• Martes, 12 de diciembre de 2017

“El inglés científico sigue siendo una asignatura pendiente a la hora de publicar artículos en las revistas internacionales”

La editora médica Marta Pulido ha concedido una entrevista a EL MÉ.DICO

Marta Pulido es Editora Médica, revisa, corrige y traduce textos médicos para su publicación en revistas científicas. En el campo de los “medical writers”, destaca por su sólida formación, adquirida en la Sección de Publicaciones Científicas de la Clínica Mayo, en Rochester, amplios conocimientos y dedicación continuada. Ahora presenta el primer e-book, escrito en español y en inglés, titulado “Cómo publicar artículos en revistas biomédicas de impacto. Una guía fácil y práctica para evitar los rechazos”. En esta obra  se describen los puntos clave del proceso de redacción y metodología de las publicaciones biomédicas. Todos los detalles y las estrategias que el profesional de la salud debe conocer a la hora de publicar trabajos en revistas nacionales e internacionales de impacto. Su gran experiencia y dilatada trayectoria profesional avalan el interés y la utilidad práctica de esta obra.

¿Cómo surge la idea de este libro?

Escribí un primer libro para luego adaptar un capítulo del mismo a las diferentes especialidades médicas y quirúrgicas. La idea surge de la necesidad de información, es decir,  para que los médicos tengan a su alcance un libro sencillo que les explique los requisitos y las cuestiones que tener en cuenta cuando quieran publicar trabajos de investigación en las revistas internacionales o en las revistas nacionales de prestigio e impacto.

¿Qué características destacaría de los libros?

Son libros electrónicos y están escritos en doble versión, en español y en inglés, porque el inglés es la lengua universal de  comunicación científica.

¿Cuál fue el primero que escribió? ¿Por qué?

Primero escribí un libro que sirvió de base a los demás, con todos los capítulos en español y en inglés. Y, a partir de este libro-base, los diferentes libros de las especialidades cuentan con un capítulo titulado “Indicadores bibliométricos de las revistas”, en el que se recogen los listados de las revistas de las correspondientes especialidades, ordenadas alfabéticamente con sus respectivos factores de impacto, bases de datos en los que la revista está indexada, revistas de acceso abierto y otros elementos. De este modo, este capítulo de indicadores bibliométricos está adecuado a especialidades como Oncología, aparato respiratorio, Gastroenterología, Medicina intensiva, etc.

¿Qué ha sido lo más complicado a la hora de escribirlos?

Hacer algo sintético, fácil y comprensible. Cuando pensé en el proyecto -y antes de empezar a escribir-, pensé que sería sencillo en base a mi propia experiencia. Pero fue más complicado de lo que creía, porque los capítulos tenían que ser muy cortos y estar dedicados a una cuestión determinada. Y con viñetas para que el lector, prácticamente en un minuto, por ejemplo, pudiera saber cuáles son las características de un buen título, cómo redactar un buen resumen o cómo diseñar las tablas y figuras.

¿Qué tal está siendo la recepción?

Muy buena. Y espero que sea mejor, porque está escrito en español y en inglés para que su difusión pueda llegar a una audiencia mundial.

¿Cómo pueden conseguirse, a qué profesionales está indicado?

De momento, hay que contactar con la editorial SANED, que tiene los derechos de reproducción y distribuye los libros. Todavía no está disponible en Internet para la compra individual.

Pasando al contenido de los libros, ¿por qué está de moda publicar?

Está de moda desde hace años. Publicar es indispensable, es la única manera de dar a conocer los resultados de los estudios clínicos y de investigación. Y porque los investigadores necesitan ayudas económicas para llevar a cabo los estudios. Y, una vez dichos estudios han finalizado, la prueba de que se han realizado -y se han realizado de manera adecuada- es publicarlos en revistas de prestigio.

El inglés suele ser una asignatura pendiente, ¿se ha mejorado en este aspecto?

Sigue siendo una asignatura pendiente a la hora de escribir, sobre todo si hablamos de inglés científico. Pero cada vez hay más médicos que se han formado en el extranjero y un flujo de médicos internacionales que vienen a trabajar aquí. Está mejorando.

¿Qué errores habituales no hay que cometer para evitar rechazos?

Hay que tener criterio a la hora de escoger la revista a la que mandar el manuscrito.

¿Por qué?

Muchas veces sucede que hay un alto porcentaje de rechazos en estas grandes revistas. El motivo es porque los investigadores mandan los trabajos a revistas donde, potencialmente, les gustaría mucho que fueran publicados allí. Pero las posibilidades reales son escasas. Y, a veces, casi inexistentes. 

En general, ¿se tiene clara la diferencia entre los distintos tipos de artículos y las características de cada uno de ellos? (original, original breve, carta al editor, caso clínico, revisión descriptiva o sistemática, etc.)

