• Miércoles, 19 de junio de 2019
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El tratamiento hipolipemiante se debe hacer de forma individual

hipolipemiante

La ezetimiba es un fármaco hipolipemiante que está indicado en el tratamiento de patologías caracterizadas por hipercolesterolemia. Su mecanismo de acción consiste en la absorción intestinal del colesterol, con lo cual impedirá que el colesterol que se consume a través de la dieta sea absorbido, produciendo un descenso del transporte entero-hepático del colesterol. Tanto el fármaco original como su metabolito inhiben la absorción del colesterol a través de la luz del intestino, aunque el metabolito posee mayor eficacia. Está indicada en pacientes con hipercolesterolemia, cuando la estatina no es tolerada por efectos adversos asociados al uso de estos medicamentos o si es inadecuada.

Por su parte, las estatinas son inhibidores selectivos de la HMG-CoA reductasa hepática, con lo que consiguen reducir la síntesis de colesterol por parte del hígado. Con esto, se logra reducir los niveles plasmáticos de LDL, pero también han demostrado disminuir la aparición de eventos cardiovasculares y mortalidad cardiovascular tanto en prevención primaria como secundaria. Así, reducen los niveles de colesterol total y de LDL, la densidad de las partículas LDL, aumentando el tamaño de estas, lo que conlleva a una disminución de la aterogénesis, y de la ApoB. Entre sus efectos pleiotrópicos, destacan los que se centran sobre la pared arterial, con propiedades antiateroscleróticas y antitrombóticas.

Pautas combinadas

La combinación de estatinas con otros fármacos hipolipemiantes no solo es útil, sino que es necesaria cuando el paciente no alcanza los objetivos de LDL. Así lo avalan las guías de sociedades científicas relacionadas con el manejo de dislipemia. Si bien se dispone de estatinas muy eficaces, en los pacientes con riesgo alto y en los enfermos candidatos a recibir prevención secundaria, el control de los niveles de LDL por lo general no es satisfactorio, por lo que deben recibir terapias más agresivas. Añadir ezetimiba al tratamiento con estatinas se asocia con disminuciones adicionales importantes de los valores de LDL.

La indicación terapéutica de las estatinas, según las guías, es en los pacientes con riesgo cardiovascular que no alcanzan los objetivos marcados de colesterol C-LDL, junto con medidas higiénico-dietéticas, no solo en los pacientes en prevención primaria, sino también en pacientes con algún tipo de evento cardiovascular o prevención secundaria. Para determinar la estatina que mejor se adapta a un paciente con LDL alto hay que fijarse en las características de dicho paciente y en el porcentaje de reducción de LDL que tiene que conseguir. También es aconsejable tener en cuenta si el paciente es diabético o no, por la diabetogenicidad de algunas estatinas y la medicación con la que ya puede contar el paciente.

Interacciones

Las interacciones más importantes de las estatinas se producen a nivel del metabolismo hepático, ya que varias de ellas dependen de las distintas isoenzimas de CYP450. En el caso de estatinas, como fluvastatina, pitavastatina y rosuvastatina, la enzima que participa es el CYP2C9 y en el de la lovastatina y la simvastatina, el  CYP3A4, y en menor medida la atorvastatina. Debido a la metabolización de muchos fármacos por el citocromo CYP3A4, las posibilidades de que se presenten interacciones farmacológicas que inhiban esta enzima es mayor en el caso de la simvastatina y la lovastatina.

Los estudios realizados con el uso de ezetimiba de forma aislada han demostrado que es un fármaco bien tolerado, similar a placebo.

El principal objetivo del tratamiento es la disminución de las cifras de LDL. Es necesario que el paciente esté en objetivo terapéutico de LDL. Si se consigue este objetivo, el riesgo cardiovascular del paciente disminuye y, por tanto, se previenen los eventos cardiovasculares y disminuye la morbimortalidad.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Manuel Antonio Sánchez Díaz, Benigno Gago Nolasco y Yara María Pérez Dieguez, del  Centro de Salud Arguineguin; Fernando Urtasun Brito, Eduard Asdrúbal del Rosario, María Lianella Sánchez Peñate y Rodrigo Rodrigues Batista, del Centro de Salud de San Juan, Miguel Ángel Hernández Hernández, Alfredo Fonseca Negrín, Isidro Manuel Brito Hernández, María del Carmen Mendoza Padrón y Mikel Gotzon Casado Goti, de Santa Cruz de Tenerife.