• Martes, 16 de octubre de 2018
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“Como sociedad científica uno de nuestros retos es impulsar la creación de una Estrategia Nacional de Medicina de Precisión en Cáncer”

Ruth Vera, jefa del Servicio de Oncología Médica del Complejo Hospitalario de Navarra y presidenta de la SEOM, ha concedido una entrevista a EL MÉDICO

La presidenta de la SEOM

Cuando estudiaba la carrera quería ser psiquiatra y se presentó al MIR. En ese momento se planteó otra especialidad. Buscaba alguna que tuviera un aspecto más clínico –porque le encanta la relación con los pacientes-, pero que también contara con un componente de investigación. Le pareció que lo más adecuado era centrarse en una enfermedad en la que hubiera mucho por hacer, por investigar y con mucha innovación por delante, era el equilibrio de sus expectativas. Y el cáncer tenía todas estas vertientes idóneas. “Fue lo que me empujó a que al final de la carrera virara de la Psiquiatría a la Oncología”, reconoce Ruth Vera, presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) desde el pasado 26 de octubre. Esta especialista en tumores digestivos es jefa del Servicio de Oncología Médica del Complejo Hospitalaria de Navarra y desarrolla una intensa labor, tanto asistencial como investigadora, demostrando en su dedicación a la SEOM el mismo entusiasmo que en toda su trayectoria profesional.

El futuro de la Oncología se encamina hacia la Medicina Personalizada de Precisión, que no solo es poner un tratamiento específico a un paciente con una determinada mutación, sino que es integrar todos sus datos tanto clínicos como sus antecedentes, comorbilidades, polimedicación y preferencias del paciente”, subraya Ruth Vera, especialista en tumores digestivos, que se marca entre los objetivos para 2018 al frente de la sociedad SEOM impulsar la creación de una Estrategia Nacional de Medicina de Precisión en Cáncer. “En este punto entramos en otros retos como el Real World Evidence, el ámbito de protección de datos y de la bioética”, subraya. “Los criterios deben estar bien definidos, por ello en SEOM somos partidarios de la creación de la Estrategia Nacional de Medicina de Precisión en Cáncer para evitar diferencias e inequidades. Otro reto es disponer de registros de cáncer con biomarcadores para conocer datos poblacionales de supervivencia y medir resultados en salud”, explica.

Ruth Vera se explica que “no podemos confundir la genómica con la Medicina Personalizada de Precisión. Esta engloba dentro de su paraguas de actuaciones todo lo que es la genómica, pero hay muchísimas más partes, no solo son las ómicas (proteómica, transcriptómica y metabolómica), sino también poder seleccionar las técnicas de diagnóstico que requiere el paciente, evaluar pronósticos, datos clínicos y todo el ámbito de la inmunoterapia. Todo esto en confluencia colaborativa es la Medicina Personalizada. Claro está que una parte importante es la genómica”.

Optimista por naturaleza, se muestra esperanzada ante el establecimiento de la Estrategia Nacional. De hecho, la SEOM junto a la Sociedad Española de Anatomía Patológica (SEAP) y la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) elaboraron ya en septiembre un documento solicitando al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad que impulsara la citada estrategia con la finalidad de “establecer una planificación adecuada que garantice la calidad asistencial y la igualdad de acceso a los mejores tratamientos oncológicos a todos los ciudadanos”.

“Padece cáncer”. ¿Sigue siendo una condena a muerte cierta y sobre todo cercana? ¿O las cosas van cambiando para bien?

Claramente están cambiando para bien. Hay que desvincular la palabra cáncer y muerte. Es cierto que hasta hace bien poco tiempo eran casi sinónimos y lo primero que veías al citar cáncer era la muerte. Afortunadamente hoy no es así. Más del 50 por ciento de los pacientes que padecen esta enfermedad viven. Además, hablamos de este porcentaje cuando cogemos todos los estadios de la enfermedad. Sin embargo, si diferentes tumores con distintas localizaciones los diagnosticamos precozmente la curación es muy superior al 50 por ciento. En determinados tumores hablamos ya del 90 por ciento de curaciones.

Hablamos de cáncer, ¿no sería mejor hablar de cánceres? ¿Todos siguen el mismo patrón patológico?

