• Miércoles, 23 de octubre de 2019
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La exposición a bisfenol, relacionada con la obesidad infantil

El bisfenol S y el bisfenol F son los bisfenoles utilizados como sustitutos del bisfenol A, producto químico de demostrada toxicidad y ya relacionado con la obesidad infantil

La SEE alerta de la epidemia de obesidad.

La exposición a sustancias químicas comunes en plásticos y alimentos enlatados puede jugar un papel en la obesidad infantil, según un estudio publicado en el Journal of the Endocrine Society.

El bisfenol S (BPS) y el bisfenol F (BPF) son productos químicos fabricados que se utilizan en ciertos tipos de plástico, para el revestimiento de bebidas y alimentos enlatados de aluminio y en papel térmico de los recibos de las cajas registradoras. Estas sustancias químicas se han utilizado como sustitutos del bisfenol A (BPA), una sustancia química disruptiva endocrina bien conocida que daña la salud humana al interferir con las hormonas del organismo.

“El uso de BPS y BPF está creciendo porque los fabricantes están reemplazando el BPA con estos químicos, por lo que se está contribuyendo al aumento de la exposición, dice la autora del estudio, la doctora Melanie Jacobson, de la NYU School of Medicine en Nueva York . Aunque la dieta y el ejercicio aún son entendidos por los principales impulsores de la obesidad, esta investigación sugiere que las exposiciones a químicos comunes también pueden desempeñar un papel, específicamente entre niños”.

En este estudio, los investigadores utilizaron datos de las Encuestas nacionales de examen de salud y nutrición de Estados Unidos para evaluar las asociaciones entre BPA, BPS y BPF y los resultados de masa corporal en niños y adolescentes de 6 a 19 años. Los niños que tenían niveles más altos de BPS y BPF en la orina tenían más probabilidades de tener obesidad en comparación con los niños con niveles más bajos.

“En un estudio anterior, encontramos que el antecesor químico del BPS y el BPF, el BPA, estaba asociado con una mayor prevalencia de obesidad en niños de Estados Unidos. Y en este estudio se ha encontrado la misma tendencia entre estas versiones más nuevas de ese compuesto, que no hacen nada para mitigar los daños que la exposición química tiene en nuestra salud”, alerta Jacobson.