• Sábado, 25 de noviembre de 2017

El 36 por ciento de las mujeres en su tercer trimestre de embarazo padece síndrome de piernas inquietas

Relacionan el síndrome de piernas inquietas con mala calidad del sueño y mala función diurna en el embarazo

Un nuevo estudio de mujeres embarazadas muestra que el síndrome de las piernas inquietas (RLS, por sus siglas en inglés) es común y está fuertemente asociado con mala calidad del sueño, somnolencia diurna excesiva y mala función diurna, que son quejas frecuentes durante el embarazo. Los resultados muestran que el 36 por ciento de las mujeres en su tercer trimestre sufría RLS y la mitad de las mujeres con RLS presentaba síntomas de moderados a graves.

En comparación con las mujeres embarazadas sin RLS, las personas con RLS fueron dos veces más propensas a reportar mala calidad del sueño y mal funcionamiento durante el día, y también tendían más a tener somnolencia diurna excesiva. Además, la investigación encontró una relación dosis-respuesta positiva entre la severidad del RLS y los trastornos sueño-vigilia.

“Mientras esperábamos que RLS fuera relativamente común en mujeres embarazadas, nos sorprendió observar cuántas tenían una forma severa”, afirma el autor principal del trabajo, Galit Levi Dunietz, investigador de post-doctorado T32 en el Centro de Trastornos del Sueño de la Universidad de Michigan, en Darien, Illinois, Estados Unidos. “Estas mujeres experimentaron síntomas RLS por lo menos cuatro veces por semana”, añade.

El estudio incluyó a 1.563 mujeres embarazadas con una edad promedio de 30 años, cada una de las cuales estaba en su tercer trimestre. El RLS se diagnosticó utilizando los criterios estandarizados de auto-reporte de los síntomas y la frecuencia. Los datos demográficos y de embarazo se extrajeron de los registros médicos y la información del sueño se recogió con cuestionarios. El estudio no encontró evidencia alguna de asociación entre el RLS y los resultados del parto.

Según los autores, los proveedores de atención médica a menudo descartan las quejas de la paciente de sueño deficiente y somnolencia diurna durante la gestación. “Estos disturbios sueño-vigilia se consideran síntomas comunes en el embarazo y se atribuyen frecuentemente a cambios fisiológicos que se producen en el embarazo normal, pero nuestros datos sugieren que el RLS es un contribuyente adicional a estos síntomas”, dice Dunietz.

Los investigadores, cuyo trabajo se detalla en un artículo que se publica en ‘Journal of Clinical Sleep Medicine’, sugieren que la identificación y el tratamiento del RLS en el embarazo –utilizando enfoques no farmacológicos– puede aliviar la carga de estos síntomas para muchas mujeres.

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