Por supuesto. Los especialistas en Oncología no hablamos de cáncer, sino cada vez más de cánceres; el cáncer son muchísimas enfermedades. Incluso vamos muchísimo más allá; ya no es solo cáncer de mama o cáncer de colon, sino que afinamos mucho más y dentro del cáncer de mama hay muchos tipos; también hay numerosos casos de cáncer de pulmón con pronósticos y supervivencias diferentes.

De todos ellos, ¿cuál es el que más se resiste a ser tratado: colorrectal, próstata, pulmón, mama, vejiga, óseo, mielomas, linfomas, leucemia…?

Hasta hace muy pocos años teníamos el cáncer de pulmón como uno de los tumores con peores datos, con más resistencias a los tratamientos de quimioterapia, con peores datos de supervivencia. Los últimos años, gracias al conocimiento metabólico de diferentes alteraciones moleculares que nos han ayudado a plantear otro tipo de tratamiento, el cáncer de pulmón se ha convertido en un tumor totalmente diferente. Lo que hace unos años podía ser un tumor muy resistente, hoy por hoy es todo lo contrario y pudiendo saber qué subtipo molecular tiene la supervivencia, es totalmente diferente. Por lo cual, si te tuviera que decir alguno que todavía se nos está resistiendo te citaría el cáncer de páncreas, porque no tenemos buenos datos con inmunoterapia, ni tampoco buenos resultados con fármacos dirigidos contra alteraciones moleculares.

En alteraciones moleculares, ¿en cuáles se obtienen mejores/peores resultados?

En el de mama cuando se diagnóstica precozmente tenemos un porcentaje de supervivencia muy bueno; cuando la detección de la patología es en estadios más avanzados tenemos una plétora de buenos conocimientos y el conocimiento molecular nos ha llevado a tener muchos fármacos dirigidos a estas patologías. Por otro lado, la incorporación de la inmunoterapia en cáncer de pulmón y melanoma, que eran también tumores muy resistentes a los tratamientos de quimioterapia, nos han proporcionado buenas herramientas terapéuticas.

Se diagnostican cada día más casos de cáncer, ¿por qué razón?: se vive más, mejores técnicas diagnósticas, peores hábitos de vida, deterioro del medio ambiente…

Como dices, no hay una causa única; es multifactorial. El cáncer es una enfermedad genética, lo que no quiere decir hereditaria. La alteración a nivel molecular que ocurre en las células está provocada por una parte por la edad, pues según avanzamos en años nuestras células van envejeciendo, manifestándose del mismo modo que tenemos arrugas o el pelo blanco; es el precio-peaje que tenemos que pagar por vivir más años. Por otra parte, nuestras células internamente también van sufriendo una serie de deterioros metabólicos y en las mitosis que facilitan nuestras alteraciones. A esto hay que añadir los agentes externos como el sol que daña el DNA y que puede provocar melanomas; también el tabaco daña nuestro DNA, siendo el principal causante de diferentes tipos de tumores. Al final, son agentes externos sumados a la edad acompañada por hábitos de vida los que hacen que haya más cánceres. En otro nivel explicativo de la realidad de mayor abundancia de cánceres detectados está la otra vertiente de que diagnosticamos antes una enfermedad que, a lo mejor, hace años, no la habríamos detectado.

¿De modo que más que la propia genética sería la epigénética el mayor factor de riesgo?

Quizás sea mejor no hablar de genética ni epigenética. De lo que debemos de hablar es de alteraciones moleculares. Muchas veces es verdad que lo mezclamos con hereditario, con la línea germinal… Es verdad que tumores hereditarios hay muy pocos –hablamos del 5 a 7 por ciento– pero sí, la mayoría de los tumores llevan alteraciones somáticas, alteraciones ex novo. Por eso, lo mejor es hablar de alteraciones moleculares en las células, de diferentes tipos de variaciones que detectamos en distintos cánceres, que a veces comparten tumores y que son las que están llevando al diseño o desarrollo de fármacos dirigidos contra esas modificaciones moleculares.

Aparte de la edad como factor etiológico clave, ¿qué otro factor de incidencia predominante destacaría en la aparición de un cáncer?

