• Jueves, 19 de octubre de 2017

Innovaciones sanitarias, hacia un entorno sostenible

Líderes de opinión, políticos y profesionales sanitarios se muestran de acuerdo en que la incorporación de la innovación tanto tecnológica como de gestión al SNS pasa por plantear modelos novedosos que la hagan incidir en la población de forma más eficiente

Mesa de innovaciones sanitarias de la UIMP y MSD

El objetivo de todos los agentes implicados en Sanidad es conseguir que las terapias más eficaces y los servicios más innovadores lleguen pronto al paciente garantizando al mismo tiempo la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS). “Para lograr que el sector sanitario se beneficie de las innovaciones y estas lleguen de la mejor manera a los pacientes, en un entorno de sostenibilidad, es preciso establecer un diálogo continuo y de colaboración entre todos los agentes que trabajan en el área sanitaria, con el fin de lograr una mayor eficiencia en la toma de decisiones, propiciando así que las buenas prácticas en salud lleguen por igual y cuanto antes a quienes realmente las necesitan”. Así lo explicaba Regina Revilla, directora ejecutiva de Policy, Communication&Corporate Affaires de MSD en España, en unas jornadas celebradas dentro de los cursos de verano de la Universidad Menéndez Pelayo de Santander.

Representantes nacionales y autonómicos de la Administración, gestores, políticos y profesionales han analizado en las Jornadas “Experiencias de éxito en el acceso a la Innovación en los Sistemas Sanitarios” las fórmulas existentes que permitan incorporar la innovación de manera sostenible al sistema sanitario y apuntar los retos futuros. En el encuentro, organizado por la Cátedra Extraordinaria MSD-UIMP Salud, Crecimiento y Sostenibilidad, celebrado en Santander, se hizo un repaso de los casos exitosos de las Comunidades Autónomas (CC.AA.) que facilitan el acceso a la innovación; las claves de éxito en el acceso a  medicamentos innovadores no solo en el ámbito de la Atención Primaria, sino también en el de la Especializada, como es el caso de las terapias oncológicas; así como un análisis sobre cómo es actualmente la gestión sanitaria en nuestro país, además de una revisión de la política sanitaria.

En este sentido, todos los participantes coincidieron en señalar que debido al actual aumento de conocimiento básico biomédico y a las posibilidades que se van materializando en forma de tratamientos, es fundamental poder poner cuanto antes estos últimos a disposición de quien los requiera, más aún, en un sistema universal como el nuestro. Para ello, la clave se encuentra en hacer las cosas de forma diferente a la actual. A saber: evaluar, medir, desinvertir en las tecnologías menos eficientes y reorganizar procedimientos que se llevan a cabo actualmente. Estos fueron algunos de los temas tratados por los representantes de las sociedades científicas en el debate sobre “Nuevas propuestas de futuro en el sector salud para el acceso a la innovación”.

Consciente de que estamos viviendo “un momento único de innovación” en el que cada día salen al mercado mejores medicamentos, más eficaces y seguros, Miguel Ángel Calleja, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), subrayó que para su sociedad, el sistema “sí es sostenible”. Tal y como incidía Calleja, es viable “porque se dispone de 15.000 millones de euros anuales para ser usados en prestación farmacéutica. Pero para ello hay que variar de forma sustancial el modo en cómo se usan. Hay que poner el foco en la equidad de los resultados”, sentenció.

Los expertos reconocen que una mayor financiación del SNS es necesaria, pero también coinciden al señalar que la solución para asegurar el acceso a la innovación no es solo cuestión de mayor dotación económica, sino del criterio de utilización, “ya que la innovación es un pozo sin fondo. Hay que cambiar las cosas para que el SNS sea viable y de buena calidad”.  Actualmente, en España se financian el 97 por ciento de los fármacos, en contraposición con el poco más de 50 en algunos países de nuestro entorno. A juicio del presidente de la SEFH, hay que finiquitar el presupuesto histórico y en cada ejercicio estudiar cómo se tienen que adaptar los presupuestos y desinvertir en los que menos eficiencia aporten. En este sentido, exigió variar el paradigma de la compra de fármacos y demandó dejar de comprar cajas para pasar a comprar servicios.

Desinvertir en lo que no sea útil

En la misma línea se manifestó Fernando Carballo, presidente de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), que apostó por “desinvertir en todo aquello que no sea útil para el sistema, y por tanto, para el paciente”. Además se refirió al destacado papel que juegan las sociedades científicas a la hora de contribuir a la identificación e implantación de tecnología, “colaborando con la Administración de una forma imparcial en la innovación que repercuta con certeza en la salud”.

