• Jueves, 19 de septiembre de 2019
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Martínez Olmos propone tomar medidas concretas ante la deuda mientras Mingo insiste en que el problema se soluciona haciendo crecer la economía

Conseguir recursos adicionales finalistas del alcohol y el tabaco, de la eliminación de la exención fiscal de los seguros sanitarios privados o conseguiendo una mejor gestión del cobro a terceros, son algunas de las propuestas del PSOE ante la crisis económica de la Sanidad Española. El Partido Popular propone a su vez hacer crecer la economía, para tener un mayor PIB, con el que destinar mayor dinero a la Sanidad

Pagar la deuda y reducir el déficit estructural, estas son las dos cuestiones principales que José Martínez Olmos, ahora cabeza de la lista del PSOE al Congreso por Granada, ve como prioritarias a abordar en la Sanidad Española. Esta era la idea que quedaba más clara en el debate que la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) ha preparado entre el ex secretario general de Sanidad, y el diputado y número 18 de la lista del Partido Popular por Madrid, Mario Mingo, que insistía en que la clave está en crecer económicamente, y disminuir el paro, para así tener más dinero para poder destinarlo también a la Sanidad, “sin crecimiento del país difícilmente vamos a tener un Sistema Nacional de Salud (SNS) sostenible”.

“La responsabilidad de la deuda de las Comunidades Autónomas es de las Comunidades Autónomas”, dejando claro ese punto, Martínez Olmos no obviaba el hecho de que es un problema en el que el Gobierno central puede ayudar y tomar medidas al respecto. Así, la propuesta del PSOE se basa en varios puntos clave. “Planteamos que en la próxima legislatura, de los recursos que van a recibir las autonomías, con ese modelo de financiación que va a genera mil millones de euros de presupuesto adicional cada año, 3.000 millones anuales se dediquen al pago de la deuda, y si hace falta algo más, pondremos líneas con el Instituto de Crédito Oficial (ICO), cuyo objetivo sea eliminar la deuda, para que no sea una excusa para privatizar la Sanidad”. Paralelamente se esperan recaudar otros 2.000 millones de euros anuales a través de recursos adicionales, que deberán tener carácter finalista, y que provendrían de “tributos de alcohol y tabaco-salvo cerveza y vino-, eliminación de la exención fiscal a los seguros sanitarios privados,  y la mejor gestión de cosas que hacen hoy las CCAA cuando prestan servicios de atención sanitaria a terceros, que puede suponer 700 millones de euros adicionales”, tal y como explicaba el cabeza de lista del PSOE.

Tras poner encima de la mesa estas medidas, el representante socialista preguntaba a Mario Mingo cuáles eran las propuestas concretas que se proponían desde el Partido Popular, a lo que el diputado contestaba que este problema no existió mientras gobernó el PP, que con su partido no se tuvieron que hacer recortes, y que lo que es necesario es hacer crecer la economía, porque “es mejor dedicar un porcentaje del 6,5 por ciento de un PIB alto, que un mayor porcentaje de un PIB menor, lo que hay que decir es cuanto dedicamos cuantitativamente a Sanidad”. Ante la insistencia de Olmos en conocer cuáles eran las medidas concretas para paliar la situación de deuda actual, Mingo se limitaba a insistir en que hacía falta cambiar el modelo de financiación autonómico, ya que este carece de un suelo presupuestario y además “genera cada año un déficit de 3000 millones de euros”.

Los profesionales de la Sanidad pública y privada

Otra de las cuestiones realizadas en este debate era el papel que debía tener la Sanidad Privada, a lo que Mingo respondía que “debe tener un papel complementario”, recordando que 6 millones de españoles tiene un seguro privado, y que el modelo MUFACE atiende a otros 10 millones, y los problemas que se generarían si todos ellos debieran ser atendidos por la Sanidad Pública. Por ello apostaba por “garantizar y acreditar la calidad de la medicina privada”, ya que representa un importante porcentaje. Martínez Olmos, por su parte, que defendía este modelo como complementario y no como la solución a la sostenibilidad del SNS, proponía un espacio de crecimiento para la Sanidad Privada a través de la nueva directiva sanitaria transfronteriza. Ante la deriva que ha tomado la colaboración público privada en algunas autonomías, para lo que ponía de ejemplo los casos de Madrid y Valencia,  también proponía modificar la Ley 15/97, para asegurar modelos de mayor transparencia.

En cuanto al papel que deben jugar actualmente los profesionales, José Martínez Olmos apostaba por “dar más responsabilidad en la toma de decisiones y mayor autonomía en la gestión”, medidas que deberían ir complementadas con que “tengan un modelo retributivo que recompense la aportación individual a los objetivos de la organización”, como objetivo a medio-largo plazo. Mario Mingo, a su vez, recordaba que actualmente, “los médicos están poco motivados”, y que la idea pasa por hacer reformas estructurales en aspectos como el modelo de estudios en las facultades de Medicina y en el modelo de formación MIR.