• Miércoles, 22 de mayo de 2019
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El riesgo cardiovascular se debe contemplar de forma individualizada englobando todos los elementos implicados

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La reducción del riesgo cardiovascular total es el objetivo del tratamiento de las personas que tienen diabetes tipo 2. La mortalidad cardiovascular es alta en las personas con tolerancia alterada a la glucosa, glucemia basal alterada o diabetes y la mayoría de ellas requerirán una intervención más intensiva.

Los cambios en el estilo de vida y las intervenciones farmacológicas deben ser consideradas complementarias. La intensidad de la intervención recomendada depende del nivel de riesgo. Se considera alto riesgo cardiovascular la probabilidad que tiene un individuo de sufrir una de estas enfermedades dentro de un determinado plazo de tiempo y esto va a depender fundamentalmente del número de factores de riesgo que estén presentes en un individuo. Por su parte, como muy alto riesgo se engloban a aquellas personas que han presentado un episodio de enfermedad cardiovascular, se incluye la presencia de ateroesclerosis subclínica significativa, o los que tienen diabetes mellitus con algún otro factor de riesgo, como enfermedad renal crónica avanzada, o si no hay ninguna de las anteriores, con un riesgo estimado por SCORE  mayor de entre el 5 y el 10%.

Riesgo elevado

Así, tienen un RCV muy alto (>7%) clínicamente determinado las personas que han presentado un evento cardiovascular previo, como angina o infarto de miocardio, accidente isquémico transitorio, accidente cerebrovascular y enfermedad vascular periférica. También hay que prestar especial atención a la personas con trastornos genéticos del metabolismo de los lípidos, hipercolesterolemia familiar (FH), hiperlipemia familiar combinada (FCH) y Apo B 100 defectuosa familiar. Los diabéticos y los pacientes con nefropatía manifiesta, cociente albúmina/creatinina>300 mg/g, y con insuficiencia renal crónica se encuentran en riesgo cardiovascular. A estos grupos hay que añadir a los que tienen antecedentes familiares de ECV prematura, los que presentan niveles bajos HDL colesterol y elevados niveles de triglicéridos.

Para abordar la dislipemia, hay que individualizar los objetivos para cada persona de acuerdo a su riesgo cardiovascular. A veces es difícil alcanzar el nivel óptimo y en esos casos la mejora simultánea de varios factores de riesgo es una opción mejor que la persecución agresiva de pequeñas reducciones del colesterol. El nivel de un factor de riesgo en un individuo debería ser siempre interpretado en el contexto de su riesgo cardiovascular total. A las personas con riesgo cardiovascular alto (5%) se les debe prescribir, junto con los cambios en el estilo de vida, la medicación precisa para controlar globalmente sus factores de riesgo. La intensidad del tratamiento será mayor en función de la elevación del riesgo. El objetivo en los pacientes con riesgo elevado sin enfermedad cardiovascular es reducir, al menos, el riesgo por debajo del 5%.

Pautas generales

De forma general, hay que tener en cuenta la elevación del colesterol total y el CLDL, que es el marcador de referencia como objetivo terapéutico. Los objetivos para los pacientes con riesgo cardiovascular muy alto o alto se centran en < 70mg/dl (CLDL) y < 100mg/dl (colesterol total).

Para una reducción de LDL colesterol de 38.66 mg/dl, el riesgo de episodios de enfermedad isquémica coronaria se traduce en un descenso de un 11% en el primer año de tratamiento, 24% en el segundo año, 33% en los años tercero a quinto. Los episodios de enfermedad isquémica coronaria se redujeron en 20, 31 y 51% en los ensayos agrupados por reducción de cifras de LDL colesterol (medias de 19.33 mg/dl, 38.66 mg/dl y 61.86 mg/dl).

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Alfredo Jacobo Céspedes Vilacarcel, Sonia Devera Alfonso, Gretel Duarte Díaz y Gloria Amelia Hernández San Luis, de Tenerife, y los médicos de Atención Primaria César Sánchez Nieto, Juan Merino Polo, José María Castro Ramírez, José Cristóbal Sánchez Porras y Antonio García Fernández, de Córdoba.

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