• Domingo, 25 de Agosto de 2019
Array ( [0] => WP_Term Object ( [term_id] => 1484 [name] => Sociedades [slug] => sociedades [term_group] => 0 [term_taxonomy_id] => 1484 [taxonomy] => category [description] => [parent] => 1350 [count] => 3682 [filter] => raw [cat_ID] => 1484 [category_count] => 3682 [category_description] => [cat_name] => Sociedades [category_nicename] => sociedades [category_parent] => 1350 ) )

La terapia de precisión y la inmunoterapia, hitos en cáncer hematológico

La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) ha celebrado la II Jornada de periodistas "Avanzando en el cuidado del paciente hematológico"

La inmunoterapia y la terapia dirigida son los avances que destacan en el tratamiento de las hemopatías malignas, ha señalado Jorge Sierra, presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), durante la II Jornada de periodistas “Avanzando en el cuidado del paciente hematológico”, organizada por la SEHH y la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), con el apoyo de Celgene, Novartis, Roche, Vifor Pharma, Abbvie y Takeda.

En costes, “en 2012, las enfermedades malignas de la sangre supusieron doce mil millones de euros al año para la Unión Europea, y las no malignas, once mil millones al año”, apunta Sierra. Pese a ello, el cáncer y la Hematología suponen una pequeña proporción del gasto en fármacos. “Las medidas necesarias pasan por una mayor accesibilidad a los ensayos clínicos, menor limitación a las indicaciones aprobadas por la EMA, acelerar la disponibilidad una vez los fármacos son aprobados, adecuada financiación y equidad en el acceso”, añade el presidente de la SEHH.

Esa necesidad que el presidente de la SEHH destaca, el de acelerar el acceso a las nuevas terapias hemato-oncológicas, es uno de los objetivos del proyecto ‘Harmony’, enmarcado en el Programa H2020 de la Unión Europea, bajo la coordinación del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca. Se trata “del mayor proyecto de hemopatías malignas en la actualidad”, comenta Jesús Hernández Rivas, miembro del Servicio de Hematología del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca y coordinador del proyecto. “Vamos a reunir y analizar los datos de los pacientes. Incluiremos más de 70.000 enfermedades de 20 países e incluiremos a todos los interlocutores”, explica el experto.

Lo que vendrá en Hematología

La implementación de la inmunoterapia en la práctica clínica hematológica y, en concreto, el uso de la terapia CAR en el tratamiento de neoplasias refractarias son dos hitos de la especialidad en 2017-2018, ha avanzado José Ángel Hernández, del Servicio de Hematología del Hospital Universitario Infanta Leonor, de Madrid. Asimismo, el especialista ha destacado los primeros experimentos en sangre artificial. “En dos años, se iniciarán ensayos. En 2023-2025, se esperan resultados”, además de las nuevas técnicas de secuenciación masiva en la práctica clínica y la edición genética mediante CRISPR/Cas9.

En terapia CAR, acaba de ser aprobado en Estados Unidos el primer tratamiento -CAR-CD19- para el tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda (LLA), explica Álvaro Urbano, director del Instituto de Hematología y Oncología del Hospital Clínic de Barcelona y coordinador del Grupo Español CAR de la SEHH.

Urbano ha incidido en el alto coste de esta terapia -475.000 dólares por paciente al año en Estados Unidos-, una terapia que está ya en ensayo clínico en el Hospital Clínic de Barcelona para el tratamiento de la LLA y el linfoma no Hodgkin (LNH). “Por el momento, los datos de este ensayo son prematuros”, señala Urbano, quien considera que los tratamientos del siglo XXI son más eficaces, menos tóxicos, pero más costosos.

“Cuando se estipula el coste, habría que analizar por qué se ha llegado a ese precio. No solo las autoridades tienen que tomar parte, sino también las farmacéuticas tienen que ser más transparentes para ver si ese precio es lo que les ha costado llevarlo a los pacientes”, hace hincapié el especialista. Y es que, según Urbano, “vivimos en una burbuja del coste de los fármacos”.

Inequidad en el acceso a los ACOD

Por su parte, Ramón Lecumberri, del Servicio de Hematología y Hemoterapia de la Clínica Universidad de Navarra, ha analizado la integración de los anticoagulantes orales de acción directa (ACOD) en el Sistema Nacional de Salud (SNS). “Las principales guías incorporan los ACOD como primera opción terapéutica”. No obstante, Lecumberri denuncia que en cada comunidad autónoma es diferente, algo que genera inequidad. “España es uno de los países donde menos se usan los ACODs. Las restricciones administrativas a su empleo tienen un trasfondo económico no justificado”, ha apostillado.

Mejora de las normas de buenas prácticas

Dolores Caballero, coordinadora del Grupo Español de Linfomas (GELTAMO), de la SEHH, ha propuesto reconstruir las normas de buenas prácticas para mejorar la investigación en Hematología. “Existe un malestar entre los hematólogos respecto al aumento de la burocratización en los ensayos clínicos”. El primer paso para mejorarlas, según Caballero, es crear grupos de trabajo nacionales entre médicos que apoyen esta iniciativa. “Necesitamos revertir esta forma de investigación y volver al sentido común”.

Otro aspecto abordado durante la jornada ha sido el déficit de hierro o ferropenia. “Solemos confundir anemia y hierro. La falta de hierro está antes, es asintomática. Es una condición progresiva y paulatina y tiene consecuencias clínicas sin que el paciente tenga anemia. Tenemos que anticipar la respuesta terapéutica”, incide José Antonio García Erce, director del Banco de Sangre y Tejidos de Navarra.

El especialista alerta de que hay que evitar las transfusiones innecesarias. “Más del 50 por ciento de las transfusiones podrían haber sido evitadas”. García Erce apunta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado que, a nivel quirúrgico, la anemia se acompaña de un peor resultado. “El déficit de hierro, en pacientes quirúrgicos, aumenta el riesgo de infección”.

Por ello, el especialista recomienda no programar anemias para la cirugía, sino tratarlas antes. Y, recuerda, que la transfusión sigue siendo fundamental. “Si está bien utilizada, la transfusión es buena”.