• Martes, 18 de junio de 2019
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Baja en tres euros el gasto por habitante dedicado a Atención Primaria en los últimos años

Informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP)

Presentación informe FADSP

El gasto dedicado a Atención Primaria (AP) disminuyó entre 2010 y 2016 -tanto en porcentaje sobre el gasto sanitario total como en gasto por habitante y año- desde los 199,98 euros a los 196,30 euros, con gran variabilidad entre las CC. AA. A esto se suman notables diferencias en las dotaciones de profesionales a nivel territorial y la gran presión de profesionales de medicina y enfermería, especialmente en Madrid y Baleares, sin aparente justificación. Por otro lado, se constatan elevados porcentajes de profesionales de medicina de familia con cupos superiores a 1.500 (41,49 por ciento) e incluso 2.000 personas (2,12 por ciento), lo que resulta incompatible con el adecuado funcionamiento de la AP.

Son datos del informe ‘Repercusiones de la crisis sobre la Atención Primaria. Evolución en las CC.AA.‘, realizado por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), con cifras del portal estadístico del Ministerio de Sanidad.

De acuerdo con el estudio, el gasto por habitante ha disminuido en ocho CC.AA., y el máximo y el mínimo se ha reducido en 0,26 euros por habitante al año: en 2010, el máximo fue de 252,57 en Extremadura, y el mínimo de 141,84 en Madrid; en 2016 el máximo es de 254,17 en Cantabria y el mínimo, nuevamente, en Madrid (167,15).

Porcentajes

En el informe se estima que la población por médico de familia en España disminuyó entre 2010 y 2017 en un 2,93 por ciento, es decir, menos que la disminución de la población, que lo hizo en un 6,12 por ciento, lo que “significa que se perdieron puestos de trabajo globalmente en esta categoría profesional”. Esta situación, sin embargo, “no se produce” en todas las CC.AA., ya que aumenta la ratio de población en cuatro de ellas, Baleares, Madrid, La Rioja y Asturias.

En cuanto al porcentaje de médicos con más de 1.500 tarjetas sanitarias, según el informe, va del 45,11 por ciento en 2010 al 41,49 por ciento en 2017, mientras que el de profesionales con más de 2.000 pacientes se ha incrementado en 0,45 puntos, lo que “no parece justificable”, según el informe.

Ese porcentaje de médicos con más de 1.500 tarjetas se reduce en la mayoría de CC. AA., excepto en Andalucía (crece apenas un 0,03 por ciento), La Rioja (que pasa de 0 a 24,42 por ciento de profesionales) y Baleares, donde aumenta 4,01 puntos, alcanzado un “intolerable” 85,26 por ciento. En el otro extremo, en País Vasco ha disminuido en 21,56 puntos el número de profesionales con más de 1.500 tarjetas, 18,92 puntos en Navarra; y 16,45 en Valencia, pese a que las dos primeras han aumentado su población.

Las que tienen mayores porcentajes de médicos con más de 2.000 pacientes en 2017 son Madrid (7,81 por ciento) y Baleares (7,46 por ciento), “muy lejos del resto”. “Lo más llamativo es el caso madrileño, donde este porcentaje casi se ha duplicado desde 2010 (cuando era del 4,25 por ciento), mientras que en Baleares ha bajado ligeramente desde entonces”.

Gasto público

En porcentaje del gasto sanitario público sobre el PIB, se ha pasado del 14,88 en 2010 al 13,67 en 2016, y a nivel comunitario se sitúa entre el 18,41 por ciento de Baleares y el 12,74 por ciento de Murcia en 2010, entre el 16,76 por ciento de Extremadura y el 10,52 por ciento de Cantabria en 2012, y entre el 17,7 por ciento de Cantabria y el 11,64 por ciento de Madrid en 2016. “Es decir, la diferencia entre la que más dedica y la que menos lo hace se ha incrementado en estos años, lo que evidentemente fomenta la desigualdad. Probablemente, esta desatención presupuestaria está en el origen de la precaria situación y el descontento vivido en todo el país en este nivel asistencial”, explican desde la Federación.

Preferencia por la pública

En cuanto a la opinión de la ciudadanía, continúa eligiendo de manera preferente a la AP pública sobre el sector privado incluso con la crisis, y quienes han utilizado la AP pública piensan que la atención percibida ha sido buena o muy buena con un notable hacia la actuación de sus profesionales de AP. Pese a ello, declaran que la AP ha empeorado en los cinco últimos años, debido principalmente a las demoras en las citas, señalándolas como la posible principal causa del aumento de las urgencias hospitalarias y del crecimiento de las consultas al médico general privado durante el tiempo indicado. En concreto, la falta de cita con su médico habitual lleva en un 32,5% de los casos acudir a las urgencias hospitalarias. Cita que, a pesar de las facilidades que ofrece Internet, continúa haciéndose vía telefónica en el 42 por ciento de las veces, o a través del propio centro de salud (30 por ciento).

Conclusión

Como conclusión, la FADSP considera en su informe que la Atención Primaria en España continúa hoy en día desfinanciada, con escaso personal sanitario, con demoras en las citas, e insuficientes unidades de apoyo; y principalmente es cuestionada por no ser capaz de consumar las necesidades básicas de salud que se requieren satisfacer frente a un sector privado cada vez más presente en la asistencia sanitaria de todos.