• Sábado, 17 de Agosto de 2019
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La Agencia Espacial Europea logra producir huesos y piel con impresión 3D para futuros astronautas en Marte

Para la piel se empleó plasma sanguíneo humano y para los huesos células madre y fosfato de calcio

Un proyecto de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha logrado producir sus primeras muestras de huesos y piel bioimpresos, según informa la propia ESA, que destaca que la impresión 3D de tejido humano podría contribuir a mantener la salud de los astronautas que en un futuro viajen a Marte.

Estas muestras de última tecnología fueron preparadas por científicos del hospital universitario de la Universidad Técnica de Dresde (TUD), parte del consorcio responsable del proyecto junto a OHB System como contratista principal y el especialista en ciencias de la vida Blue Horizon.

“Las células epiteliales se pueden bioimprimir empleando como ‘biotinta’ rica en nutrientes plasma sanguíneo humano, fácil de obtener de los tripulantes de una misión”, comenta Nieves Cubo, de la TUD. No obstante, señala que “el plasma tiene una consistencia muy fluida, por lo que resulta difícil trabajar con él en las condiciones de gravedad alterada”. “Por eso hemos desarrollado una fórmula modificada añadiendo metilcelulosa y alginato para incrementar la viscosidad del sustrato, explica. Los astronautas podrían obtener estas sustancias de plantas y algas, respectivamente, una solución viable en el espacio cerrado de una expedición espacial”.

Con respecto a las muestras de hueso, se imprimieron células madre humanas con una composición de biotinta similar, añadiendo un cemento óseo de fosfato de calcio como material de soporte estructural, que después se absorbería durante la fase de crecimiento.

Para demostrar que esta técnica era aplicable en el espacio, la impresión de las muestras de piel y hueso se llevó a cabo boca abajo. Dado que el acceso prolongado a entornos de microgravedad no resultaba práctico, las dificultades de trabajar en condiciones de -1G representaban la mejor alternativa posible.

Según indica la ESA, estas muestras constituyen los primeros pasos de un ambicioso plan para convertir la bioimpresión 3D en una opción viable para el espacio. El proyecto está estudiando el tipo de instalaciones a bordo que serían necesarias en cuanto a equipos, salas quirúrgicas y entornos estériles, así como a la capacidad de crear tejidos más complejos para trasplantes, cuyo objetivo último sería la impresión de órganos internos completos.
Gracias a la capacidad de bioimpresión 3D se podrá responder a las urgencias médicas según se produzcan, según señalan los autores.