• Miércoles, 14 de noviembre de 2018
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El futuro del tratamiento del trastorno bipolar pasa por la identificación de dianas terapéuticas y biomarcadores

Según expertos, la investigación traslacional, en línea con la medicina personalizada, permitirá crear tratamientos a medida

medicina personalizada psiquiatría

“La psiquiatría traslacional es la única manera de seguir avanzando en psiquiatría y, a la vez, que la investigación básica gire sobre aspectos importantes que nosotros detectamos como posibles focos de investigación”. Esa es una de las afirmaciones de José Manuel Montes, jefe de Sección de Psiquiatría del Hospital Universitario Ramón y Cajal, en el contexto de “Bipolar Updates”.  Se trata de las diferentes reuniones organizadas por Lundbeck, en las que cientos de psiquiatras españoles intercambiarán experiencias de práctica clínica alrededor del trastorno bipolar, en ciudades como Madrid, Barcelona, Oviedo, Valencia, Bilbao y Sevilla, entre otras.

Uno de los temas clave es como la  investigación traslacional en psiquiatría es un reto mayor que en otras especialidades. En este sentido, Pedro Iborra, psiquiatra en el Hospital de Día Salud Mental del Hospital Clínico Universitario San Juan de Alicante,  aportaba que “en definitiva, nos permite optimizar nuestra intervención en términos de prevención de enfermedades, detección precoz, mejor selección y dosificación de un tratamiento, aumentar la adherencia terapéutica, reducir los efectos adversos y, sobre todo, mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes”.

Sin embargo, la investigación traslacional en psiquiatría supone un reto más importante que en otras especialidades, debido a la mayor complejidad del cerebro en comparación con otros órganos. A pesar de los avances en la aplicación de la farmacogenómica, epigenética, microbiota y biomarcadores en la psiquiatría traslacional, “su papel a la hora de influir en nuestras decisiones clínicas y terapéuticas es todavía menor”, destaca Iborra, para quien “todavía estamos muy lejos de donde nos gustaría en trastorno bipolar”.

Biomarcadores

En cuanto a necesidades concretas, Pedro Iborra insistía en que entre los retos actuales en el trastorno bipolar se encuentran la búsqueda de biomarcadores de diagnóstico, riesgo, pronóstico y respuesta terapéutica. Dadas las diferencias entre el tratamiento agudo y de mantenimiento, es preciso también el desarrollo de nuevos fármacos más dirigidos, protocolos de psicoterapia más eficientes y herramientas para aumentar la adherencia terapéutica.

“En los últimos años, se viene desarrollando una línea de investigación prometedora en el campo de los biomarcadores, ahondando en el papel de las citoquinas proinflamatorias en la neurobiología del trastorno bipolar entre otras patologías psiquiátricas”, asegura Iborra, quien también cree que “estamos ante un período importante y estimulante para la investigación en psiquiatría y posiblemente en un futuro no muy lejano obtendremos avances espectaculares en el conocimiento de la etiología de las enfermedades mentales, la identificación de nuevas dianas terapéuticas y el desarrollo de biomarcadores”.

 

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