• Domingo, 25 de Agosto de 2019
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Los pediatras asocian los factores medioambientales con el neurocomportamiento o la función pulmonar

Juan Antonio Ortega explica que “el impacto del medio ambiente en los niños es mucho mayor que en los adultos”

La SEPEAP recomienda a los niños practicar sus juegos en contacto con la naturaleza.

La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria de Atención Primaria (SEPEAP) ha manifestado que los problemas medioambientales pueden causar en los niños trastornos de neurocomportamiento, hiperactividad, déficit de atención e, incluso, peor función pulmonar. Según esta sociedad científica, los niños que juegan en el parque “tienen un mejor índice académico”, ya que están en contacto con la naturaleza.

Juan Antonio Ortega, pediatra e investigador medioambiental, ha explicado que “el impacto del medio ambiente en los niños es mucho mayor que en los adultos”. “Los menores son más vulnerables a los tóxicos ambientales por sus conductas, tocan todo con facilidad y se llevan las cosas a la boca, así como su altura y el hecho de que respiren más aire por kilogramo de peso que los adultos e ingieran más alimentos y más agua en proporción, durante un periodo en el que, además, no tienen todavía desarrollados los mecanismos para eliminar los tóxicos del cuerpo”, ha añadido.

El ‘cóctel químico’ de sustancias que se utilizan en la vida diaria que pesan más que el aire se concentran a menos de un metro de altura, ha dicho este especialista, por lo que los Servicios de Salud y Medio Ambiente de las comunidades autónomas deberían “estar unidas” porque tanto el aire como el agua pueden afectar a la salud de la población.

Rendimiento escolar

“El déficit de contacto con la naturaleza tiene enormes repercusiones en los niños, como los trastornos de neurocomportamiento, el déficit de atención, la hiperactividad, la impulsividad, el déficit de vitamina D o una peor función pulmonar, entre otros”, ha dicho Juan Antonio Ortega. Además, este experto ha señalado que los niños que viven en unas malas condiciones medioambientales pueden tener una peor función pulmonar por no ejercitar la ventilación en un aire limpio, impronta cardiovascular y un menor rendimiento escolar.