• Sábado, 21 de septiembre de 2019
Array ( [0] => WP_Term Object ( [term_id] => 1480 [name] => Nacional [slug] => nacional [term_group] => 0 [term_taxonomy_id] => 1480 [taxonomy] => category [description] => [parent] => 1350 [count] => 8359 [filter] => raw [cat_ID] => 1480 [category_count] => 8359 [category_description] => [cat_name] => Nacional [category_nicename] => nacional [category_parent] => 1350 ) )

Los contaminantes del aire tienen un importante impacto en la patología cardiovascular y respiratoria

La OMS celebra el Día Mundial del Medio Ambiente recordando el impacto de la calidad del aire en la salud

dia mundial del medio ambiente

La contaminación del aire es la segunda causa principal de muerte por enfermedades no transmisibles después del tabaquismo. De hecho, en 2016, más de 550.000 muertes en Europa se atribuyeron a los efectos conjuntos de la contaminación atmosférica doméstica y ambiental. Es por ello que, en esta ocasión, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha querido aprovechar la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente par a recordar el impacto que la calidad del aire tiene en la salud.

En concreto, las partículas contaminantes tienen un especial impacto en enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Así, la cardiopatía isquémica y el accidente cerebrovascular son las causas más comunes de muerte prematura atribuibles a la contaminación del aire. También están surgiendo pruebas de otros efectos de la contaminación atmosférica en la diabetes, o en problemas neurodegenerativos.

En el caso de los niños, podría influir en la reducción del crecimiento y la función pulmonar, en infecciones respiratorias y en el asma agravada. También se están investigando problemas asociados en el desarrollo neurológico.

Como explicaba la directora de Programas Responsables de la Calidad del Aire en el Centro Europeo para el Medio Ambiente y la Salud de la OMS, Dorota Jarosinska, los contaminantes con mayor evidencia de problemas de salud pública son las partículas (PM), el ozono (O3), el dióxido de nitrógeno (NO2) y el dióxido de azufre (SO2). “Los riesgos para la salud asociados con las partículas de menos de 10 y 2,5 micras de diámetro (PM10 y PM2,5) son especialmente importantes para la salud pública. Son capaces de penetrar en los conductos pulmonares y entrar en el torrente sanguíneo”.  De hecho, en 2013, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS clasificó estas partículas como cancerígenas.

Medidas necesarias para la Salud Pública

Ante estos datos, la OMS ha hecho un llamamiento a los Estados miembros para que, entre otras iniciativas, ayuden a introducir tecnologías limpias en la industria para reducir las emisiones  al aire de las chimeneas y mejorar la gestión de los residuos; den prioridad al transporte público en las zonas urbanas, a la movilidad a pie y en bicicleta y a las conexiones ferroviarias interurbanas; o mejoren la eficiencia energética de los edificios, haciendo que las ciudades “sean más ecológicas, más compactas y, por tanto, más eficientes desde el punto de vista energético”.

De esta forma, Dorota Jarosinska concluía que, para mejorar la calidad del aire, se deben abordar “numerosas fuentes de contaminación atmosférica”, con los sectores que más perjudican la calidad del aire, como la agricultura, la energía, el transporte, la industria, el comercio y los residuos, además de la combustión doméstica de combustibles sólidos. Sin embargo, otra fuente importante de contaminación del aire interior es el humo del tabaco, por lo que también se hacía un llamamiento a la población en este sentido.