El tabaco es terrorífico. La OMS ya ha dicho reiteradamente que es la mayor causa del cáncer que se puede prevenir. Aun así, con esta sustancia que todo el mundo sabe que mata, hay mucho trabajo por hacer: más campañas preventivas, otras herramientas que lleguen a los fumadores para que dejen este nocivo hábito. Es una pena que todavía adolescentes, niños en edad escolar, estén empezando a fumar y en mayor medida las chicas. Bien está ocuparnos de la deshabituación adulta, pero sería deseable atajar con más fuerza el ingreso de adolescentes al tabaquismo.

Pero, en general, el riesgo de mortalidad se está reduciendo drásticamente. ¿Por qué? ¿Prevención, diagnóstico precoz, mejores fármacos, eficaces radioterapias…?

Como te comentaba antes no se puede achacar el beneficio de supervivencia a una sola causa. Por un lado, la población está más concienciada sobre la patología gracias a que la comunicación realizada ha sido/es muy buena. El hablar sobre los signos de alarma, los síntomas de sospecha sobre los distintos tumores y sobre la recomendación de factores de riesgo; informar sobre qué tienen que hacer cuando notan que algo no está bien, hablar sobre los beneficios del ejercicio, las campañas de alimentación sana y las dirigidas a que la gente deje el tabaco… todo ello ha contribuido notablemente a que la población conozca más y mejor los tumores cancerosos.  Por ejemplo, la difusión de información hace que las personas mayores de 50 años con sangrado en las heces acuda cada vez más a su médico de cabecera a decírselo, porque puede tener cáncer de colon; las campañas de detección precoz son claves y están dando excelentes resultados. En este sentido es tremendamente positiva la concienciación de la población. En el cáncer de mama, por ejemplo, la participación en los programas preventivos se aproxima al 90 por ciento; en el de colon, se halla en el 60 por ciento, por lo que en este tumor todavía hay un amplio campo de mejora, hay que llegar al 40 por ciento que no acuden a las llamadas que les hacemos desde los sistemas públicos. Por otro lado, una vez detectados, ha habido en los últimos años importantes mejoras desde el punto de vista quirúrgico, con técnicas menos agresivas con mejores resultados, y mejor tecnología en tratamiento de radioterapia. Tenemos, además, una tecnología impresionante que también tiene su impacto. A todo esto hay que sumar los nuevos fármacos, inmunoterapia, fármacos dirigidos directamente al núcleo del tumor.

En los últimos 18 meses he perdido tres conocidos de entre 55/65 años que desarrollaron cánceres diferentes muy agresivos y se han ido en menos de un año. ¿Por qué? ¿Detección tardía, agresividad tumoral, tratamiento no acertado… por qué más a esta edad?

Esa es la edad donde se incrementa el cáncer. Hay un salto, el de los 50, a partir de ahí se produce un aumento de la incidencia de tumores. Observamos a un paciente que está asintomático y casi de repente a esa edad cuando da la cara la enfermedad el tumor está ya en una situación avanzada; nos ocurre todos los días. Gente sin ningún antecedente y que en 15 días le diagnosticamos un cáncer en situación avanzada es el pan nuestro de cada día. Son biologías tumorales, quizás más avanzadas de lo normal. También vemos casos de personas que han cerrado los ojos, que no han querido hacer frente a los primeros síntomas; nos llegan pacientes diciéndonos que llevan dos años con sangrados en heces o con un bulto en el pecho. Parece mentira, pero desgraciadamente todavía tenemos alguna mujer que tiene sospechas de que algo no funciona bien en su pecho, pero que no se lo ha dicho a nadie ni lo ha consultado a su médico. Aún tenemos casos de pacientes que por miedo o dejación tienen luego menos posibilidades de curación.

Mirando a un futuro que ya tenemos aquí, la aplicación de técnicas como la reparación génica por CRISPR puede ser un arma eficaz para corregir las mutaciones que provocan los cánceres. ¿O la traslación de estas técnicas a clínica es todavía algo muy lejano?

