• Martes, 21 de noviembre de 2017

El presidente de la OMC aboga por ofrecer al médico jubilado el espacio que necesita para seguir aportando a la profesión

El Dr. Serafín Romero expone al colectivo de médicos jubilados sus principales líneas de acción, en la primera Asamblea de Vocales Nacionales a la que asistió como presidente de la institución Como temas pendientes, el Dr. Romero identificó los estatutos de la OMC así como la definición de las competencias de los colegios, consejos autonómicos y CGCOM

En la primera Asamblea de Vocales Nacionales a la que asiste como presidente de la OMC, el Dr. Serafín Romero expresó su apoyo al colectivo de médicos jubilados a los que expuso sus principales líneas de acción, además de dar su respaldo al Plan de Atención al Médico Senior y de mostrarse partidario de facilitar el espacio que los médicos jubilados necesitan para poder seguir aportando a la profesión. El presidente de la OMC les habló de la defensa del modelo sanitario y del SNS, “universal, equitativo, con una cartera de servicios que sea la misma en todos los lugares, accesible y solidario”, como una de las prioridades incluidas en su Plan de actuación.

El médico es otro de sus  principales objetivos, y unido a ello hacer frente a la precariedad laboral, teniendo en cuenta que “es muy difícil hacer una buena praxis médica y hacerse responsable de nuestras actuaciones sumergidos en un entorno rodeado de la problemática que existe en la actualidad, como lo constata nuestro barómetro anual sobre la situación laboral del médico”.  La consecuencia, como lamentó, es que “estamos dejando marchar el talento médico fuera del país, con el coste que para todos los ciudadanos conlleva”. Hay que acabar con esta  “auténtica sangría”, remarcó.

También se refirió a la OMC, aludiendo a los cambios que la corporación ha experimentado en los últimos años en los ha logrado consolidar un pensamiento profesional y, además, difundirlo al exterior. Se ha convertido, en definitiva, en un referente de todo lo que pasa en la profesión. 

“Poder lucir nuestra Organización a día de hoy, -añadió- no significa que no tengamos que mejorar”. De ahí el gran reto al que aludió como es “la cohesión de los Colegios de Médicos, de los Consejos Autonómicos y del Consejo General”.

Como temas pendientes, el Dr. Romero identificó los estatutos de la OMC así como la definición de las competencias de los colegios, consejos autonómicos y CGCOM, a lo que suma un debate necesario sobre “nuestras vías de financiación, con la cuota colegial sin modificar desde hace casi diez años”, señaló.

La profesión médica es otro de los grandes bloques dentro del plan actuación del Dr. Romero, partiendo de un pilar esencial como es el profesionalismo médico junto al Código de Deontología, renovados en 2011 y que, según considera, “habría que actualizar”. 

El presidente de la OMC se refirió a temas como desarrollo profesional, registro de profesionales, gestión clínica, sin pasar por alto la importancia que desde la corporación adquiere la figura del paciente y ciudadano, contemplada en el conjunto de las funciones de la OMC reconocidas por ley, “siendo fundamental garantizar al ciudadano que quien le atiende lo hace en las mejores condiciones, partiendo de que es nuestra verdadera razón de ser”.

El mayor número de colegiados

Centrándose en la Vocalía de Médicos Jubilados destacó lo que, a su juicio, tiene de especial que es “la sección que va a representar al mayor número de colegiados del país, por ello seríamos muy torpes si no la cuidáramos de manera especial”. “La OMC no puede dejar perder el potencial de competencias y conocimientos de los médicos seniors, “sería una torpeza”. Y propuso un mayor acercamiento intergeneracional entre los seniors y los médicos jóvenes, incluso, con los estudiantes de Medicina.. 

Respecto al Plan de Atención al Médico Senior que ha diseñado esta Vocalía, a juicio del Dr. Romero “supone la integración real en la toma de decisiones de las Juntas Directivas colegiales, además de mantener el trabajo enfocado a la sociedad y al resto del colectivo médico”. Dicho Plan se entiende como un conjunto de acciones orientadas a que el médico jubilado pueda disfrutar de esta nueva etapa desde una perspectiva amplia del bienestar de la persona desde una vertiente “biopsicosocial, económica, legal y administrativa”, siendo la población diana aquellos médicos con edades comprendidas entre los 55 y 64 años, por una parte, y también aquellos mayores de 65 años.

De su presentación se ocupó el representante nacional de esta sección, el Dr. Ricard Gutiérrez, quien explicó que el Plan consta de dos programas, uno de ellos dedicado a la preparación para la jubilación, para lo cual se van a ofrecer una serie de cursos y talleres desde esta Vocalía nacional. y el segundo, dedicado exclusivamente al médico jubilado y basado en los tres conceptos básicos de envejecimiento activo: la salud, la seguridad y la participación. Asociado con la salud está el concepto de solidaridad entre generaciones de médicos.

Se ha tenido en cuenta alguna experiencia como el “modelo Madrid”, en colaboración con la Consejería de Sanidad, que facilita que este colectivo pueda seguir acudiendo a sus hospitales habituales y participar en sesiones clínicas así como utilizar algunos de los servicios que ofrecen los centros sanitarios. El Dr. Gutiérrez también se refirió al “modelo Barcelona”, basado en la creación de asociaciones de facultativos jubilados en los diferentes hospitales. 

Relacionado con la seguridad, el vocal nacional explicó e insistió en la importancia de conocer a fondo las prestaciones que ofrece la Fundación para la Protección Social de la OMC (FPSOMC), con un abanico muy amplio de ayudas. Para expndir su conocimiento se tiene previsto realizar campañas informativas a través de las vocalías provinciales de médicos jubilados. Dentro de este apartado se incluye, además, el asesoramiento desde la vertiente jurídica, financiera y patrimonial, entre otras, así como otras que puedan ser solicitadas.

Finalmente, otro de los apartados es el de la participación, con el objetivo de que los médicos jubilados continúen como miembros activos de la comunidad, teniendo en cuenta su posibilidad de aportar “desde trabajo, a acciones de voluntariado”, a través de la Fundación para la Cooperación Internacional de la OMC (FCOMCI), “que no necesariamente pasa por tener que trasladarse a otro país para su realización, sino que de lo que se trata es de desarrollar alguna actividad acorde y adaptada a las posibilidades de cada uno”. A estas acciones se suma la creación de una “comunidad virtual”.

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