• Viernes, 24 de noviembre de 2017

Dormir más o promover la vigilia son enfoques que pueden ayudar a mejorar el dolor crónico

La cafeína bloquea la hipersensibilidad al dolor por pérdida crónica de sueño

Una nueva investigación del Hospital de Niños de Boston y el Centro Médico Beth Israel Deaconess (BIDMC, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, muestra que la pérdida crónica de sueño aumenta la sensibilidad al dolor. Sugiere que los que sufren de dolor crónico pueden obtener alivio al dormir más, o a falta de eso, tomar remedios para promover la vigilia, como la cafeína.

Ambos enfoques funcionan mejor que los analgésicos estándar en un estudio realizado en ratones y cuyos resultados se publican en la edición de ‘Nature Medicine’.

El fisiólogo del dolor Alban Latremoliere, del Hospital Infantil de Boston y el fisiólogo del sueño Chloe Alexandre, de BIDMC, midió con precisión los efectos de la pérdida de sueño aguda o crónica sobre la somnolencia y la sensibilidad a estímulos dolorosos y no dolorosos. A continuación, probaron fármacos para el dolor estándar, como el ibuprofeno y la morfina, así como agentes de promoción de la vigilia como la cafeína y el modafinilo. Sus hallazgos revelan un papel inesperado de estar alerta en el establecimiento de la sensibilidad al dolor.

El equipo comenzó midiendo los ciclos normales de sueño, usando auriculares pequeños que tomaron lecturas de electroencefalografía (EEG) y electromiografía (EMG). “Para cada ratón, tenemos datos exactos sobre cuánto duermen y cuál es su sensibilidad sensorial”, dice Latremoliere, que trabaja en el laboratorio de Clifford Woolf, en el Centro F.M. Kirby de Neurobiología en el Hospital Infantil de Boston.

A continuación, a diferencia de otros estudios del sueño que obligan a los ratones a permanecer despiertos caminando en las cintas de correr, Alexandre, Latremoliere y sus colegas privaron a los modelos experimentales de sueño de una manera que imita lo que ocurre con las personas.

“Desarrollamos un protocolo para privar crónicamente de sueño a los modelos experimentales de una manera no estresante, proporcionándoles juguetes y actividades en el momento en que se suponía que iban a dormir, ampliando así el periodo de vigilia –dice Alexandre, que trabaja en el Laboratorio de Thomas Scammell, en BIDMC–. Esto es similar a lo que la mayoría de nosotros hacemos cuando nos quedamos despiertos un poco tarde viendo la televisión por la noche cada día de la semana”.

Para mantener a los individuos despiertos, los investigadores mantuvieron la vigilia, proporcionándoles juguetes hechos a medida para los intereses marcados teniendo cuidado de no sobreestimularlos. “A los animales les encanta anidar, así que cuando empezaron a tener sueño (como se ve en su patrón de EEG/EMG) les dábamos materiales de anidación como un paño o pelota de algodón –relata Latremoliere–. A los roedores también les gusta masticar, así que introdujimos muchas actividades basadas en masticar, por ejemplo, tener que masticar algo para llegar a una bola de algodón”.

De esta manera, mantuvieron a grupos de entre seis a 12 ratones despiertos durante 12 horas en una sesión, o seis horas durante cinco días consecutivos, monitoreando su somnolencia y hormonas del estrés (para asegurarse de que no estaban estresados) y se les realizaron pruebas sobre el dolor.

La cafeína bloquea la hipersensibilidad al dolor por pérdida de sueño crónica

La sensibilidad al dolor se midió de manera cegada exponiendo a los ratones a cantidades controladas de calor, frío, presión o capsaicina (el componente activo de los chiles picantes) y luego se midió cuánto tiempo le llevó al animal alejarse (o lamer el malestar causado por la capsaicina). Los investigadores también probaron las respuestas a estímulos no dolorosos, como saltar cuando son sorprendidos por un fuerte sonido súbito.

“Encontramos que cinco días consecutivos de privación moderada del sueño pueden exacerbar significativamente la sensibilidad al dolor con el tiempo en ratones sanos -resume–. La respuesta fue específica al dolor y no se debió a un estado de hiperexcitabilidad general a ningún estímulo”.

Sorprendentemente, analgésicos comunes como el ibuprofeno no bloquearon la hipersensibilidad dolorosa inducida por la pérdida del sueño e, incluso, la morfina perdió la mayor parte de su eficacia en los ratones privados de sueño. Estas observaciones sugieren que los pacientes que usan estos fármacos para aliviar el dolor podrían tener que aumentar su dosis para compensar la pérdida de eficacia debido a la pérdida del sueño, aumentando así su riesgo de efectos secundarios.

En contraste, tanto la cafeína como el modafinilo, fármacos utilizados para promover la vigilia, bloquearon con éxito la hipersensibilidad al dolor causada por la pérdida de sueño aguda y crónica. Curiosamente, en ratones no privados de sueño, estos compuestos no tenían propiedades analgésicas.

“Esto representa un nuevo tipo de analgésico que no se había considerado antes, uno que depende del estado biológico del animal”, dice Woolf, director del Centro Kirby del Hospital Infantil de Boston. “Estos fármacos podrían ayudar a interrumpir el ciclo de dolor crónico, en el que el dolor interrumpe el sueño, que luego promueve el dolor, lo que altera aún más el sueño”, señala.

Los investigadores concluyen que. en lugar de tomar analgésicos, los pacientes con dolor crónico podrían beneficiarse de mejores hábitos de sueño o medicamentos para promover el sueño nocturno, junto con agentes de alerta diurna para tratar de romper el ciclo del dolor. Algunos analgésicos ya incluyen la cafeína como ingrediente, aunque su mecanismo de acción aún no se conoce. Tanto la cafeína como el modafinilo impulsan los circuitos de dopamina en el cerebro, por lo que esto puede ser una pista.

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