• Martes, 18 de diciembre de 2018
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La brecha de género en salud cuesta a la economía española 9.000 millones

De eliminarse las desigualdades, el ahorro sería del 0,8% de nuestro PIB, equivalente al 70% de la factura farmacéutica, según datos de un informe impulsado por Merck

Estudio brecha de género en salud Merck

Si bien no se detectan importantes diferencias en relación al acceso y uso de los servicios del sistema sanitario entre hombres y mujeres, sí se percibe una mayor frecuencia de la Atención Primaria en mujeres y de la Atención Hospitalaria en hombres. Existen también determinadas divergencias en la prevalencia de enfermedades, además de relevantes sesgos inconscientes de género. Se observa, igualmente, que las ocupaciones desempeñadas por mujeres concentran enfermedades profesionales que requieren un mayor tiempo de recuperación. Esta brecha en salud entre hombres y mujeres representa en España 8.945 millones de euros al año, lo que supone el 0,8 por ciento de nuestro PIB o el 70% de la factura farmacéutica.

El estudio “Coste de oportunidad de la brecha de género en salud”, impulsado por Merck y presentado este jueves en Madrid, refleja por primera vez de forma cuantitativa y cualitativa los efectos económicos y sociales de las desigualdades de género en nuestro país, y pretende dar respuesta a las principales cuestiones que de ellas se derivan.

Según el último informe del Foro Económico Mundial, en el que se analizan los indicadores de 144 países en temas de igualdad, España ocupa la posición 24, “una buena posición, en palabras de Marieta Jiménez, presidenta y directora general de Merck en España y presidenta de ClosinGap, “aunque aún persiste un 25 por ciento de brecha de género y hay muchísimo por hacer”. Siguiendo el ritmo de cambio e incorporación de las mujeres al mundo laboral y de intentar acabar con las desigualdades, faltarían 170 años para cerrar la brecha de género; “es necesario, por tanto, acelerar el ritmo para lograr cambiar las cosas”.

La mujer, más años de vida pero peor salud

A pesar de que las mujeres tienen una esperanza al nacer de 5,5 años superior a la de los hombre y de 3,9 años mayor al llegar a los 65 años, al analizar los problemas de salud y patologías por género se observa en el estudio que las mujeres están más afectadas por problemas del aparato locomotor, sistema nervioso y trastornos del estado de ánimo, mientras que los hombres presentan mayor incidencia de enfermedades del aparato respiratorio, cardiovascular y cáncer. Y en cuanto a las causas de mortalidad, las mujeres fallecen con mayor frecuencia en situaciones de trastorno senil y presenil, Alzheimer y por causas relacionadas con enfermedades hipertensivas. Por su parte, la mortalidad en hombres suele deberse a tumores, enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores o cirrosis. El estudio señala también que las mujeres fallecen en mayor proporción que los hombres por enfermedades cardiovasculares.

No hay grandes diferencias, sin embargo, en la relación de hombres y mujeres con los servicios sanitarios, aunque se comprueba que las mujeres acuden más a Atención Primaria y los hombres a Atención Hospitalaria. En cuanto a altas hospitalarias, uno de cada cinco casos registrado en mujeres está relacionado con la maternidad, y esta proporción sube a tres de cada cinco en el tramo de edad fértil. Se constata igualmente que las intervenciones quirúrgicas representan el 50% de los ingresos de los hombres en los hospitales, diez puntos por encima del de las mujeres.

Para la obtención de estos datos, expuestos por Ana Polanco, directora de Corporate Affairs de Merck, se ha llevado a cabo un análisis cualitativo centrado en los problemas de salud y patologías en ambos sexos, fundamentalmente los causados por factores biológicos, aunque también los asociados a condicionantes sociales como hábitos de vida, ocupación profesional o sesgos inconscientes. En este sentido, el informe recoge indicios de la existencia en salud de sesgos inconscientes de género, como mayor diagnóstico de problemas de salud relacionados con enfermedades cardiovasculares en hombres que en mujeres -a pesar de que ellas fallecen más por dichas patologías-, o un menor reconocimiento en ellas de los síntomas de infarto agudo de miocardio, lo que podría conducir a una menor autopercepción del riesgo y a que sean menos diagnosticadas.

En lo referente a los trastornos de la conducta alimentaria, entre los que se encuentran anorexia y bulimia, de los casos diagnosticados en 2015 en Atención Primaria, el 87,6% correspondieron a mujeres. Y al analizar las consecuencias del empleo sobre la salud, el estudio detecta que las ocupaciones desempeñadas por mujeres concentran enfermedades profesionales que requieren un mayor tiempo de recuperación. Esto explicaría que la duración media de las bajas por enfermedad profesional en las mujeres supere en 11 días a la de los hombres.

Baja natalidad

En el estudio se constata cómo la natalidad es un determinante básico de la salud de las mujeres a lo largo de su vida y de su relación con los servicios de salud. Comparado con el promedio de países de nuestro entorno, la baja tasa de nacimientos que viene caracterizando a nuestro país condicionada en parte por las condiciones en las que se ejerce la maternidad, ha producido un impacto económico negativo de más de 31.000 millones de euros en 2016, o lo que es lo mismo, un 2,8% del PIB, el equivalente a casi la mitad del gasto público anual en Sanidad en España. Para evitarlo, se tendrían que haber producido 1,2 millones de nacimientos más desde 1985 y, por tanto, 900.000 personas más en edad de trabajar.

Empleo

La dedicación no profesional de las mujeres al cuidado de personas mayores y enfermos crónicos supone al año 1.800 millones de horas, lo que equivaldría a más de 977.000 empleos anuales a jornada completa. Las consecuencias en la salud suponen, según el estudio, un incremento en la probabilidad de sufrir depresión en las mujeres de 3,4 puntos, y de 2,7 en ansiedad, deterioro que en cifras superaría los 345 millones de euros debido a las bajas de incapacidad temporal.

Estudio

El estudio “Coste de oportunidad de la brecha de género en salud” recoge las consecuencias medibles y cuantificables de la desigualdad entre hombres y mujeres en salud. Liderado por Merck, es el primer estudio de la plataforma ClosinGap, integrada por ocho empresas, cuyo objetivo es el análisis del impacto económico que tiene para la sociedad la diferencia de oportunidades de las mujeres. El origen de la plataforma es el programa Healthy Women, Healthy Economies, lanzado en 2014 por Merck en colaboración con el Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico para ayudar a las mujeres en situación desfavorecida a superar los obstáculos e incorporarse al mundo laboral, contribuyendo con ello de forma positiva a la economía.

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