• Viernes, 19 de julio de 2019
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Expertos analizan las estrategias técnicas que el sistema de salud necesita

García Vargas y Rafael Bengoa participan en un debate organizado por Funcas y la Fundación Ernest Lluch

Debate Funcas: García Vargas y Rafael Bengoa

¿Por qué es necesario diseñar e implementar nuevas estrategias en el Sistema Nacional de Salud? ¿Cuáles serían esas estrategias? Estas son algunas de las cuestiones del debate mantenido en Madrid entre el exministro de Sanidad Julián García Vargas y el exconsejero de Sanidad del País Vasco Rafael Bengoa en un acto organizado por FUNCAS y la Fundación Ernest Lluch. Un diálogo en el que los dos expertos aportaron ideas, opiniones y juicios útiles para orientar la definición de políticas y reformas que mejoren el sistema sanitario y otros ámbitos críticos para la salud de los españoles.

En relación con las medidas a adoptar, el exministro admitió la existencia de acuerdo en nuestro país, pero también cierto miedo a realizar un diagnóstico sincero y establecer propuestas por el temor al coste electoral que puedan tener. Para Bengoa, sin embargo, no se tiene una visión acordada ni del diagnóstico ni de la dirección que hay que tomar, si bien el gran movimiento que se está produciendo en países referentes aportaría las pistas de cómo acelerar el cambio que España necesita.

Sistema retributivo

Recordó García Vargas la puesta en marcha de la Ley de Sanidad y el sistema retributivo de “café para todos”, por el que, tras una huelga de seis meses, se asignó un millón de pesetas a cada plaza de médico, y resaltó las reformas que permitieron al sector hacer más por menos, sobre todo en los primeros años de la anterior década. En relación con los incentivos, el sistema retributivo funcionarial no permite, en su opinión, grandes orientaciones hacia la retribución medida en resultados y en incentivar la productividad de los servicios, pero sí existe un premio a la responsabilidad, aunque afectaría únicamente a los jefes de Servicio. El exconsejero, por su parte, opinó que el sistema tiene un problema de sostenibilidad interna que no se solucionará únicamente con medidas de corto alcance, que se diluyen rápidamente, sino que sería muy importante incluir un razonamiento estratégico en las Administraciones.

El exministro de Sanidad eliminaría el concepto de productividad fija, contradictorio en sus términos, e incrementaría el de productividad por gestión y de puesto de trabajo, es decir, estimular la calidad y la producción de los Servicios, para lo cual sería necesario intentar estimular al personal con carrera profesional y retribuciones, estableciendo un sistema, previamente pactado con ellos, de medición de productividad y resultados. Bengoa estaría también de acuerdo en la introducción de algún tipo de incentivación, como lo están haciendo países con un SNS similar al nuestro, al tiempo que reconoce que al ámbito clínico le corresponde tener mucho más margen de maniobra para hacer cambios organizativos y de gestión. En este sentido, señaló la conveniencia de devolver cierto control a los clínicos –médicos y enfermería- para, trabajando ambos de forma conjunta, lograr una mejor gestión, mejores resultados y mayor eficiencia; también, la necesidad de desencadenar una despolitización de la gestión que permitirá que gestores y clínicos empiecen a creer unos en otros.

Modelo ‘Ikea’

Ambos recordaron las diferencias territoriales ante la historia clínica de los pacientes y su necesidad de unificación, y el exconsejero remarcó la desigualdad hospitalaria instalada en nuestro país al no estandarizar la variabilidad clínica existente; desigualdades que, para García Vargas, son más manifiestas a nivel comunitario que entre hospitales, si bien reconoció que el Ministerio carece de instrumentos coercitivos. Bengoa apuntó como tarea ministerial hacer que las mejoras de gestión y organización circulen igual de rápido que las de medicina.

En cuanto a la Estrategia Nacional de Salud, el exministro destacó la necesidad de identificar, clasificar y cuantificar los riesgos sanitarios, reforzar los problemas de salud pública y, a continuación, conocer los indicadores por patologías y territorios. Reformas dirigidas al diagnóstico y funcionamiento del sistema y que vendrían desde abajo, tras comparar e identificar al que mejor lo hace en centros y servicios y situarlo en el centro de cada medida. Una propuesta compartida por Bengoa y que calificó como “modelo Ikea”: cada uno llevaría a cabo su propia construcción y se haría de abajo a arriba. Apuntó también la conveniencia de realizar un benchmarking de las mejoras, como se hace en otros países.

Copago

En su repaso por la accesibilidad y equidad, García Vargas recordó los muchos problemas en cuanto a la calidad de las prestaciones, y abogó por la universalidad del copago en función de la renta y con unos mínimos muy claros y fácilmente determinables, mientras que para el otro experto, antes de introducir el copago sería necesario eliminar la bolsa de desperdicio en Sanidad, tanto a nivel de diagnóstico como de tratamiento.

Secretario de Sanidad

El acto contó con la presentación de Félix Lobo, profesor emérito de la UC3M y coordinador de Economía y Políticas de Salud de Funcas -una institución de carácter privado, sin ánimo de lucro, creada y financiada por la CECA dentro de su Obra Social-, y de Joan Majó, presidente de la Fundación Ernest Lluch. Al final del mismo, tomó la palabra el secretario general de Sanidad, Faustino Blanco, para lanzar una profunda reflexión sobre la actual situación del Sistema Nacional de Salud. Resumió también los retos pasados y futuros del Ministerio y, entre otras cuestiones, habló de la necesidad de una buena estrategia para el diálogo profesional, con el establecimiento de un espacio específico. En este sentido, recordó las reuniones mantenidas por su Departamento durante los últimos meses con todas las sociedades científicas y con Farmaindustria o Fenin.