• Viernes, 16 de noviembre de 2018
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España, pionera a nivel europeo en el desarrollo académico y aplicación clínica de la inmunoterapia mediante CAR

Demostrada su gran eficacia en leucemia aguda linfoblástica, linfoma y mieloma múltiple, los hematólogos piden que sea accesible y aplicada con seguridad clínica

Simopsio Hematología (SEHH)

La inmunoterapia mediante células CART (Chimeric Antigen Receptor-Modified T-Cells) constituye uno de los principales avances de las últimas décadas en lo referente a cáncer hematológico. Se trata de una innovadora terapia centrada en la modificación genética de los linfocitos T del propio paciente para que expresen receptores que se unan a las células tumorales, proliferen y las destruyan, y su uso clínico está ofreciendo resultados impactantes en determinadas patologías. Tras estudiar sus efectos en diferentes tipos de cánceres de la sangre, se ha constatado gran eficacia en tres enfermedades: leucemia aguda linfoblástica (LAL), linfoma y mieloma múltiple, en las que la administración de esta terapia génica antitumoral en pacientes con limitadas posibilidades de supervivencia -en muchas ocasiones de pocas semanas-, ha logrado una expectativa de vida al año de haberse sometido al tratamiento de un 50%, y libre de enfermedad. Recientemente, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprobaba las dos primeras terapias celulares CART para cánceres hematológicos.

Para abordar estas cuestiones, la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y el Grupo Español CAR han organizado este miércoles y jueves en Madrid el Simposio Internacional de Avances en CARTs, en el que darán a conocer los últimos avances sobre el tema y se intentarán alinear las inquietudes manifestadas al respecto por profesionales sanitarios, autoridades y compañías farmacéuticas. Además de discutir los principales estudios clínicos y preclínicos de la nueva terapia, sobre todo en las tres enfermedades mencionadas, el simposium constituye un foro para la discusión del futuro del procedimiento terapéutico y las posibles implicaciones para el Sistema Nacional de Salud.

España, pionera

 A pesar de que el principal desarrollo de la nueva terapia génica antitumoral está teniendo lugar en Norteamérica y China, España es pionera a nivel europeo en el desarrollo académico y aplicación clínica de la inmunoterapia mediante células CARs (tanto con linfocitos T como con otras células inmunes). Como ejemplo, el Hospital Clínic de Barcelona, donde se ha administrado un CART académico a 28 pacientes con LAL o linfoma, con excelentes resultados, y en el que se pretende incluir hasta 39 pacientes –los considerados estadísticamente necesarios para demostrar una eficacia y seguridad idénticas a otros CAR a nivel mundial-, tras lo cual el proyecto se abrirá el próximo año a otros 11 hospitales nacionales, evitando el desplazamiento de los pacientes.

Por otro lado, desde hace unos meses, centros españoles participan en ensayos clínicos promovidos por la industria farmacéutica en pacientes con linfoma y mieloma múltiple, con muy buenas perspectivas. Además, uno de los centros participa en una iniciativa europea sobre CARs financiada por el programa H2020, y recientemente el Instituto de Salud Carlos III ha aprobado la financiación con un millón y medio de euros de un segundo ensayo clínico con un CAR académico frente a CD19 en pacientes con LAL.

Con el fin de programar y planificar el desarrollo e implementación en España del nuevo tratamiento, en 2016 se constituyó el Grupo Español CAR, en el que participan profesionales de diferentes especialidades biomédicas. Uno de los principales objetivos de esta plataforma se centra, en opinión de su coordinador y director del Instituto de Hematología y Oncología del Hospital Clínic de Barcelona, Álvaro Urbano Ispizua, “en que las terapias CAR se incluyan en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud a medida que se vaya confirmando su eficacia”.

Entre otras actuaciones, el Grupo ha colaborado con otras sociedades científicas en la elaboración de unas guías en las que se detallan los requisitos de los centros a la hora de elaborar y aplicar los CARs. Otro objetivo del Grupo es el asesoramiento de las autoridades sanitarias de un campo de “gran responsabilidad e importante reto por la complejidad y potenciales complicaciones a largo plazo de los nuevos tratamientos”, y de las compañías farmacéuticas, “ya que van a participar directamente en el tratamiento de los pacientes”. Por último, el Grupo pretende diseminar el uso de los tratamientos mediante la inclusión de nuevos centros hospitalarios en ensayos clínicos.

Retos

Dos son las terapias celulares CART para cánceres hematológicos aprobadas recientemente por la EMA, una para el tratamiento de segunda línea de la LAL de células B en pacientes pediátricos y adultos jóvenes con enfermedad refractaria o en recaída y en adultos con linfoma difuso de células grandes B tras dos líneas de terapia sistémica, y la otra para el tratamiento en segunda línea del linfoma difuso de células grandes B y del linfoma mediastínico primario de células B.

En opinión de Jesús María Hernández Rivas, catedrático de Hematología en la Universidad de Salamanca, los CAR representan muchos retos legales, “al no tratarse de una sustancia química, sino de un producto propiamente del enfermo”, y entre los objetivos futuros está la nueva generación de CARs que tiene que llegar, “más específicos, más útiles y eficaces”, y poder usar linfnocitos T que no sean del propio enfermo”, aunque esto “dificultaría la labor de regulación del proceso”.

El profesor ha destacado también la labor del hematólogo, su experiencia y capacitación en el manejo de este tipo de terapia. “Tenemos muchísimo papel en esta nueva terapia y estamos liderando ese proceso a nivel español y europeo”. Considera de gran importancia que los CAR puedan llegar cuanto antes al enfermo y que el factor económico no lo impida, por lo que “es necesario continuar el diálogo que se viene manteniendo con el Ministerio y la industria farmacéutica”.

A su juicio, los retos futuros son: incrementar el número de enfermedades a tratar, aumentar y romper las barreras de edad para poder administrar el CAR (actualmente la mayoría de los ensayos en los que hay datos publicados son de gente joven) y especializar los CAR.

Además de las tres enfermedades cuyos resultados están siendo altamente satisfactorios, la nueva inmunoterapia también se ha usado en pacientes con leucemia linfocítica crónica resistente, “si bien es cierto –apunta Hernández Rivas- que en esta enfermedad hay menos pacientes tratados y es preciso determinar las indicaciones de manera más precisa”. “Los estudios son aún muy preliminares en el resto de hemopatías malignas y en los tumores sólidos”.

 

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