• Jueves, 19 de octubre de 2017

El tejido graso como objetivo de los trastornos metabólicos

Arrojan nuevos datos sobre los mecanismos para regular la temperatura corporal por parte del tejido graso

Nuevos descubrimientos sobre el mecanismo responsable de la generación de calor en el cuerpo relacionado con el tejido graso se oponen a las opiniones clásicas en el campo y podrían llevar a nuevas formas para combatir los trastornos metabólicos asociados con la obesidad, según un estudio dirigido por la ‘Georgia State University’, en Estados Unidos.

Más de un tercio de los adultos en Estados Unidos son obesos, lo que significa que su peso es más alto de lo que se considera saludable para una altura determinada. La obesidad puede llevar a una serie de enfermedades, como diabetes tipo 2, hígado graso, enfermedades del corazón, accidente cerebrovascular y ciertos tipos de cáncer, algunas de las principales causas de muerte evitables, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

El cuerpo tiene varios tipos de grasa, también conocida como tejido adiposo. El tejido adiposo marrón disipa la energía produciendo calor para mantener la temperatura corporal, mientras el tejido adiposo blanco almacena el exceso de calorías que las personas consumen, lo que puede llevar a la obesidad. Algunos factores como la exposición al frío y la activación del sistema nervioso simpático reclutan un tipo distinto de adipocitos (células grasas) llamadas adipocitos beige de la grasa blanca a través de un proceso de “dorado”. Estos adipocitos beige pueden generar calor, aunque no tan eficientemente como los adipocitos marrones.

Los investigadores creían que sólo los bebés tenían grasa marrón, pero varios estudios publicados hace unos diez años descubrieron la presencia de grasa marrón en humanos adultos. Los científicos han creído tradicionalmente que un proceso llamado lipólisis, que descompone la grasa almacenada en gotas de lípidos (aceite) de adipocitos marrones, era esencial para la generación de calor en respuesta al frío; pero este trabajo encontró lo contrario, como se detalla en un artículo publicado en ‘Cell Metabolism’.

“Básicamente, hemos establecido un nuevo paradigma para la producción de calor por la grasa marrón” –señala el autor principal del estudio, el doctor Liqing Yu, profesor del Centro de Medicina Molecular y Translacional y del Instituto de Ciencias Biomédicas del Estado de Georgia–. La lipólisis de las gotas de lípidos en la grasa marrón no es esencial para los mamíferos a la hora de mantener la temperatura corporal frente al frío. En cambio, regula críticamente la selección de engería de grasa marrón y el bronceado de la grasa blanca. El hallazgo ha cambiado la visión clásica de la gente del proceso metabólico responsable de generar calor. No necesitas este proceso para generar calor, siempre y cuando haya combustibles. Ésta es la primera demostración in vivo en animales”.

La alimentación, clave para soportar el frío

“Las personas en realidad nunca han probado esa visión clásica. Otra razón por la que es un descubrimiento importante es que el tejido adiposo marrón que genera calor puede eliminar las grasas acumuladas, y eso es lo que la gente realmente quiere”, afirma el doctor Hyunsu Shin, primer autor del estudio e investigador postdoctoral en el Centro Molecular y Medicina Translacional del Estado de Georgia.

“El aumento de la ingesta de energía y/o reducción del gasto energético causa obesidad y la obesidad tiene muchas complicaciones –señala Yu–, como la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2, el hígado graso y las enfermedades cardiovasculares. Entender la generación de calor por la grasa marrón en nuestro cuerpo puede ayudarnos a diseñar nuevos enfoques para aumentar el gasto energético y mejorar la salud metabólica”.

Los investigadores eliminaron genéticamente la proteína ‘Comparative Gene Identification’ (CGI) -58, que desempeña un papel clave en la activación de la lipólisis celular, en dos grupos de ratones para estudiar la generación de calor. Un grupo tenía CGI-58 suprimida en el tejido adiposo marrón y el otro tenía CGI-58 eliminada en los tejidos adiposos blanco y marrón. Los investigadores esperaban encontrar que no pudiera generarse calor sin este mecanismo de lipólisis.

“Nos sorprendió ver que los modelos experimentales que carecen de CGI-58 en la grasa marrón no eran sensibles al frío y que, incluso, tenían una temperatura corporal más alta que los ratones de control cuando se les proporcionó alimento durante la exposición al frío”, explica Shin.

Ser sensible al frío significa que, si la temperatura del cuerpo de un animal cae a un punto crítico, no puede mantener el metabolismo normal y la función celular y morirá. Los individuos que carecen de CGI-58 en ambos tejidos adiposos marrón y blanco se volvieron sensibles al frío sólo cuando no se les proporcionó alimentos; mientras que, si había alimentos, estos animales no eran sensibles al frío. “Necesitamos lipólisis en el tejido adiposo blanco para proporcionar combustible con el fin de generar calor durante el ayuno”, concluye Yu.

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