Creo que está más cerca de lo que nos imaginamos; todos esperamos que sea así. De hecho, en tumores hematológicos ya es casi presente con unos resultados impresionantes, quizá porque en tumores hematológicos en este sentido se ha ido un poco por delante. Y confiamos, porque ya se están haciendo estudios en tumores sólidos, como es el cáncer de pulmón, que quizás en un par de años ya tengamos resultados. Ya se están iniciando, es un futuro pero en presente cercano.

O quizá más que lejanos y difíciles, ¿son muy caros estos tratamientos?

Estos tratamientos hoy por hoy son muy caros. Es un problema que tenemos que abordar de forma conjunta, tanto los pacientes, médicos, administración, políticos como la industria farmacéutica; debemos realizar una labor conjunta para poder ver cómo garantizar el acceso sostenible a toda esta tecnología. Por esto mismo, uno de los puntos más importantes que defendemos desde la SEOM y desde otras sociedades científicas y médicas es el posicionamiento de una Medicina Personalizada. A nivel nacional hay que trabajar para ver cómo tratar todos estos temas y poder abordar la garantía para disponer de la tecnología y de los fármacos que nos están llegando y que tienen un gran impacto económico. Hay que buscar fórmulas para tener acceso a ellos, para todos. Ahora estamos todos muy concienciados sobre esta necesidad y no podemos cerrar los ojos ante este reto.

No hace tanto algunos iban a EE.UU. a tratarse. ¿Cuál es nivel de nuestros médicos oncólogos y del sistema español de asistencia oncológica?

El nivel de la Oncología española es muy alto, tanto a nivel asistencial como de investigación; está reconocido como uno de los mejores de Europa. Es bueno que esto lo sepan nuestros pacientes. La excelente investigación va siempre vinculada sí o sí a una buena asistencia oncológica. La incorporación de medicamentos en tiempo no es muy distinta a la que puede tenerse en EE.UU. o diferentes países de nuestro entorno. Un paciente español hoy por hoy no tiene que irse a EE.UU para tener acceso a nuevos tratamientos o fármacos en experimentación o en ensayos clínicos.

¿Cree que la ciudadanía tiene buena información sobre estas patologías? ¿Y sobre los mejores métodos de prevención?

Es buena, pero no nos podemos quedar con el bueno, porque todo es mejorable. Pero sí observo que cada vez hay más inquietud por dar más información. Además, actualmente los médicos se preocupan más y más de los medios para que la información que ofrezcan sea mejor y veraz. De hecho, cada vez existe más información especializada, periodistas en el ámbito médico muy necesarios para la población, especialmente para poder dar a conocer lo que hacemos en prevención primaria. Siempre digo que está bien pedir a los hospitales acceso a terapias y medicamentos, demandar instalaciones…. Pero hay que preguntarse qué podemos hacer cada uno de nosotros por nuestra salud. Por ejemplo, dejar de fumar, realizar ejercicio, alimentación sana. ¿A pesar de todo eso se puede tener un cáncer? Pues claro que sí, porque entran en juego los genes de nuestro ADN y los años que vamos cumpliendo. Pero la corresponsabilidad de cada persona para evitar los cánceres es clave. Si te fumas 2 paquetes diarios sabes que tendrás muchos boletos para sufrir un tumor. De cada 10 pacientes con cáncer de pulmón 9/10 fuman.

Concienciación ciudadana en prevención, médicos oncólogos de nivel, mejores fármacos y radioterapia, investigación génica…. mayor grado de diagnosis y sobre todo de disminución de la mortalidad ¿Qué papel juega una asociación de Oncología Médica como la SEOM en estos campos?

Trabajamos en todos estos puntos porque La SEOM es una sociedad científica. Dentro de sus múltiples valores, uno de los más importantes es hacer siempre las cosas con rigor científico, impulsando al tiempo la equidad y la trasparencia. Nuestra misión, por un lado, con respecto al paciente con cáncer es mejorar la atención que se le ofrece. Otro aspecto en el que incidimos desde la SEOM en la prevención. Trabajamos con el paciente y la población en campañas para que sean conscientes de lo que se debe o no hacer si se quiere evitar un tumor. Después, desde la Sociedad, tras el diagnóstico nos esforzamos en conseguir el tratamiento y seguimiento de los pacientes; buscamos seguir mejorando e ir hacia el foco del paciente con cáncer. Por otra parte, como sociedad científica que somos y de cara a nuestros oncólogos, estamos fomentando y velando por la formación a todos los niveles, desde la Universidad y postgrado, sobre la especialidad de Oncología, con un grupo de trabajo en MIR, velando también desde la Universidad para que se conozca la especialidad y la asignatura de Oncología. Estamos muy al tanto en el ámbito de la formación.

