• Jueves, 22 de Agosto de 2019
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La dieta es el mejor aliado para controlar la dislipemia

tratamiento hipolipemiante

Un aspecto importante en el manejo de la dislipemia es la estrecha relación con el riesgo cardiovascular y que la adecuada adherencia a los estilos de vida cardiosaludables disminuirá morbilidades y eventos mortales. En este contexto, la dieta mediterránea ha mostrado un claro beneficio en la disminución de los eventos cardiovasculares, por lo que es preciso promoverla desde la infancia o, en su defecto, implementarla cuando se identifique al paciente de riesgo.

De diversos estudios se desprende que la instauración de la dieta mediterránea es beneficiosa independientemente de la edad en la que se inicie. Por otro lado, el sedentarismo incrementa el riesgo de enfermedad coronaria, además de fomentar el sobrepeso, la aparición de diabetes mellitus o la mortalidad por cualquier causa.

El hecho de fomentar la mejora en los estilos de vida no excluye que se instaure el tratamiento farmacológico desde el inicio, puesto que el descenso temprano de los niveles de colesterol conlleva un beneficio añadido.

Sedentarismo

Por eso, se debe evitar el sedentarismo, fomentando el ejercicio físico de manera regular y adaptado a las capacidades de cada uno y tener una dieta variada y saludable, evitando alimentos grasos, fritos, precocinados, bollería industrial, etc. Otro punto importante es insistir en el abandono del hábito tabáquico y evitar la exposición en los no fumadores, así como el consumo de alcohol, que debe disminuirse o evitarse de la misma manera.

Ningún alimento proporciona por sí solo todos los nutrientes que el organismo necesita, excepto la leche materna en el caso del lactante. Una buena nutrición requiere variedad de alimentos y la cantidad adecuada para que suministren la energía necesaria para el mantenimiento del peso corporal dentro de los límites normales y contengan todos los nutrientes en cantidad y proporción suficiente.

Grupos de alimentos

Lo más importante es cambiar las grasas malas, que provienen fundamentalmente de los animales, por las buenas, que se encuentran en el pescado, los frutos secos y el aceite de oliva. Con respecto a los hidratos de carbono se recomienda consumir fundamentalmente azúcares de absorción lenta y arroz, pasta, pan y cereales preferiblemente integrales de unas 3 a 5 raciones al día. Conviene restringir los postres elaborados y los helados. Los sorbetes están limitados en pacientes con sobrepeso y diabéticos por el azúcar que contienen. El chocolate se puede tomar con un 70% de contenido de cacao o más en cantidades pequeñas.

También se debe limitar la sal, ya que se ha demostrado que limitar el consumo de sal a 3 gramos diarios aporta los mismos beneficios para la salud que dejar de fumar.

La fruta y la verdura deben suponer una cantidad elevada, con entre 3 y 4 raciones al día de fruta y 3 y 7 de verdura. Las legumbres son un buen alimento. Hay que garantizar la presencia de legumbres en la dieta, pero cuidado al prepararlas: conviene evitar platos con un alto contenido en grasa (cocido, fabada…).

Hay que consumir más pescado y menos carne roja. Los pescados como las sardinas, caballa, atún o salmón aportan grasas monosaturadas y poliinsaturadas, además de ácidos grasos esenciales, como es el caso del omega 3.

Con respecto a los lácteos, es mejor optar por los desnatados. El aporte de calcio de la leche y sus derivados es fundamental para evitar la osteoporosis, pero su grasa es perjudicial para la salud cardiovascular. Por esta razón, es preferible que las personas mayores consuman los lácteos desnatados. No se recomienda comer más de 4 huevos a la semana.

Al hablar de otros tratamientos no farmacológicos para aplicar en las dislipemias, los especialistas comentan que en este punto se incluirían los alimentos funcionales, enriquecidos con omega 3, fitoesteroles o fitoestanoles, que pueden contribuir a la reducción de las cifras de colesterol.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina de Familia Ezequiel Navarro Cabrera, Juan de Dios Soto Trigueros, Antonio Tafalla Martín, Trinitario García Navarro y la cardióloga Juana María Gallego García, de Orihuela; Nazaret Montesinos Rodríguez, Isabel María Cardenal González, María Concepción Melgarejo Moreno, María Dolores Deltell Sarrio y María Cruz Villalba García, del Centro de Salud Abaran, y Francisco Fernández Galindo, José López González, María Luisa Fabrega Valverde, Alicia González Gago y Juan Marante Fuertes, de Cartagena.