• Sábado, 21 de septiembre de 2019
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La dieta mediterránea rica en aceite de oliva reduce la necesidad de medicación en las personas que padecen diabetes

Un estudio señala que un paciente diabético con este régimen dietético tiene hasta un 22% menos de posibilidades de iniciar un tratamiento oral o inyectable para reducir la glucosa

aceite de oliva

Sobre las bondades para la salud de la dieta mediterránea surgen pruebas de una manera constante. Así lo ha vuelto a poner de manifiesto ahora un equipo de investigadores del Ciberobn, que ha constatado que una dieta de estas características rica en aceite de oliva virgen extra puede, a largo plazo, reducir hasta en un 22% las posibilidades de que un paciente diabético tenga que iniciar un tratamiento con medicamentos.

Así lo confirma el estudio publicado en la revista Diabetes Care, que ha desarrollado un equipo de la Universidad de Navarra dirigido por Miguel Ángel Martínez-González en el marco del proyecto Predimed. Para este trabajo han sido analizados 3.230 pacientes con diabetes tipo 2 durante más de cinco años, un tiempo durante el que se ha constatado que una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra reduce la necesidad de medicación.

Los participantes en el ensayo fueron asignados al azar a uno de los tres planes de alimentación que se pusieron en marcha, el primero de los cuales consistía en el seguimiento de los patrones de la dieta mediterránea con el añadido de que fue enriquecida con aceite de oliva virgen extra. El segundo grupo de pacientes también siguió las pautas de la dieta mediterránea, pero en este caso suplementada con frutos secos, mientras que al tercer grupo, que fue el de control, se le asignó una alimentación de tipo genérica baja en grasa.

Los autores analizaron en qué momento se introdujo la primera medicación hipoglicemiante (oral o inyectable) y cuándo se inició un tratamiento con insulina entre los pacientes de cada uno de los grupos con los distintos planes dietéticos. La conclusión, apunta el estudio, es que seguir la dieta mediterránea con unos parámetros en los que esté muy presente el aceite de oliva virgen extra “puede retrasar el inicio en la administración de medicamentos reductores de glucosa, incluida la insulina”.

Las cifras, además, no son insignificantes, ya que, en comparación con el grupo de control, se constató que los pacientes asignados al grupo en el que la dieta mediterránea estaba suplementada con más aceite de oliva reducían hasta en un 22% la necesidad empezar un tratamiento con medicación para combatir la diabetes. Así lo certificaron los resultados tras un seguimiento a los sujetos del estudio y un análisis inicial tras una mediana de seguimiento de 3,2 años, que se completó con otra evaluación tras una mediana de 5,1 años.

¿A qué se deben estas conclusiones? Según los autores del estudio, una de las características de esta dieta es que permite un mejor control de la glucosa, una cuestión fundamental para un diabético. De hecho, subrayan que el dietético es el factor fundamental en este ensayo, ya que los resultados obtenidos no tienen vinculación con otros elementos como pueden ser una mayor actividad física por parte de los sujetos, la reducción de peso o un menor consumo de calorías, porque los pacientes de cada uno de los tres grupos no presentaban diferencias significativas en estas cuestiones.

Los investigadores, por tanto, concluyen que un régimen ajustado a los patrones de la dieta mediterránea y con una generosa presencia del aceite de oliva virgen extra es un aliado muy a tener en cuenta para combatir la diabetes. Una patología, recuerdan, cada vez más presente tanto en España (el 10% de las personas adultas padece diabetes tipo 2) como en el resto del mundo, que afecta ya a más de 450 millones de personas en el mundo, unas cifras que demuestran que nos enfrentamos a un reto de dimensiones epidémicas, que además mantiene un constante (y preocupante) crecimiento.