¿Y la investigación?

La SEOM hace especial hincapié en mantener y potenciar la investigación. De hecho, todos los años tenemos una serie de becas; en el último año se han destinado 700.000 euros a becas de investigación para que oncólogos nacionales puedan investigar. Asimismo, ofrecemos becas de Oncología para que puedan irse al extranjero, formarse en estancias fuera por un período de 1 o 2 años o por períodos inferiores. Estas iniciativas formativas se mantienen año tras año. Al mismo tiempo, enlazando con esta investigación, uno de nuestros retos principales como sociedad científica es hacer todo lo posible para impulsar la creación de una estrategia de Medicina Personalizada.

Siguen haciéndose cuestaciones el día contra el cáncer, ¿no alcanza lo que el sistema aporta? ¿O los tratamientos son cada día más costosos y somos más los que los necesitamos?

La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) es una entidad independiente que a nivel de asociaciones de pacientes hace una labor muy buena; es la entidad privada que más fondos destina a la investigación del cáncer y todo es bienvenido, igual que las donaciones de Amancio Ortega; todo se puede complementar. El sistema público llega a donde llega y tiene sus convocatorias con un elevado prestigio para investigación oncológica y otras. La AECC también tiene sus convocatorias a nivel nacional y es la organización privada donde más se recauda para el cáncer. Después disponemos igualmente de otro tipo de entidades privadas. Además, la SEOM también aporta su granito de arena no solo en investigación, sino también en la industria farmacéutica, en buscar patrocinadores como la Caixa,… Todos esos granitos de arena suman; creo que todo es bienvenido.

Como nueva presidenta de SEOM, ¿Cuáles cree que son los puntos en los que más deben incidir desde su asociación para enfrentarse al cáncer?

Quiero resaltar que como sociedad científica uno de nuestros retos primordiales es impulsar la investigación, pero actuamos proporcionando información a la ciudadanía para mejorar la prevención y diagnosis, en el citado apoyo a la investigación y en la formación del especialista; son los tres puntos clave.

¿Existe un futuro sin cáncer o con un cáncer como enfermedad crónica controlada? ¿O esto es aún un horizonte muy lejano?

Yo, más que sin cáncer, porque erradicar una enfermedad es difícil, pienso que será una enfermedad crónica. En Medicina hemos visto erradicar alguna infección pero poco más; incluso el sida es hoy una enfermedad crónica más que desaparecida. Alguna infección se ha erradicado en el mundo, pero me imagino más el cáncer como una patología crónica con la que se podrá convivir, tal como hoy sucede con el sida.

Trayectoria profesional

La doctora Ruth Vera se licenció en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valencia y tras la formación como especialista en Oncología en el Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona, se incorporó como adjunta al Servicio de Oncología del Hospital de Navarra, en Pamplona. Desde el año 2004 es jefa de Servicio de Oncología Médica del Complejo Hospitalario de Navarra.

El currículum de la nueva presidenta de la SEOM, una de las pocas mujeres al frente de una sociedad científica, es magnífico. Durante un año (2011-2012) asumió el puesto de directora médica del Complejo Hospitalario de Navarra para continuar posteriormente en el puesto de jefa de Servicio. En el curso 2006-2007 obtiene un Postgrado en Dirección de Procesos de Negocio Oncoproces (Gestión de procesos en Oncología) por la Universidad de Navarra. Formación en Evaluación Económica de Medicamentos y Tecnologías Médicas por la Universitat Pompeu Fabra.

La presidenta de la SEOM es también responsable de la Estrategia del Cáncer en Navarra (Plan de Salud 2014-2020) y miembro de la Estrategia del Cáncer del Sistema Nacional de Salud y de la Comisión Nacional de la Especialidad de Oncología Médica. Asimismo, es profesora asociada de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra.

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