• Jueves, 23 de noviembre de 2017

Las enfermedades de Alzheimer y Parkinson, estimuladas por la misma enzima

Aunque estas enfermedades son diferentes y afectan a distintas zonas cerebrales, a nivel bioquímico se parecen

La enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson no son las mismas, ya que afectan a diferentes regiones del cerebro y tienen factores de riesgo genéticos y ambientales distintos. Pero a nivel bioquímico, estas dos patologías neurodegenerativas comienzan a parecerse. Así es como los científicos de la Universidad de Emory, en Estados Unidos, dirigidos por Keqiang Ye, dieron con un potencial objetivo farmacológico para el Parkinson.

Tanto en el Alzheimer (AD, por sus siglas en inglés) como en el Parkinson (PD, por sus siglas en inglés), una proteína pegajosa forma grupos tóxicos en las células cerebrales. En la AD, el detonante dentro de las células se llama tau, que forma enredos neurofibrilares, mientras en la PD, la proteína pegajosa es alfa-sinucleína, que crea cuerpos de Lewy.

Ye y sus colegas habían identificado previamente una enzima (asparagina endopeptidasa o AEP) que recorta tau de una manera que la hace más pegajosa y tóxica, de forma que los fármacos que inhiben la AEP tienen efectos beneficiosos en los modelos animales de Alzheimer. En un nuevo artículo publicado en ‘Nature Structural and Molecular Biology’, científicos de Emory muestran que la AEP actúa de la misma manera hacia la alfa-sinucleína.

“En el Parkinson, la alfa-sinucleína se comporta como la tau en la enfermedad de Alzheimer –dice Ye–. Razonamos que, si AEP corta tau, es muy probable que también corte la alfa-sinucleína”. Se puede detectar un fragmento particular de alfa-sinucleína producido por las tijeras de AEP en muestras de tejido cerebral de pacientes con EP, pero no en muestras de control, según el equipo de Ye.

En las muestras cerebrales de control, la AEP se limitó a los lisosomas, partes de la célula con una función de eliminación de basura, pero en las muestras de PD, la AEP se escapaba de los lisosomas al resto de la célula. Los autores también observaron que el bloque de alfa-sinucleína generada por AEP es más probable que se agregue en grupos de la proteína de longitud completa y es más tóxico cuando se introduce en las células o cerebros de ratón.

Además, la alfa-sinucleína mutada para que la AEP no pueda cortarla es menos tóxica. Ye advierte que la AEP no es la única enzima que corta la alfa-sinucleína en varias partes tóxicas, sino que la proteína de alfa-sinucleína de longitud completa todavía es capaz de agregarse y causar daño. Sin embargo, señala que su equipo está pasando a probar medicamentos que inhiben la AEP en los modelos animales de Parkinson.

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