• Martes, 12 de diciembre de 2017

Los donantes vivos, en asistolia o mayores se han incorporado al trasplante renal

En España, según la Organización Nacional de Trasplantes, hay 46 centros de trasplante renal autorizados, 39 de adultos y 7 de trasplante infantil. En los últimos años, el trasplante renal ha sufrido una evolución que se traduce en que ha habido menos donaciones por accidentes y han aumentado las donaciones en edades avanzadas. Asimismo, se ha producido un aumento de trasplante de donante vivo y de pacientes en asistolia.

A la hora de preparar al paciente que necesite un trasplante de riñón hay que ser muy exhaustivo en su estudio previo, donde es necesario abordar los aspectos psiquiátricos de cara al futuro del trasplantado. También hay que controlar sus factores de riesgo, manteniendo control sobre dieta, tensión arterial, infecciones y cualquier otro aspecto que pueda influir en el resultado final de todo el proceso que conlleva el trasplante.

Una vez llevada a cabo la intervención, hay que hacer un seguimiento con controles periódicos para analizar la función renal y revisiones en las que se emplean procedimientos ecográficos para la evolución el injerto y el estado del paciente trasplantado. No obstante, hay que tener en cuenta que se trata de un paciente crítico, al que hay que prestar especial atención a las complicaciones graves que pueden suceder, sobre todo las primeras 48 horas.

Así, en el postoperatorio, se debe vigilar el  sangrado activo, el balance hidroelectrolítico y los niveles adecuados de inmunosupresión para evitar el rechazo agudo, que es la causa más frecuente de fracaso en pacientes trasplantados.

 En la elaboración de este artículo han participado los doctores Manolo Sánchez Sanchís y José Ramón Beltrán Armada.

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