• Lunes, 25 de marzo de 2019
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Las combinaciones fijas de estatinas ayudan a mantener los objetivos terapéuticos en pacientes crónicos

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Las combinaciones fijas de estatinas son, sin duda, un beneficio para el paciente, ya que se demuestra que hay una mejor adherencia al tratamiento y como consecuencia un beneficio que se traduce en una reducción de los posibles eventos y mejora la prevención cardiovascular. Si a esto se le añade un reducción económica en el coste del comprimido es aún más beneficioso, puesto que se consigue los objetivos terapéuticos que se había marcado con el paciente para su buen control de la enfermedad.

El uso de tratamientos combinado se asocia a una mayor adherencia y un mayor control de los factores de riesgo reduciendo posibles eventos. Porque el incumplimiento en el tratamiento con estatinas genera un aumento de morbilidad y mortalidad cardiovascular. Las medidas adoptadas para optimizar la adherencia a las estatinas, como la educación sanitaria, el apoyo al tratamiento y los recordatorios, han tenido escaso éxito. A pesar que las guías actuales ya especifican categorías de pacientes a los que se debería indicar estatinas, hay que tener en cuenta la heterogeneidad de los riesgos y beneficios que comportan las estatinas en cada caso en concreto y valorar la reducción del riesgo de mortalidad cardiovascular a 10 años para compensar la pérdida de calidad de vida que supone la obligación de tomar diariamente una medicación preventiva. Si se facilita el cumplimiento con terapias fijas en forma de asociación de hipolipemiantes minimizando la aparición de efectos adversos y con resultados visibles en la reducción del LDL se conseguirá mejorar este cumplimiento.

Pacientes jóvenes

Cada vez más los eventos cardiovasculares aparecen en pacientes más jóvenes, esto comporta que el recorrido de la medicación crónica en muchos casos es de años por lo que es muy interesante que el coste sea el menor posible para que la adherencia al tratamiento sea la mejor en beneficio de su salud. Por eso, hay que diferenciar el paciente al que se le indica las estatinas como hipolipemiante en prevención primaria de aquel paciente con un evento cardiovascular previo que se pauta como prevención secundaria. Es en este segundo caso se deben incluir una terapia con combinación de estatina de potencia elevada en el descenso del LDL como la rosuvastatina y el ezetimibe, teniendo en cuenta cuales serían los costes derivados de un nuevo evento y cardiovascular (costes directos e indirectos) y no tener en cuenta únicamente el coste de la dispensación en la oficina de farmacia cada mes.

Otros factores de riesgo

El paciente en prevención secundaria en muchos casos ha llevado un estilo de vida poco saludable donde sedentarismo, sobrepeso, estrés y tabaco han estado presentes, a lo que en muchos casos hay que añadir HTA y diabetes. En líneas generales, suele ser un paciente poco comprometido con su salud y/o con mala percepción de sus patologías y, en consecuencia, con mala adherencia a sus nuevos tratamientos prescritos, una buena educación sanitaria y todas las estrategias que simplifiquen dicho cumplimiento van a ayudar. Aquí entran las combinaciones fijas de estatinas de antihipertensivos y de antidiabéticos. Al ser tratamientos a largo plazo la implicación de todos agentes de salud es vital para la consecución de estos objetivos.

Los criterios clínicos que determinan la indicación de combinaciones fijas en prevención cardiovascular secundaria son el seguimiento analítico, unos hábitos higiénico-dietéticos saludables.

Flexibilidad

Por eso, es mejor ser flexible y llegar a un acuerdo con el paciente, que no imponer un criterio de dosificación. Está claro que se debe siempre intentar conseguir que el paciente siga todas las pautas que marca el médico y que un comprimido con dos o más principios activos es siempre una mejor opción terapéutica, dado que mejora la adherencia al tratamiento, en algunos casos reduce el coste de la medicación, y la sinergia en la gran mayoría de las veces aumente la eficacia del fármaco.

Porque el cumplimiento terapéutico por parte del paciente es la base de la eficacia del tratamiento en cualquier enfermedad. Facilitar dicho cumplimiento al reducir el número de comprimidos contribuirá a mejorar los parámetros analíticos y a reducir la posibilidad de complicaciones. Hay que tener en cuenta que al ser patologías crónicas las que se tratan con este tipo de fármacos, la prescripción es de por vida y cuando hay polimedicación los pacientes siempre acaban intentando simplificar su tratamiento suspendiendo alguno de los fármacos. Las asociaciones contribuyen a minimizar este riesgo.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina de Familia Ramón José González Alonso, Laura María Pérez García y María Mercedes Hernández Murillo, de Barcelona; Moisés Barrantes Castillo, Cristina Castella Cuesta y Francisco Javier López Martínez, de Girona, y Carlos Labata Salvador, Berta Ferreiro Rodríguez y Montse Barbany Cahiz, de Barcelona.

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