• Jueves, 19 de septiembre de 2019
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Expertos debaten sobre las evidencias de la relación entre Alzheimer e infecciones periodontales

Una de las explicaciones estaría en que el proceso inmuno-inflamatorio crónico y la inflamación sistémica secundaria a la periodontitis podría inducir fenómenos neuro-inflamatorios que favorecieran la enfermedad de Alzheimer

Alzheimer

En el contexto de los Cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid, se ha celebrado una sesión de debate sobre las conexiones, consecuencias y estrategias preventivas de la relación entre las infecciones periodontales y enfermedades neurodegenerativas. De esta forma, odontólogos y neurólogos, junto a expertos en otras áreas, se han reunido gracias a la  colaboración con la Fundación SEPA y al apoyo de Johnson & Johnson y Colgate, para debatir las últimas evidencias al respecto.

Durante la misma, se ha debatido que actualmente la evidencia lleva a dos tipos de conclusiones que podría explicar la relación entre estos dos fenómenos. Por un lado, el deterioro cognitivo progresivo limitaría los hábitos de higiene bucodentales, afectando a la salud oral; y, por otro lado, el proceso inmuno-inflamatorio crónico y la inflamación sistémica secundaria a la periodontitis podría inducir fenómenos neuro-inflamatorios que favorecieran la enfermedad de Alzheimer.

Asimismo, recientes investigaciones sitúan directamente a bacterias orales, específicamente asociadas a la periodontitis, como causa de la enfermedad de Alzheimer.  A este respecto, Mariano Sanz, catedrático de la UCM, patrono de la Fundación SEPA y director del curso explicaba que en concreto “estas bacterias tienen la capacidad de pasar al torrente sanguíneo desde las lesiones periodontales (bolsas) consecuencia de la periodontitis; y una vez en la sangre, tienen la capacidad de atravesar la barrera hemato-encefálica y causar procesos inflamatorios locales en el tejido cerebral”.

Antígenos bacterianos o fúngicos

Por otra parte, es importante matizar que la inflamación crónica del tejido cerebral es el mecanismo fisiopatológico fundamental de la enfermedad de Alzheimer, sobre todo en edades avanzadas cuando el sistema inmune adaptativo se encuentra debilitado. Bajo estas condiciones, una interacción crónica con antígenos bacterianos o fúngicos condiciona una hiperactividad de las células inmuno-competentes del sistema innato, con una mayor producción de citoquinas y otros mediadores pro-inflamatorios, que secundariamente pueden dañar a las neuronas.

Sobre esta cuestión, David Herrera, profesor de la UCM y patrono de la Fundación SEPA, exponía que “esos antígenos bacterianos o fúngicos podrían proceder de infecciones periodontales, que generan una inflamación sistémica crónica de bajo nivel, con frecuentes y repetidas bacteriemias”. Asimismo, “la proximidad la bulbo y conductos olfatorios podría explicar el paso directo de bacterias o antígenos bacterianos al parénquima cortical”.

Todas estas evidencias, según Herrera, han supuesto que se haya “pasado de considerar que la relación entre Alzheimer e infecciones periodontales no solo es factible sino probable no solo es factible sino probable”. Todos estos hallazgos pueden tener importantes repercusiones clínicas y, especialmente, en términos de promoción de la salud y prevención. De esta forma es clave recalcar la importancia de la salud periodontal y bucodental, a lo largo de toda la vida, para poder prevenir o retrasar la demencia y la enfermedad de Alzheimer.