• Sábado, 21 de septiembre de 2019
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Identifican un interruptor molecular que afecta las respuestas inmunes a las infecciones virales

La proteína T-bet permite a las células T inmunes distinguir entre diferentes infecciones virales, controlando si se producen o no anticuerpos protectores, un componente esencial de la inmunidad de larga duración a los virus

infecciones virales

Los investigadores del Instituto Walter y Eliza Hall (EEUU) han identificado un interruptor molecular que afecta las respuestas inmunes a las infecciones virales, además de concluir que el sistema inmune protege contra diferentes virus a través de distintas vías, lo que puede conducir a mejores estrategias para desarrollar vacunas para virus que antes eran difíciles de prevenir.

Los científicos han identificado que la proteína T-bet, una proteína reguladora o factor de transcripción que orquesta una respuesta inflamatoria del sistema inmune, determina cómo responde el sistema inmunitario a las infecciones virales. La investigación ha sido publicada en la revista ‘Cell Reports’.

T-bet permite a las células T inmunes distinguir entre diferentes infecciones virales, controlando si se producen o no anticuerpos protectores, un componente esencial de la inmunidad de larga duración a los virus. Se cree que este descubrimiento podría apuntalar el desarrollo de mejores vacunas para prevenir enfermedades virales.

“Las células T inmunes son críticas para coordinar respuestas inmunes específicas, reclutar otras células y determinar cómo respondemos a diferentes microbios, como bacterias, hongos o virus”, ha explicado Amania Sheikh, estudiante de doctorado en la división de Inmunología y el Centro de Imágenes Dinámicas del Instituto Walter y Eliza Hall.

“Sabíamos que la proteína T-bet era importante para la función de muchas células inmunes, y queríamos entender su papel en un subconjunto de células T inmunes que ayudan en la formación de anticuerpos protectores”, ha añadido.

Sheikh ha explicado que el equipo descubrió que T-bet era un interruptor esencial que permitía a las células T estimular la producción de anticuerpos en respuesta a infecciones virales.

“El nivel de T-bet en las células T está influenciado por factores como la forma en que un virus ingresa al cuerpo y la cantidad de inflamación que desencadena en sus primeras etapas. Esto a su vez influye en la respuesta inmune al virus”, ha matizado.

Los investigadores exploraron el papel de este elemento en el sistema inmune y observaron cómo este podía distinguir entre las diferentes infecciones virales y responder de distintas maneras. Para ello, compararon el papel del interruptor T-bet en las respuestas inmunes a dos virus, influenza y LCMV, un virus que, afirman, puede causar meningitis.

“Se cree que estos virus activan células inmunes similares, sin embargo, demostramos que cambios específicos entre las respuestas podrían conducir a cantidades muy diferentes de anticuerpos protectores”. Así, demostraron que T-bet fue “fundamental para escalar la cantidad de producción de anticuerpos que se produjo en respuesta a una infección viral “, ha continuado.

Los hallazgos podrían apuntalar el desarrollo de vacunas más efectivas contra virus, ya que, como explican los investigadores, la mayoría de las vacunas actuales contra las enfermedades infecciosas dependen de la producción de anticuerpos robustos y de larga duración.

“Si podemos entender los desencadenantes precisos que controlan la cantidad de anticuerpos producidos en respuesta a una infección, deberíamos ser capaces de desarrollar vacunas que actúen de manera similar para estimular anticuerpos protectores producción “, ha apuntado la doctora Joanna Groom, jefa de laboratorio en la División de Inmunología del Instituto Walter y Eliza Hall e investigadora principal del estudio.