• Martes, 25 de septiembre de 2018
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Las fundaciones sanitarias cubren con su aportación un importante vacío

La Revista EL MÉDICO reúne a cinco de estas entidades para conocer el papel que juegan en la sociedad y el sistema sanitario

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Las fundaciones realizan una función social y sanitaria no siempre conocida pero muy relevante. Con el fin de aportar luz sobre el papel que desempeñan estas organizaciones, la Revista EL MÉDICO, en colaboración con la Asociación Española de Fundaciones (AEF), reunió el pasado 11 de abril a representantes de diversas entidades en un coloquio que analizó su aportación y los retos a los que se enfrentan.

Las fundaciones se caracterizan por no tener ánimo de lucro, buscar el interés público y por destinar su patrimonio de manera íntegra a la consecución del fin que persiguen. En España hay aproximadamente unas 8.500 fundaciones en todo el territorio nacional, de las que 800 están asociadas a la AEF. De estas, 66 se dedican a la salud, la investigación biomédica o el bienestar, configurando un grupo sectorial dentro de la asociación que está coordinado por Honorio Bando, de la junta directiva de la Asociación Española de Fundaciones (AEF), que remarcó el servicio a la sociedad que prestan estas entidades.

Una de las señas de identidad de las fundaciones es que su objetivo final no es empresarial ni económico, por lo que el enfoque de sus actividades es distinto al de cualquier entidad de carácter privado, según apuntó Carmen Aláez, adjunta a la secretaría del patronato de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), de la que surgió la Fundación Tecnología y Salud.

Transparencia y confianza

Vinculado a este interés social, una de sus virtudes debe ser la transparencia en su organización y acciones. “Este es un valor fundamental de las fundaciones, que deben cuidar mucho su imagen y ser exquisitas con su trabajo y responsabilidades”, subrayó Carmen Yélamos, directora de la Fundación GenesisCare. Esta idea es compartida por María Sáinz, presidenta de la Federación de Educación para la Salud (FUNDADEPS): “Nos hemos ganado la confianza después de años y años de trabajo”, señaló. A su parecer, es clave que las actividades económicas de estas entidades estén claras, lo que contribuye a generar credibilidad, que es un puntal de las fundaciones.

Una de las aportaciones de estas organizaciones es que identifican necesidades de la población que no son detectadas desde otras esferas. “Las identificamos porque estamos sobre el terreno y además no representamos a ninguna marca”, comenta Irene Tato, patrona de la fundación AMREF Salud África. En el mismo interés por el bien común, una de las misiones primordiales de las fundaciones sanitarias es la difusión de la información y la educación en salud, con el fin de ofrecer a la sociedad herramientas para una vida mejor. “Es poco reconocido lo que hacemos por la sociedad civil, y por eso tenemos que trasladar más a los medios de comunicación la labor que hacemos”, afirmó Tato.

A la búsqueda de aliados y sinergias

Otro de los retos que se plantean a estas organizaciones es lograr alcanzar acuerdos con las administraciones públicas, empresas e instituciones, para conseguir fondos y visibilidad, pero también apoyos que ayudan a dar mayor entidad a los proyectos. “La colaboración con la Administración es muy importante, y deben ver en nosotros un interlocutor válido y un cooperante”, apuntó Tato. En el mismo sentido se expresó la presidenta de FUNDADEPS: “Hay que tener en cuenta que la Administración no puede avalar una empresa privada y sí a una fundación, y que ya no nos vemos como enemigos sino como colaboradores”.

También en esta línea, Aláez considera necesario potenciar las sinergias y la coordinación con las comunidades autónomas. “Si bien es cierto que respaldan iniciativas, también lo es que nuestra actividad les permite conocer sus proyectos entre ellas”, señaló. Esta idea es compartida por la directora de la Fundación GenesisCare, que también ve imprescindible la colaboración con universidades y asociaciones de pacientes. Aunque para ella, lo más importante de las fundaciones es su capital humano.

Necesidades financieras

En cuanto a la financiación de las fundaciones, la patrona de AMREF hizo hincapié en la falta de recursos económicos, sobre todo de organizaciones de menor tamaño, e insistió en la necesidad de que compañías, filántropos o gobiernos apoyen también a las pequeñas fundaciones, dentro de sus programas de Responsabilidad Social Corporativa. “Necesitamos financiación para poder desarrollar actividades”, remarcó, argumentando que en los últimos años han desaparecido numerosas fundaciones, muchas de las cuales dejaron de recibir subvenciones a raíz de la crisis económica.

Esta realidad también fue descrita por la directora técnica de la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC), Nina Mielgo. Esta institución se financiaa con las aportaciones de sus socios protectores, los médicos colegiados de toda España. Algunos de sus programas desarrollados desde los propios colegios de médicos, como el PAIME (Programa de Atención Integral al Médico Enfermo), cuentan con apoyo económico en algunas comunidades autónomas, que han ido disminuyendo a raíz de la última crisis económica. “No hay que olvidar que las fundaciones asistenciales, sociales o educativas cubren espacios no cubiertos por el sistema público”, precisó Tato.

Comprometidas con la mujer

Tal y como se puso de manifiesto a través del coloquio, con cinco mujeres al frente de fundaciones sanitarias participantes, la feminización también está presente en este ámbito, y de manera más incisiva que en el conjunto de sectores. De hecho, según Honorio Bando, el personal que integra el Grupo Sectorial de Salud, Investigación y Bienestar de la AEF tiene un 50 por ciento de altos cargos de responsabilidad desempañados por mujeres. Aunque reconoce que hay mucho camino por recorrer, considera que la presencia femenina en estas organizaciones es destacable, sobre todo si se compara con los consejos de administración de las empresas.

