• Miércoles, 14 de noviembre de 2018
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La falta de capacitación complica el diagnóstico del linfoma

El médico de primer nivel ya que no siempre tiene la información certera que pueda relacionar los síntomas con esta enfermedad, una atención oportuna es necesaria

En el marco de la conmemoración del Día Mundial de Concientización del Linfoma, establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 15 de septiembre, el doctor Manuel Acuña Tovar, cirujano oncólogo del Hospital ABC, explica sobre el linfoma, sus características y sus tratamientos más innovadores para El Médico Interactivo México.

Existe el problema en México con el médico de primer nivel, ya que que no siempre tiene la información certera que pueda relacionar los síntomas con esta enfermedad, una atención oportuna es necesaria, a veces no se le da mucha atención a los ganglios o se confunde con una infección ocasionando pérdida de tiempo en el tratamiento.

A nivel mundial se calcula que hay 350.000 casos al año y mueren alrededor del 30 a 40 por ciento de los pacientes, sin embargo, en México no contamos con una estadística como con los otros cánceres, de lo que sí tenemos conocimiento son los tipos, sobre todo en el Hospital Infantil de México o el Instituto Nacional de Pediatría cuya estadística es ejemplar.

Linfoma

El cáncer que se relaciona al sistema linfático es aquel al que se le denomina linfoma, sin embargo, es un nombre limitado al avance en la clasificación y variedad. Se denomina también como un cáncer hematológico ya que las células linfáticas salen de la médula ósea, por lo tanto, el paciente es tratado por el cirujano oncólogo y oncólogo médico, además del hematólogo.

Tipos

Hay alrededor de 50 tipos y se agrupan de acuerdo con la célula que le da origen que se llaman linfocitos T y B y sus respectivos derivados. Hay otros dos tipos que son muy raros y dentro de cada uno hay más variedad, sin embargo, de esas, las más comunes son el linfoma de células B, que abarca el 60 por ciento de todos los casos entre los 50 y 60 años y le sigue el tipo folecular, además del linfoma Malt.

En clínica y tratamiento son parecidos porque pueden invadir la médula ósea e invadir otros ganglios del cuerpo, tienen síntomas B y lo que los diferencía es la célula origen y la respuesta molecular de cada uno.

Tratamientos

El tratamiento general es la quimioterapia, inmunoterapia o terapia blanco. La importancia del avance científico en genética es lo que nos permite observar los marcadores moleculares y se convierten en objetivos o fallas, como les llamamos nosotros, que son el destino de las moléculas blanco y las quimioterapias. Anteriormente se daba una quimoterapia general para todo tipo, ahora cada uno recibe una terapia especial.

Lo más difícil de su detección es que en muchas ocasiones pasa desapercibido y el diagnóstico se complica. Es importante que todos los médicos estén atentos, ya que todo ganglio inflamado por más de dos semanas o posterior a recibir medicación con 2 o 3 centímetros de inflación es candidato para biopsia inmediata, la única manera de obtener las células y analizarlas.

El sector de Salud Pública ya cuenta con las terapias blanco más importantes tanto el IMSS, el ISSSTE y hasta el Seguro Popular dentro del seguro por gastos catastróficos, ya que cada dosis está entre los 20 y 40 mil pesos y se aplican por lo regular entre 5 o 6 dosis en intervalos, esto incluye todos los tipos pediátricos también.

Detección

Cada tipo de linfoma tiene una edad de detección muy característica, sin embargo, sabemos que por debajo de los 20 años suele presentarse el tipo hodgkin y pasando los 50 años se encuentra otro pico de incidencia, aunque en realidad, se puede presentar a cualquier edad, es por eso que el médico debe estar atento a todo ganglio inflamado que no sede a medicamentos y esto es a cualquier edad.

De manera más frecuente los encontramos en el cuello, pero puede aparecer en las cadenas del intestino, ingles, en el corazón y además de la aparición de una bolita, la pérdida de peso repentina, sudoración y fiebre nocturna pueden ser otros puntos de alerta.

Es importante mencionar que la aparición de la bolita no es sinónimo de etapas avanzadas, sino de etapas 1 o 2 ya que raramente se encuentran en una situación avanzada, es decir, en etapas 3 y 4, y sus etapas no son tan impactantes como otros cánceres, se mide la afección a otros ganglios y así se determina el tratamiento.

Factores de riesgo

Los pacientes de linfoma son sanos hasta la detección de este, no se puede hablar de factores de riesgo ni hereditarios porque no se ha demostrado que los haya ya que no se expone a los ganglios linfáticos, es decir, no es como si el alcoholismo o tabaquismo fuera un factor influyente. Se ha podido relacionar con infecciones virales como hepatitis C, sin embargo, la gran mayoría no tiene este factor de riesgo.

Sobrevida

Hablando de células gigantes hay una sobrevida del 80 por ciento de los pacientes a más de 5 años después de recibir algún tipo de los tratamientos ya mencionados, y estos pueden durar desde 3 meses hasta un año, dependiendo del tipo de linfoma.

Capacitación

Sólo el 20 por ciento de las escuelas de medicina tienen la materia de Oncología y de Hematología, y si el médico general no egresa con la teoría necesaria es más difícil que desde el primer contacto se detecte.

La capacitación es necesaria, este año se realizó un simposio por parte del INCan en el que se recordó que no solo el oncólogo trata el cáncer, sino que deben capacitar a los médicos no especialistas y darles más énfasis y difusión y el doctor puede informarse y capacitarse por ejemplo en el ABC tenemos sesiones de Oncología de manera semanal y es una fórmula que pueden replicar otros hospitales.

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