• Miércoles, 26 de septiembre de 2018
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El incumplimiento terapéutico limita el control de la HTA

El control de la hipertensión arterial, HTA, y de otros importantes factores de riesgo no mejora. La carga sanitaria y económica de las enfermedades cardiovasculares, renales y neurológicas podría incrementarse sustancialmente en las próximas décadas debido al envejecimiento de la población y a la alta prevalencia de estos factores de riesgo. Realmente se ha logrado cierto grado de progreso en el control de la HTA, pero se necesita investigación adicional y mejoras en el conocimiento, tratamiento y control de la HTA. Es preciso no olvidar que para que el sistema sanitario pueda asumir los costes implicados en la carga y el manejo de la HTA debería potenciarse la prevención, sobre todo la prevención primaria, que debe contemplar también a la infancia y la adolescencia.

Porque la hipertensión es una patología frecuente en Atención Primaria. En un porcentaje alto de los casos en el momento del diagnóstico ya presentan un elevado riesgo cardiovascular, mientras que son poco a los que se les descubre la HTA tras un accidente cardiovascular que podría haberse evitado de haber sido diagnosticado antes.

La hipertensión presenta una prevalencia considerable en los países desarrollados, afectando a casi el 40% de los adultos. En realidad la HTA no es sino el iceberg clínico de un problema más amplio, el problema de salud pública de la presión arterial. Esto es debido a que un número importante de individuos tienen niveles de presión arterial considerados no hipertensivos, pero tampoco óptimos, lo que hace que una proporción apreciable de eventos cardiovasculares ocurran en niveles de presión arterial considerados todo lo más como prehipertensión.

Reto sanitario

En el manejo del paciente hipertenso, hay que tener en cuenta el grado de incumplimiento terapéutico que influye en el bajo control. La prevalencia de la falta de cumplimiento farmacológico de la hipertensión es ampliamente variable, entre el 5 y el 50%, dependiendo de las zonas. Aunque ha mejorado algo en los últimos años, en el mejor de los casos continúa constituyendo un reto para el logro de un mejor control de la HTA individual y poblacionalmente.

La proporción de cumplimiento terapéutico baja cuando se intenta modificar la actividad física o si debe cambiarse la dieta para controlar el peso, moderar la ingesta de alcohol o disminuir el consumo de sal.

En las consultas de Atención Primaria se siguen utilizando preferentemente esfigmomanómetros, cuyo uso comporta sesgos importantes respecto a los dispositivos electrónicos validados, y puede influir en la estimación del control. Por ello, el uso de monitores electrónicos podría obtener estimaciones más exactas del control de la HTA.

Falta de implicación del paciente

No asimilación por parte del paciente del peligro de la HTA no controlada es uno de los puntos en los que hay que trabajar. Por eso, hay que hacer partícipe al paciente de la patología, dándole medios para conocer la HTA, hacerles saber que no produce síntomas pero evoluciona con los años y trae consecuencias y complicaciones posteriores. También se tiene que implicar en los controles.

Los pastilleros pueden ser un buen aliado para que ellos mismos realicen los controles de HTA en sus farmacias.

Así, entre las medidas a tomar para mejorar la adherencia al tratamiento están las técnicas que se dirigen a simplificar el régimen de prescripción, reduciendo el número de dosis diarias con la utilización de formulaciones de liberación controlada o reduciendo el número de fármacos diferentes utilizando, por ejemplo, fármacos en combinación a dosis fijas.

Luego están las conductuales que tiene el objetivo de proponer recordatorios o ayudas de memoria, a través de llamadas telefónicas, mensajes postales o correo electrónico, y de sistemas de dosificación con alarmas, que recuerdan la hora de la toma o de organizadores de medicación. Otra clase de intervención consiste en monitorizar la toma de medicación por medio de calendarios de cumplimiento donde se anota que se ha tomado la medicación, ofrecer recompensas en caso de cumplimiento terapéutico, etc.

Educación e información

También es importante llevar a cabo medidas educativas, aproximaciones didácticas orientadas a que el paciente adopte voluntariamente una actitud positiva frente a la medicación a través del aumento de conocimiento sobre su enfermedad, el tratamiento y la importancia de la adherencia a este.

En todo este proceso no se puede olvidar el apoyo social y familiar, puesto que las intervenciones incluidas en este grupo tienen como objetivo mejorar la adherencia a través de un buen soporte social.

En cuanto a las medidas de contención del gasto y otras medidas de contención al paciente hipertenso se encuentran las subastas de medicamentos. Lo que en un principio se presentó como una manera eficaz de reducir costes, se ha convertido, según indican los especialistas, en un mercadeo de productos de origen indeterminado, con unas pruebas de bioequivalencia nulas y sobretodo con un resultado terapéutico deficiente. Todo eso ha hecho que aumente el abandono y equivocación de muchos tratamientos. Estas medidas ponen en riesgo a los pacientes por que abandonan los tratamientos, con la falta de control que conlleva.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina de Familia Carmen Calderón Toro y Mónica Tejera Martínez, y los especialistas en Medicina General Germán G. Cima Carrano y Ana María González Andreu, de Santa Cruz de Tenerife; los médicos de Atención Primaria Rafael Rodríguez Fernández, Cristóbal Prieto Cid, Manuel Barragán Solís, Antonio Varo Soriano, Miguel Valdecantos Morán y Manuel Baena Jiménez, de Córdoba; Juan Marante Fuertes, Juan Zapata Conesa y José Ramón Benedicto Sánchez, del Centro de Salud del Mar Menor, y Emilio Melero, Enrique J. Pérez, Rafael Sola, Juan Barón, Alberto Soria y Julián Gómez.

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