Ruth Vera, vicepresidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), puso en primera línea del debate el valor que tiene la innovación incremental en el área de la Oncología. Para ella la solución a la incorporación de innovaciones en esta área viene de la mano exclusivamente de un mayor incremento presupuestario. Coincidiendo con el resto de los ponentes, puso el foco en el beneficio clínico, al tiempo que abogó por las reevaluaciones, avanzar en precios por indicación, acuerdos de riesgo compartido, etc. “Tenemos que medir resultados y utilizar la oportunidad que nos da el big-data tanto para la predicción de resultados clínicos como para el desarrollo y aprobación de medicamentos”, remarcó, mientras aseveró que estas medidas ahorrarían tiempo y recursos, destacando lo que en su opinión es más interesante y fundamental, “evitaría provocar daños y pérdida de tiempo a los pacientes”.

Por su parte, Joaquín Estévez, presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), fue quien más crítico se mostró con la gestión que llevan a cabo tanto desde el Ministerio de Sanidad como desde las Comunidades Autónomas (CC.AA.). Una inoperancia que provoca falta de equidad en salud. Por esto, exigió mayor coordinación haciendo los Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT) vinculantes para evitar, de este modo, las reevaluaciones, al tiempo que se optimiza el uso de recursos.

Estévez, al igual que el resto de los representantes de las sociedades científicas, se mostró partidario de evaluar los resultados y desinvertir en todo lo que no sea eficiente, así como en eliminar los procedimientos y tecnologías que no aporten valor alguno. “El problema es que las personas que nos están dirigiendo no saben de Sanidad. Tenemos el diagnóstico de lo que ocurre y todos estamos de acuerdo en lo que se debe de hacer, sin embargo hablamos y hablamos sin avanzar por falta de criterio y preparación en los dirigentes”.

El presidente de los Afectados de Cáncer de Pulmón (AEACaP), Bernard Gaspar, intervino también en el debate para exigir que los pacientes tengan un papel más destacado en la toma de decisiones sanitarias. Gaspar demandó que se tenga en cuenta su percepción en los estudios de riesgo-beneficio.

Por su parte, el codirector del curso, Pedro Gómez Pajuelo, secretario general de la ONT (Ministerio de Sanidad) destacó que en la actualidad el mercado de los medicamentos representa una fuerte inversión por parte de los sistemas sanitarios. Por ello, es importante “trasladar las experiencias de éxito que han permitido a distintas comunidades favorecer la sostenibilidad de los sistemas, estimular la competencia e incentivar la investigación en nuevos productos”.

Compartir experiencias de éxito

Precisamente en el debate sobre ‘Experiencias de éxito de las CCAA para facilitar el acceso’ se dieron algunas de las pautas y orientaciones que se están llevando a sobre la farmacia asistencial.  Iñaki Betolaza, director general de Farmacia del País Vasco, fue contundente al señalar que el éxito se sustenta en tres elementos: querer, saber y poder. “Nosotros tenemos una vocación clara de integrar a la farmacia como un agente más del sistema de salud, y este planteamiento tiene además un amplio respaldo institucional, tanto en el Plan de Salud, como en las líneas estrategias del Departamento de Salud, y el programa de seguimiento fármaco-terapéutico a pacientes crónicos polimedicados diabéticos tipo II es un claro exponente del reto que nos hemos planteado”, explicó.

El responsable de Farmacia del Departamento de Salud vasco puso en valor “la inquietud de los profesionales de la farmacia comunitaria en farmacia asistencial” que observa en muchos de los farmacéuticos de su comunidad, algo que “también ayuda” y es parte de ese querer y saber necesarios. Otra de los puntos esenciales es que “hay que establecer relaciones con socios, basadas en la proximidad y la confianza”. En el País Vasco son pioneros en el desarrollo de iniciativas y campañas conjuntas con los colegios oficiales de farmacéuticos y las oficinas de farmacia, “porque en ello nos va parte del éxito asistencial”, añadió.

Entre otros, Betolaza se refirió a los programas de dispensación de metadona, los de realización de test rápidos de VIH, el plan de mejora del uso de la medicación en pacientes atendidos por los servicios de ayuda domiciliaria de los ayuntamientos o el seguimiento fármaco-terapéutico dirigido a pacientes crónicos con diabetes, con el apoyo de profesionales de la Medicina y la Enfermería de los centros de Atención Primaria de Osakidetza. Asimismo, destacó la estrategia de transformación digital que el Departamento de Salud que lidera Jon Darpón aplica en las farmacias, que ha alcanzado ya prácticamente la cifra de 115 millones de dispensaciones mediante receta electrónica.

Cristina Ibarrola, responsable del Servicio de Efectividad y Seguridad Asistencial del Servicio Navarro de Salud (SNS)-Osasunbidea, se refirió a las peculiaridades de ordenación de las farmacias en la comunidad foral. Ibarrola adelantó que la financiación de los servicios prestados sería algo a analizar a futuro, “ya que para ello habría que redimensionar otros servicios existentes”, reconoció.

En opinión de Ibarrola, el sistema sanitario debe de ir enfocado hacia la aportación en valor, incluso en lo que tiene que ver con la retribución de los profesionales. “La evaluación es fundamental si queremos caminar hacia una financiación por valor si buscamos desinvertir en aquellas innovaciones que no nos están aportando ni valor ni eficiencia”. En este sentido, recalcó la necesidad de estudiar, analizar toda la información disponible y cruzar registros “para contar con todas las opiniones necesarias a la hora de evaluar intervenciones que provocan un gasto muy superior al que se lleva Farmacia”.

