• Jueves, 27 de junio de 2019
Array ( [0] => WP_Term Object ( [term_id] => 1484 [name] => Sociedades [slug] => sociedades [term_group] => 0 [term_taxonomy_id] => 1484 [taxonomy] => category [description] => [parent] => 1350 [count] => 3645 [filter] => raw [cat_ID] => 1484 [category_count] => 3645 [category_description] => [cat_name] => Sociedades [category_nicename] => sociedades [category_parent] => 1350 ) )

La SEORL-CCC alerta del riesgo de asfixia de los niños con las uvas de Nochevieja

Los frutos secos, las uvas y los polvorones son los alimentos navideños que causan más asfixias por aspiración en menores de 5 años

nochevieja

“Las uvas, por su forma y textura, pueden obstruir las vías respiratorias y provocar una situación de peligro que puede llevar incluso a la muerte si no se actúa a tiempo”, ha advertido Raimundo Gutiérrez Fonseca, secretario general de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEROL-CCC) ante la cercanía de la Nochevieja.

En concreto, el experto ha insistido en que las uvas, por su tamaño y su piel resbaladiza, “pueden propiciar que se trague”, especialmente en los niños menores de 5 años, aunque también en los mayores, sobre todo si sufren trastornos de deglución, como la disfagia.

Así, la recomendación de la SEORL-CCC para en primer lugar por evitar este tipo de alimentos, o en cualquier caso “quitarles la piel y las pepitas y cortarlas en varios trozos, de forma que sean más fáciles de digerir”. Aunque parte del problema está no solo en el alimento, sino también en el tiempo para su digestión. En este sentido, se lanzado una campaña en change.org en la que se pide aumentar el intervalo de tiempo entre las campanadas para poder mejorar la deglución de las uvas. “De esta forma se podría realizar una masticación previa y se minimizarían los riesgos de aspiración”, afirma Gutiérrez Fonseca.

Igualmente, desde la sociedad advierten de que otro alimento a evitar en estas fiestas, tanto para menores de 5 años, como para mayores de 65 años con problemas de deglución son los polvorones y algunos frutos secos. “Estos dulces pueden crear una masa compacta en la boca, y si el niño ríe o tose mientras los mastica, favorecerá que lleguen trazas directamente a la laringe, la tráquea o los bronquios, dificultando la respiración”, insiste el especialista.

Qué hacer en caso de atragantamiento

Si pese a estas recomendaciones se llegara a producir un atragantamiento, la SEORL-CCC insiste en que es importante llamar a los servicios de emergencias o acudir de forma inmediata a un servicio de urgencias. Una vez allí, el especialista de Urgencias estudiará que valoraciones y exploraciones requiere en cada caso, pudiendo necesitar en algunos casos la extracción mediante una broncoscopia bajo anestesia general.

En el caso de que se trate de una obstrucción completa, y el menor sea mayor de un año, se procederá a realizar la maniobra de Heimlich. “Si el paciente está consciente, el  reanimador se situará de pie sujetándolo por detrás, pasando los brazos por debajo de las axilas y rodeando el tórax del paciente. Después colocará las manos sobre el abdomen y efectuará cinco compresiones hacia arriba y hacia atrás”, explica Gutiérrez Fonseca. Tras la maniobra, será necesario comprobar si hay un cuerpo extraño en la boca del menor y si es posible extraerlo, concluye el especialista.