• Sábado, 25 de mayo de 2019
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El cáncer de mama es uno de los más afectados por los bulos en redes sociales

La generación de estas falsas noticias puede llevar a los pacientes a retrasar su diagnóstico o a tomar decisiones que impidan la eficacia de sus tratamientos

comunicación digital

El Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama y la asociación de pacientes Apacama ha ofrecido en Toledo un simposio  para abordar cuestiones cada vez más de actualidad como los bulos más frecuentes en cáncer de mama, que aparecen sobre todo a través de las redes sociales.

Una de las primeras ideas que se ha puesto sobre la mesa es que el cáncer de mama es el tumor que más conversación genera en Twitter aunque buena parte de ella es errónea, carece de evidencia científica y avala alternativas naturales en la prevención y tratamiento. Así, una consecuencia de los bulos asociados a es que pueden contribuir a la negación del problema y, por tanto, retrasar la consulta a un profesional sanitario que solicite las pruebas adecuadas. Como aportaba  Mireia Margelí, del Servicio de Oncología Médica del ICO Badalona, y vocal de la Junta Directiva de GEICAM, la situación es tal que “en ocasiones, nos encontramos con personas que llegan demasiado tarde a tratarse porque alguien en su momento las convenció de que no debían hacerlo”.

En cuanto a la naturaleza de estos bulos en redes sociales, la experta señalaba que “los bulos más frecuentes en torno al cáncer de mama son de diversa índole, desde los que afirman que un golpe o la compresión de la mama por los sujetadores aumentan el riesgo de padecer este tumor, hasta los que sugieren que trabajar de noche es otro factor de riesgo”. Abundan también las informaciones falsas sobre alimentación, como la idea de que la soja y la cafeína aumentan las posibilidades de sufrir este cáncer, o que el zumo de limón o el bicarbonato ayudan a curarlo. “Los bulos sobre las dietas generan mucho estrés porque es algo que las mujeres pueden controlar y pueden estar privándose de muchos alimentos”. Todas estas informaciones falsas pueden igualmente influir en la eficacia de los tratamientos.

Soluciones posibles

Con el fin de neutralizar estas informaciones peligrosas, es preciso que profesionales sanitarios, instituciones sanitarias, medios de comunicación y asociaciones de pacientes redoblen esfuerzos por mejorar la comunicación con las pacientes. “Es importante que ellas se sientan escuchadas y atendidas correctamente, que les expliquemos mejor los tratamientos y la evidencia científica, que sientan que estamos ahí para ayudarlas y no tengan la sensación de que deben consultar otras fuentes para estar bien informadas”, arguye la experta.

Con este objetivo, GEICAM participa en la iniciativa #SaludsinBulos promovida por la Asociación de Investigadores en eSalud (AIES). Al respecto, Roser Trilla, directora de Comunicación de Grupo GEICAM, insistía en que “los profesionales de la salud tienen que implicarse y liderar en las redes sociales la conversación sobre esta patología, ofreciendo información rigurosa y ‘prescribiendo’ fuentes de información fiables. Cuantos más especialistas informen de manera adecuada en la red, más difícil lo tendrán los propagadores de bulos para actuar”.

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