• Martes, 16 de enero de 2018

El Código Infarto consigue reducir el tiempo de atención al paciente tras IAM

infarto de miocardio

La Sociedad Española de Cardiología (SEC) ha impulsado el Código Infarto con el objetivo de mejorar la atención al paciente tras sufrir un infarto agudo de miocardio (IAM) y reducir el tiempo de atención. En consecuencia, disminuye la mortalidad y la gravedad de las secuelas, con el consecuente impacto positivo en el sistema público de salud. En la misma línea, y para defender la calidad de las prestaciones de los ciudadanos con independencia de la comunidad autónoma de la que provengan, la SEC también ha desarrollado el proyecto RECALCAR (Recursos y Calidad en Cardiología). En la actualidad, la mayoría de las comunidades autónomas cuentan con un sistema de organización en red para el tratamiento del infarto (Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, Islas Baleares, Madrid, Murcia, y Navarra).

Según explica Meritxell Caldero Sole, la base del Código Infarto es que “el paciente llegue al hospital más indicado, no al más cercano, en un máximo de 90-120 minutos para que se le pueda practicar la angioplastia primaria en vez de la fibrinólisis (administración intravenosa de trombolíticos), pues la primera es mucho más efectiva y ofrece mejores tasas de supervivencia”.

Desde las unidades de Cardiología del Sistema Nacional de Salud (SNS) se lleva a cabo el estudio RECALCAR, como explica la Dra. Caldero. A partir del análisis de la base de datos de altas hospitalarias cedida por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y de los resultados de una encuesta dirigida a los responsables de servicios y unidades de Cardiología, se obtienen los datos para medir los recursos, la actividad y la calidad de los mismos. En esta tercera edición (octubre 2014) se ha obtenido respuesta de 151 unidades que representan el 72 por ciento de las unidades de Cardiología del SNS identificadas, con un peso -cuando se mide en relación con la capacidad instalada del hospital- del 85 por ciento de las camas totales instaladas.

Los datos recogidos acerca del tratamiento del IAM, estandarizados por riesgo y referentes al año 2012, alertan sobre la existencia real de desigualdades asistenciales en España, si bien son menores que las observadas en el periodo anterior. Sigue existiendo una variabilidad notable entre la comunidad autónoma con mayor mortalidad intrahospitalaria por IAM y la que presenta la menor tasa (57,9 por ciento de diferencia en 2011 vs 39,63 por ciento en 2012). Como dato positivo, destaca Meritxell Caldero, se ha observado que el promedio nacional de este indicador ha descendido 0,53 puntos respecto a 2011, variando la mortalidad intrahospitalaria del IAM en España de 7,84 por ciento a 7,31 por ciento.

 Optimizar la asistencia y la coordinación

Por su lado, José Luis Tena Alba señala que el infarto agudo de miocardio constituye uno de los principales problemas de salud pública y una de las principales causas de mortalidad tanto en Europa como en España y en su comunidad autónoma, Castilla y León. “Uno de los objetivos del Código Infarto es optimizar la asistencia del paciente mediante la reorganización y la coordinación de los recursos existentes en cada comunidad. Además, pretende conseguir una red asistencial que permita aumentar el grado de coordinación entre niveles asistenciales, que supone un aumento de pacientes que reciben tratamiento de repercusión precoz y una mejora en los tiempos de atención”.

Tiempo de isquemia

En el infarto de miocardio, según indica Xoel Pena Pérez, el factor que más se relaciona con la lesión y la necrosis miocárdica es el tiempo de isquemia o su duración. Con el objetivo de reducir el tiempo que el miocardio presenta isquemia surgió la denominación de Código Infarto: “La idea es reducir el tiempo desde que se detecta la presencia de oclusión completa (elevación del ST) hasta que se consigue reabrir la arteria, reduciendo así la mortalidad, las complicaciones y la discapacidad. Actualmente está implantado en todas las comunidades con distinta organización en relación con la capacidad de coronografía 24 horas, la disponibilidad de personal y la dispersión de la población”.

En su opinión, los resultados desde la implantación han sido “muy llamativos, porque pese a no haberse reducido significativamente el número total de infartos de miocardio, sí que lo ha hecho la mortalidad, la insuficiencia cardiaca secundaria, las complicaciones y la discapacidad asociada que solía acaecer a individuos más jóvenes y que generaba más años con discapacidad”.

Reducción de la morbimortalidad

De forma más específica, Emilio Galindo Noguera explica que el Código Ictus tiene como finalidad permeabilizar la arteria coronaria lo más rápido posible en SCAEST para disminuir los efectos y consecuencias del infarto agudo de miocardio. “Gracias a esta iniciativa, ha disminuido de forma destacada la morbilidad y la mortalidad del IAM”, señala este especialista.

De Urgencias a la Unidad Hemodinámica

Respecto a la organización, Miriam Torres Castilla comenta que la instauración del Código Infarto ha provocado un cambio en el lugar de activación del Servicio de Cardiología y del Laboratorio de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista para la practica de la angioplastia primaria. “En la fase precodi la activación se hacía de forma predominante en el Servicio de Urgencias, mientras que ahora la activación se hace principalmente fuera de nuestro centro, con lo que el Servicio de Cardiología y la Unidad Hemodinámica deben estar preparados para recibir al paciente directamente y hacer el procedimiento. De esta manera, se gana un tiempo importante en la fase aguda del infarto de miocardio”.

La Dra. Torres analiza también la respuesta de atención al paciente: “El tiempo que se tarda entre hacer el diagnóstico de infarto y tomar la decisión terapéutica y la apertura de la arteria mediante la angioplastia coronaria, llamado tiempo de reperfusión, se ha conseguido reducir desde los 120 minutos a los 88 minutos gracias al Código Infarto. Esto ha provocado también una reducción en el tiempo de isquemia total del paciente, que transcurre desde que se inician los síntomas de infarto hasta que se consigue la apertura de la arteria coronaria en el Laboratorio de Hemodinámica, que ha pasado de 246 a 216 minutos. También se han conseguido reducciones de mortalidad a los 30 días de seguimiento (9,1 por ciento vs 5,3 por ciento, p= 0,044) que se han mantenido al año de seguimiento (13,7 por ciento vs 8 por ciento, p= 0,018).

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