Es interesante que los médicos -o que los profesionales de la salud- sepan que hay otros formatos posibles, además del artículo original. Por ejemplo, en algunas revistas internacionales, en las que hay mucha competencia para publicar, optar por el tipo del original breve puede suponer una gran ventaja frente a escoger la sección del  artículo original. Para estos otros tipos de artículos el número de manuscritos que optan para estas secciones de la revista suele ser notablemente inferior que los que optan para la sección de artículos originales.

¿Hasta qué punto es complicado ser original a la hora de publicar?

En todas las investigaciones, en la fase de diseño, los investigadores se aseguran que lo que van a estudiar  tenga un punto de pertinencia, de novedad y que responda a cuestiones con evidencia incierta.

¿Se producen errores en la elección del título o en la elaboración del abstract?

Es muy común, estos son algunos de los principales problemas. Porque los documentos, para que puedan ser publicados en revistas de prestigio (internacionales y nacionales), no solo necesitan un fondo, un estudio bien efectuado y adecuado. También necesitan una estructura del manuscrito, a veces muy compleja, y extraordinariamente rígida. Y tiene que haberse resuelto de manera perfecta la cuestión formal de la redacción y presentación  del manuscrito.

¿Tiende a olvidarse la importancia de las tablas y figuras?

Son un recurso que se utiliza, mayoritariamente, para presentar datos que atañen a unos resultados. Y, muchas veces, no es sencillo diseñar figuras y tablas visiblemente adecuadas y que ilustren la información que deben transmitir.

¿Cuáles son los errores más comunes en este campo?

Que se duplica la información contenida en la tabla y en el texto y que las tablas suelen ser demasiado densas.

¿Hay algún error específico de determinadas especialidades?

No, las dificultades son comunes.

¿Qué ventajas presenta la publicación en una revista de acceso libre?

Las revistas open access son un movimiento que ha surgido en la literatura biomédica en los últimos quince años, quizá menos. Estas revistas circulan libres en Internet y tienen la ventaja de que están accesibles para siempre. Asimismo, los derechos de la propiedad de la información permanecen en los autores, de manera que no se transfieren al grupo editorial o al propietario de la revista.

¿Tienen alguna desventaja?

Tienen un canon de publicación, de manera que cuando se aceptan los documentos para su publicación, los autores ya saben de antemano que tienen que pagar una cantidad a la revista para que su artículo sea publicado. 

¿Qué papel tiene la red Equator en este ámbito?

Es una red que también surge hace unos años, básicamente promocionada por especialistas en salud pública, Epidemiología y Metodología” Su objetivo es lograr que los médicos, cuando escriban trabajos para publicar en las revistas -y que estos trabajos correspondan a ciertos diseños epidemiológicos-, lo hagan siguiendo unas indicaciones precisas para lograr  la mayor transparencia posible. Es decir, que el autor tiene que tener en cuenta que hay requerimientos específicos que tienen que estar en el título, en el resumen del trabajo y en el cuerpo del documento. A veces, las normas  también señalan la necesidad de incluir una figura acompañante que indica al lector cómo ha sido el flujo de los pacientes incluidos en el ensayo clínico y cuáles han sido los que se han analizado al finalizar el estudio.

Volviendo al tema de los errores, ¿se descuida la redacción y el estilo? ¿Y la carta de presentación y apelación a la revista?

Sucede, por ejemplo, porque muchos investigadores desconocen que la carta de presentación del documento -la cover letter- es un requerimiento esencial. Y desconocen tanto el contenido como las características de esta carta. Y también hay requerimientos concretos para la carta de  apelación, es decir, la solicitud de una nueva re-evaluación si los autores creen que el trabajo ha sido injustamente rechazado.

¿Por qué cree que deben publicarse tanto los resultados positivos como los negativos?

La literatura científica está sesgada por estudios con resultados positivos. La tendencia insta a los investigadores a publicar los resultados de su investigación, especialmente si está financiada tanto por fondos públicos como privados, tanto si los resultados son los esperables -positivos-, como si no lo son. Los resultados negativos, a veces, tienen una gran importancia, porque previenen que algunos investigadores hagan estudios similares.

¿Tiene idea de escribir más títulos, además de los cinco ya editados?

Tenemos idea de adaptar los libros al mayor número de especialidades posibles. Está terminada la adaptación para oftalmólogos y retinólogos y en  proyecto inminente para Dermatología, Alergología, Neurología, Psiquiatría”

¿Hay algún otro aspecto que quiera destacar?

Estoy convencida que estos libros cubren un hueco, porque no hay nada similar en formato electrónico ni en español ni en inglés, que sea corto, fácil, que los capítulos sean tan sintéticos y que ayude a los investigadores -básicamente los residentes y los investigadores noveles- a progresar en la disciplina de la metodología de la publicación. 

¿Si un lector de una especialidad determinada quisiera conseguir “su” libro, qué puede hacer?

Contactar con la industria farmacéutica que tenga interés en dicha especialidad, para que a través del contacto con SANED, sea dicha industria quien distribuya los libros entre el colectivo de la especialidad.

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