• Miércoles, 14 de noviembre de 2018
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“El principal problema de la gota no son los ataques, sino el riesgo de arterioesclerosis precoz”

El profesor Eliseo Pascual Gómez alerta del peligroso vínculo entre el síndrome metabólico y el exceso de ácido úrico, que favorece el desarrollo de enfermedades coronarias

Eliseo Pascual.

Los profesionales sanitarios alertan de la falta de concienciación de la población española respecto a los riesgos que supone tener el nivel de ácido úrico alto. “Realmente la gota no es un problema menor, y los médicos deben explicar a los pacientes que las principales complicaciones no son solo los ataques, sino que es fundamental intentar evitar la arterioesclerosis precoz”, ha explicado para El Médico Interactivo Eliseo Pascual Gómez, catedrático emérito de Reumatología de la Universidad Miguel Hernández de Elche.

“Cuando hay cristales en el cuerpo, provocan una inflamación, lo que favorece la arterioesclerosis y, sobre todo, las enfermedades coronarias. Está probado que la gente con gota multiplica por dos el riesgo de sufrir arterioesclerosis, y, además, también puede causar impotencia en los varones”, ha añadido. Un estudio realizado por Mariano de Andrés, de la Universidad Miguel Hernández, señaló que un alto porcentaje de personas que habían sufrido un infarto tenían ácido úrico alto. “Al realizar la ecografía se observó que había pacientes con cristales y calcificación coronaria, que es un signo de gravedad”, ha indicado Eliseo Pascual.

Según ha incidido, “el problema más común relacionado con la gota es el síndrome metabólico”. El ácido úrico se excreta por el riñón, pero es un tipo de molécula que al cuerpo le interesa reutilizar, y un porcentaje alto se reabsorbe para ser reutilizado. La gente con síndrome metabólico reabsorbe ácido úrico de más, y por eso le sube. El tratamiento para la gota “es bastante bueno”, ha dicho el profesor Pascual Gómez, quien ha afirmado que es una enfermedad “curable”.

Enfermedad democratizada

Respecto al perfil del paciente con gota, Eliseo Pascual ha comentado que “se ha democratizado enormemente”, porque ahora no afecta solo a los reyes, como se decía antiguamente. “Se trata de una enfermedad muy común, porque la comida grasienta y dañina para la salud es la más popular y barata. Precisamente la gente con mejores hábitos y educación de hábitos saludables generalmente es más cuidadosa a la hora de comer, aunque, por supuesto, siempre hay excepciones”.

En cuanto al género, el profesor de la Universidad Miguel Hernández ha destacado que las mujeres en edad fértil, debido a los estrógenos, eliminan muy bien el ácido úrico, por lo que “prácticamente nunca tienen gota”. “Sin embargo, al disminuir los estrógenos con la menopausia, el ácido úrico puede llegar a depositar cristales, sobre todo si la mujer sufre síndrome metabólico”, ha señalado. Por tanto, y a pesar de que la gota se considera “una enfermedad fundamentalmente de hombres”, Eliseo Pascual ha aconsejado plantearse la posibilidad de diagnosticar la gota a “una mujer con ácido úrico alto que tenga dolor en los pies”.

Presentación del estudio de la gota.Desconocimiento de la población

Para concienciar a la población de los riesgos que supone tener el ácido úrico descontrolado, se ha presentado el estudio de investigación ‘La percepción de la Gota en España’, realizado por la Liga Reumatológica Española (LIRE) y la compañía Grünenthal. Según este trabajo, el 56 por ciento de los encuestados ha calificado la gota como una enfermedad, un porcentaje aún menor en los hombres (53 por ciento), aunque ellos están afectados en mayor medida. Además, 4 de cada 10 participantes definen la gota como un “dolor intenso asociado a malos hábitos de alimentación”, una percepción que demuestra que sigue siendo una enfermedad estigmatizada y considerada autoinfligida por los malos hábitos.

El objetivo del estudio, según Ana Esquivias, directora del Departamento Médico de Grünenthal, es “dar voz a los pacientes sobre una patología tan poco tenida en cuenta como la gota y que tanto impacta en su calidad de vida”. “La gota es una enfermedad crónica cuyo diagnóstico, tratamiento y control adecuado de los niveles de ácido úrico puede incluso permitir su curación; para ello, es vital la implicación del propio paciente en el seguimiento de su enfermedad”.

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