• Lunes, 15 de octubre de 2018
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El cumplimiento terapéutico es el caballo de batalla en el jubilado con diabetes 2

mayores 60 años

El jubilado dispone de más tiempo que puede dedicar al autocuidado y al control de su enfermedad. La mayor disponibilidad de tiempo hace que acuda más frecuentemente a su médico y enfermera, con lo que puede recibir más información y formación sobre su enfermedad, autocuidados y control. Generalmente, es más cumplidor y se interesa por conocer su enfermedad. Esto hace que sea mejor cumplidor que cuando estaba activo laboralmente.

Como contrapunto, el envejecimiento lleva aparejado otro tipo de enfermedades, como demencia, artrosis, enfermedad cardiovascular que puede hacer que el cumplimiento terapéutico sea peor. La polimedicación se asocia a un elevado número de enfermedades crónicas, que pueden afectar a la cumplimentación terapéutica. También la soledad es un factor a tener muy en cuenta. Aunque por regla general el paciente se haga más cumplidor al jubilarse, hay algunos estudios que han puesto de manifiesto que la percepción de la salud y la percepción de la enfermedad pueden disminuir con la jubilación y por eso, en determinados pacientes, a partir de esa edad puede bajar el cumplimiento terapéutico.

La primera medida para disminuir este incumplimiento sería la mejora en la comunicación médico y el paciente, creando un clima de confianza, dedicándole el tiempo necesario, interesándose por el seguimiento terapéutico y monitorizando la respuesta con algún test de cumplimiento terapéutico, como el de Vlorinsky-Green. También es recomendable la simplificación del régimen terapéutico todo lo que sea posible.

Organización del tiempo

La disponibilidad de tiempo es el factor más positivo de este tipo de pacientes. Por eso, la organización de actuaciones grupales de pacientes con características similares que permitieran informar y motivar sobre su enfermedad, complicaciones, cifras control, dietas saludables, actividades físicas a realizar, planning, horario de actividades, sería recomendable. Desde hace años, la adherencia a los tratamientos o la mejora de los cumplimientos forman parte de algunas de las estrategias que en política sanitaria diseñan las administraciones españolas y que con mayor o menor éxito se van implementando en las diferentes comunidades autónomas. Entre ellas destacan las políticas destinadas al paciente crónico de edad avanzada, con pluripatología y polimedicado. Desgraciadamente, muchas de estas estrategias, protocolos y programas se desarrollan en cada centro dependiendo en gran medida de la implicación que tengan los profesionales sanitarios. En Atención Primaria está el Programa del Anciano Polimedicado, una iniciativa para mejorar la adherencia, que se revisa de forma periódica la medicación del mayor y se le somete a un cierto seguimiento acerca de cómo se la toma, cuándo, si la deja de tomar cuando se encuentra mejor,…

Hay que tener en cuenta que la depresión en el paciente diabético es un factor determinante. El estrés que genera controlar la diabetes en personas mayores se acentúa y se traduce consecuentemente en peor control de la enfermedad. La complejidad terapéutica, el deterioro cognitivo y la depresión o la desorganización de algunos aspectos de la vida diaria, como la toma de la medicación a determinadas horas, son otros de los factores que pueden influir en un peor cumplimiento en el tratamiento de esta patología.

Trabajo en equipo

El tratamiento de la diabetes debe estar basado en un trabajo en equipo, enfocado a mejorar la calidad de vida del paciente, evitando o retrasando las complicaciones agudas y crónicas de la enfermedad. Dicho equipo, integrado por el médico de familia, enfermeros, auxiliares, farmacéuticos, familiares, asociaciones de pacientes, debe tener tareas diferentes, bien definidas y con una visión global en cuanto al tratamiento y cumplimiento terapéutico de la DM2. En este sentido, el enfermero y el farmacéutico, juegan un papel fundamental en la educación sanitaria que se ofrece al paciente, siempre en coordinación con el médico de familia.

Con la receta electrónica, se puede detectar si la medicación prescrita se está retirando o no de la farmacia de forma adecuada. El farmacéutico detectará dudas o carencias en la información del paciente, que intentará aclarar, explicando al paciente aspectos de la enfermedad que le ayuden a comprenderla. El enfermero llevará un seguimiento de la dieta y del ejercicio físico, se encargará de que el paciente se realice análisis de orina una vez al año, dará consejos dietéticos, toma de la medicación, aprendizaje del uso de la insulina, controles oftalmológicos, neuropáticos, cardiocirculatorios, etc. En definitiva, se encargará de la educación diabetológica. Las asociaciones de pacientes hacen una labor fundamental que puede ayudar en el conocimiento de la diabetes, sus complicaciones, adherencia al tratamiento y mejora de hábitos.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Carmen Tabero Ortiz, Manuela Busto Buenestado, Manuel Guisado Quintana, María José Mulero García, Facundo Moreno Gil y Alfonso Iglesias Arroyo, de Zafra; los internistas Enrique Fernández Molle, del Hospital San Juan de Dios, y Sergio Niño Bernal, del Hospital General de Jerez, el médico general Mariano Renedo Cava, del Centro de Salud Rota; los cardiólogos Ramón Hernández Cortés, de la Clínica Los Alamos, en Jerez, y Antonio Martín Santana, del Hospital General de Jerez, y Pilar Roldán Caballero, endocrinóloga de la Clínica Asisa de Jerez; los médicos de Familia José Rodríguez García, del Centro de Salud Antequera; Angel García Arjona, del Centro de Salud Campillos, Salvador Martín Muñoz, del Centro de Salud Huelin; Moises Morely Levy y Antonio Fernández Llebrez Castaños del Centro de Salud Zona Centro, y Armando Fonseca Rios, internista de la Cliníca Rusadir; los médicos de Familia Macarena Toro Sainz, Javier Martin Izquierdo, Juan Antonio Velasco García, Alejandro García Carrera y Antonio Cuadra Escalante, del Centro de Salud Alozaina, y José Ángel Hernández Delgado, Fkhri Hussein Hasan, Angel Vázquez Foncubierta y Manuel Rodríguez Wert.

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