Fruto de la preocupación por la ausencia de mujeres en la toma de decisiones a alto nivel, la Organización Médica Colegial está trabajando en una propuesta para la promoción de la igualdad en las corporaciones profesionales médicas que tiene como objetivo promocionar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres médicos a la hora de acceder a puestos de responsabilidad.

Esta cuestión también es objeto de interés en la Fundación Tecnología y Salud, que promueve el debate público sobre la necesidad de adaptar la planificación de recursos médicos al proceso de feminización y adoptar medidas que permitan conciliar la vida profesional con la personal. Una fundación que dirige parte importante de sus esfuerzos a la lucha por los derechos de las mujeres es AMREF, consciente de que ellas tienen un papel protagonista en la salud de África.

Protección de la salud del médico

Las participantes en el coloquio describieron a través de su propia experiencia todas estas características y retos de las fundaciones, así como su importante aportación sanitaria y social. Una de las realidades que quedaron dibujadas fue la antigüedad y consolidación de algunas de ellas, como la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC). Su directora técnica explicó que sus orígenes se remontan a 1917 con la creación del Colegio de Huérfanos a iniciativa del presidente por entonces de la Unión Médica, organización corporativa profesional de aquella época (Patronato de Huérfanos).

En la actualidad, lleva a cabo una labor de protección social dirigida a los médicos colegiados y sus familias, y se suma a las otras dos fundaciones de la OMC, una dedicada a la Formación y otra a la Cooperación Internacional. Tal y como expresó Mielgo, realiza una función complementaria a lo público, con 2.983 beneficiarios de diversas líneas de prestaciones, como son la atención a la salud, discapacidad, desempleo, conciliación, autonomía personal y movilidad. El volumen de prestaciones concedidas alcanza los 14 millones de euros.

Respecto a su misión de cuidar la salud del médico, destacó los problemas mentales y de adicción, atendidos mediante el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), que consigue la rehabilitación cercana al 90 por ciento de los casos. Este programa no tiene un fin punitivo, sino rehabilitador, y se realiza con total confidencialidad. Su objetivo es garantizar que el profesional se encuentra en las mejores condiciones para ejercer, lo que repercute sobre la calidad de la atención a la salud de la población.

Difusión de la aportación de la tecnología sanitaria

La Fundación Tecnología y Salud nació con el propósito de realizar una aportación social y sanitaria mediante la difusión de las tecnologías sanitarias y la mejora del conocimiento y del uso racional de las mismas, según Carmen Aláez, adjunta a la secretaría del patronato de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN).

Para conseguirlo, organizan sesiones y actividades de formación, así como encuentros con Administraciones, consejerías de Sanidad y sociedades científicas, con el fin de establecer sinergias y compartir información. Uno de sus focos de mayor interés es la educación en salud, y en este ámbito otorgan unos premios a las administraciones autonómicas. Así, “más allá de la celebración de jornadas, la Fundación Tecnología y Salud desarrolla proyectos concretos que ayudan a mejorar la salud de la población y a poner en valor la tecnología”, apuntó Aláez.

Educación para la salud

Un ejemplo de fundación nacida al amparo de una institución pública es FUNDADEPS, para la educación en salud. Fue creada en 2003 en el seno del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, aunque su historia se remonta al año 1985, cuando surgió, en el Servicio de Medicina Preventiva de ese mismo hospital, la Asociación de Educación para la Salud (ADEPS). Se creó para cubrir el vacío que había en torno a la información e investigación, prevención de enfermedades y promoción de la salud. Con la creación de FUNDADEPS, se convirtió en una herramienta más capacitada para gestionar programas y proyectos, señaló su presidenta, María Sáinz.

Entre las iniciativas que impulsa, destaca el Programa Agentes Jóvenes en Educación para la Salud (PAJEPS), iniciado en 1995, de promoción de hábitos de vida saludables entre la población juvenil a través de la formación de jóvenes formadores. Sáinz manifestó su satisfacción por el éxito de este proyecto, desarrollado con la colaboración de administraciones autonómicas y ayuntamientos, que se basa en que el joven sea protagonista de su propia salud. También destacó el programa de Salud y Lectura de la Biblioteca para Pacientes del Hospital Clínico, así como las iniciativas para promover la formación de profesores en salud.

Investigación y formación oncológicas

La formación e investigación en oncología, prestando especial atención a la transmisión del conocimiento y de los avances en torno a esta enfermedad, es la principal misión de la Fundación GenesisCare (anteriormente, IMOncology), con el desarrollo de acciones que van desde la prevención y diagnóstico precoz hasta el tratamiento y cuidados paliativos.

Sus programas formativos están dirigidos a profesionales que trabajan en Oncología, ya sean especialistas o médicos de Atención Primaria, ocupándose también de la formación de médicos en otros países. Así mismo, su actividad va destinada a transmitir las necesidades de los pacientes y a informarlos y formarlos, con el fin de potenciar el empoderamiento.

Salud en África

El coloquio organizado por El Médico también contó con la visión de una entidad internacional, la Fundación AMREF Salud África, con 60 años de historia, dedicada a la prestación de servicios médicos, la investigación y la formación de profesionales de la salud y de la población africana en general, con el objetivo de garantizar el acceso a una sanidad básica de calidad para todas las comunidades africanas. Sus líneas de actuación se centran en facilitar el acceso al agua y saneamiento, la infancia y la mujer, el sida, la malaria y la gestión de residuos, siendo una de sus actividades principales la capacitación de profesionales sanitarios y de la propia población.

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