• Lunes, 11 de diciembre de 2017

La hipoacusia afecta a las parejas

La pérdida de audición también impacta en las parejas de los afectados

Tener que gritar para ser escuchado, repitiéndose constantemente y compitiendo sobre el sonido de un televisor con el volumen muy algo son algunas de las situaciones que experimentan las personas que viven con una persona con pérdida auditiva, lo cual puede resultar agotador, frustrante y, a menudo, desalentador.

Ahora, una nueva investigación realizada por académicos de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido, ha sugerido que el impacto de la enfermedad en los más cercanos a ellos debe tenerse en cuenta al personalizar los planes de rehabilitación para los pacientes con sordera. La investigación, publicada en la revista ‘Trends in Hearing’, fue dirigida por la estudiante de doctorado Venessa Vas, a través del Centro de Investigación Biomédica de Nottingham (BRC, por sus siglas en inglés) del Instituto Nacional de Investigación de Salud (NIHR, por sus siglas en inglés)

Vas señala: “Ésta es una investigación que revisa la evidencia existente que tenemos sobre el impacto de la pérdida auditiva en las personas diagnosticadas con la enfermedad, así como los que les rodean. En la actualidad, no hay cura para la pérdida de audición, por lo que necesitamos diseñar vías para ayudar con aspectos de la vida afectados por la pérdida de audición, como los destacados en esta investigación”.

Un estimado de 300 millones de personas en todo el mundo viven con pérdida de audición, lo que puede afectar a casi todos los aspectos de la vida cotidiana llevando al aislamiento, las dificultades de socialización, baja autoestima y problemas en el lugar de trabajo. Sin embargo, la pérdida de la audición no sólo afecta al individuo, sino también a aquellos con quienes se comunica la persona con discapacidad auditiva de manera regular: cónyuge, hermanos, hijos, amigos, parientes, colegas y cuidadores.

A menudo, la información de estos llamados “compañeros de comunicación” se puede utilizar para obtener una imagen más precisa de la pérdida auditiva del individuo y el nivel de discapacidad resultante. La investigación de Nottingham, financiada por el Consejo de Investigación Médica, revisó más de 70 estudios previos que analizaron las quejas de las personas con pérdida auditiva y a las personas más cercanas a ellas para examinar el mismo problema desde ambas perspectivas.

El estudio descubrió áreas comunes que causan preocupación tanto para aquellos que experimentan pérdida de audición como para aquellos que viven más cerca de ellos. Por ejemplo, se detectó que las personas con problemas de audición reportaron dificultades al oír el timbre del teléfono o a la persona que hablaba en el otro extremo, mientras que su compañero de comunicaciones informó que tenía que asumir el papel de contestar continuamente el teléfono o avisarle a su pareja cuando está sonando.

Aislamiento por las dificultades de comunicación en eventos sociales

El elevado volumen de la televisión y la radio como resultado de la pérdida de audición también fue un área de conflicto. Asimismo, las personas con pérdida auditiva hablaron de las dificultades de las conversaciones sociales en entornos ruidosos, mientras que las parejas dijeron que disfrutaban menos de los eventos sociales debido a la pérdida auditiva de su cónyuge y que asistían a eventos sociales solos. Esto también contribuye al aislamiento, ya que ambas partes informaron que se habían retirado más socialmente como resultado de la pérdida de audición de uno de ellos.

Los compañeros informaron de la carga y el estrés de tener que adaptarse a la pérdida auditiva de su pareja, así como las consecuencias emocionales de su relación. Expresaron sentimientos de culpa y trastorno en relación con la forma en que reaccionaron a la pérdida auditiva y su falta de comprensión de las dificultades de su pareja. También dijeron encontrar particularmente agotador el esfuerzo de comunicación.

“La pérdida auditiva es una enfermedad crónica que afecta a toda la familia, sin embargo, a nuestro entender, nuestro trabajo representa el primer intento de reconstruir el efecto de la pérdida auditiva desde las perspectivas de las personas con pérdida auditiva y su pareja”, dice Vass. Los investigadores creen que escuchar las opiniones de las parejas y los familiares durante las consultas clínicas y su participación en futuras estrategias de tratamiento podría ayudar a facilitar el viaje del paciente a través de la rehabilitación.

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