• Domingo, 18 de Agosto de 2019
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Desarrollan una técnica para retrasar los trastornos relacionados con el envejecimiento

Saber cómo y cuándo causan las células senescentes las enfermedades y disfunciones vinculadas a la vejez ha sido una de las principales preguntas abiertas en el campo del envejecimiento

Investigadores de la Clínica Mayo en Rochester (Estados Unidos) han demostrado que al eliminar las células que se van acumulando con la edad se evitaría o retrasaría la aparición de trastornos y discapacidades vinculadas al envejecimiento, según los resultados de un estudio que publica la revista Nature.

Dicho estudio, realizado en modelos experimentales modificados genéticamente, ofrece las primeras pruebas de que hay células “ociosas” que pueden contribuir al envejecimiento, lo que ofrece un medio para ayudar a mantenerse sano según avanza la edad.

Al atacar estas células y sus productos, algún día se podrá romper la conexión entre los mecanismos del envejecimiento y la predisposición a enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares, cáncer y demencia, según asegura el director del Centro Robert y ArleneKogod de Mayo para el Envejecimiento, James Kirkland.

Hace cinco décadas, los científicos descubrieron que las células atravesaban por una cantidad limitada de divisiones antes de dejar de dividirse. Cuando llegan a ese punto, alcanzan un estado de limbo, conocido como senescencia celular, en el cual ni mueren ni continúan multiplicándose.

Esto favorece que con el tiempo se produzcan factores que dañan otras células adyacentes y ocasionan inflamación en los tejidos.

Se cree que este destino alterno de las células es un mecanismo que previene el crecimiento de células fugitivas y la dispersión del cáncer, ya que, aunque el sistema inmune elimina regularmente estas células disfuncionales, con el tiempo se vuelve menos eficaz para realizar ese tipo de limpieza.

Sin embargo, y según explica el biólogo molecular, Jan van Deuren, autor del estudio, con este hallazgo se demuestra que en el organismo humano se acumulan células que ocasionan trastornos y molestias vinculados al envejecimiento.

El doctor Van Deursen y su equipo diseñó genéticamente el modelo de estudio para que sus células senescentes alojaran a la molécula ‘caspasa 8’ que sólo se activa ante la presencia de un fármaco que no ejerce ningún efecto sobre las células normales.

Cuando se exponía a los individuos del modelo transgénico a este fármaco, la ‘caspasa 8’ se activaba en las células senescentes, perforando la membrana celular para eliminar específicamente a las células senescentes.

Los científicos descubrieron que la eliminación permanente de células senescentes retrasó la aparición de trastornos vinculados a la vejez, como cataratas y pérdida o debilidad muscular. Lo más importante, explican los autores, fue la demostración de que el retiro de esas células puede hacer más lento el avance de un trastorno vinculado a la vejez ya establecido.