Por su parte, Ana Tejerina, subdirectora de Asistencia Sanitaria del Servicio Cántabro de Salud (SCS), explicó la satisfactoria relación que mantienen con el colegio de farmacéuticos. En esta línea, se refirió a los programas iniciados para el diagnóstico de VIH y a los protocolos para regular la dispensación en farmacia de fármacos que hasta ahora se dispensan en los hospitales. La responsable sanitaria cántabra subrayó también que en la comunidad se han pilotado trabajos sobre adherencia y revisión de la mediación, y sostuvo que sería necesario valorar el papel de cada profesional en estas actividades ya que es un “trabajo prioritario del primer nivel asistencial”.

También destacó que en Cantabria toda la política de farmacia se lleva a cabo en red, lo que propicia “garantía de equidad, calidad y seguridad, ya que es una forma de trabajo en la que se comparte y se avanza en fines comunes”, recalcó.

María José Calvo, subdirectora general de Farmacia en Madrid, se mostró partidaria del pago de los servicios, “ya que hay cierto pago por los bajos márgenes de las oficinas de farmacia” por la dispensación de medicamentos. La representante de la Comunidad de Madrid expuso dos programas que se están llevando a cabo: el de polimedicados y el de atención farmacéutica en centros socio-sanitarios, de los que se mostró visiblemente satisfecha por los buenos resultados que se están obteniendo.

Durante el seminario se debatió en concreto sobre el acceso a las terapias oncológicas. Los asistentes al foro aseguraron que es fundamental que los profesionales implicados en la atención del paciente oncológico y los responsables de la evaluación y aprobación de las nuevas terapias en oncología conozcan tanto la base científica como los datos de eficacia, efectividad y seguridad que los tratamientos inmuno-terapéuticos pueden aportar y desarrollen nuevos modelos que se adapten a la llegada de la innovación en Oncología, algo que ocurrirá en un futuro muy próximo.

El futuro de los sistemas de salud

En el foro se tuvieron en cuenta las aportaciones a nivel político para conseguir la viabilidad del sistema sanitario “universal, gratuito y de calidad”. José Martínez Olmos, portavoz de Sanidad del PSOE en el Senado, volvió a insistir en que la Sanidad española está infrafinanciada. Además, denunció que el Gobierno haya elaborado unos presupuestos que van a ahondar aún más en el déficit público. “La Sanidad gasta unos 64.000 millones y estos presupuestos tienen previsto 54.000. Los otros 10.000 se convertirán en deuda pública a través del FLA. Lo demás es propaganda y echo de menos que el Consejo Interterritorial no hablara de financiación”, censuró.

Por su parte, el representante popular, Rubén Moreno, subrayó que “el Plan del Gobierno no pasa por aumentar impuestos, sino por continuar con el crecimiento del 3,5 por ciento que estamos llevando; porque crear empleo es la única forma de aumentar el estado de bienestar”, respondió al socialista. Y María Concepción Palencia, portavoz de Sanidad del grupo Podemos en el Senado, abogó por una reforma fiscal progresiva, “donde pague más quien más recursos tiene”. Además, para la representante de la formación de Pablo Iglesias, “hay que recuperar la inversión en salud previa al año 2009”. En su opinión, es preciso llevar a cabo una coordinación entre los territorios y plantearse la financiación finalista en Sanidad. “Hablar de finalismos en las CC.AA. es polémico, pero se puede llegar a acuerdos”, dijo convencida.

Francisco Igea, portavoz en la Comisión de Sanidad de Ciudadanos, abogó por rebajar el gasto en otras partidas para dirigirlas a Sanidad. Fue rotundo al descartar subidas de impuestos, “mientras se pueden eliminar Diputaciones, y obras inútiles antes de campañas electorales”. Pero sí apostó por asegurar el 7 por ciento del PIB para la Sanidad española.

Las formaciones presentes también debatieron en torno a dos propuestas de los socialistas que durante el debate presupuestario no fueron tenidas en cuenta. En concreto, los fondos de cohesión y para la innovación con una dotación de entre 100 y 150 millones de euros respectivamente. PSOE y Podemos criticaron con dureza la drástica reducción para esta partida presupuestada por el Gobierno para este año que es de 3,8 millones de euros, “que está repercutiendo muy negativamente en muchas pacientes, principalmente en los que disponen de menor recursos”.

En este sentido, el portavoz popular Rubén Moreno censuró que se esté realizando mucha demagogia en torno a este tema. Visiblemente molesto, Moreno recalcó que el fondo de cohesión fue puesto en marcha por el PP, al tiempo que se mostró contrario al fondo de innovación, ya que “anualmente se reducen el precio de los medicamentos en cerca de 300 millones, cantidad que sirve para incorporar innovaciones”, remachó Moreno.

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