y 15 por ciento de pacientes que espera un hígado en España fallece sin conseguirlo