• Miércoles, 17 de julio de 2019
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Primer nivel de atención podría prevenir el pie diabético

En este nivel de atención es importante que se enseñe a los pacientes a cortarse las uñas para que hagan el trazo recto, de otro modo se propicia a que se entierren, y en consecuencia desarrollen infecciones.

pie diabético

El pie diabético es una complicación que se presenta en pacientes con diabetes mellitus –tanto del tipo 1 como del 2-, por no llevar un buen control de su glucosa, además de una inadecuada alimentación y poco cuidado e higiene en los pies.

Las personas con diabetes tienen 50 veces más riesgo de desarrollar úlceras en los pies. Las complicaciones por pie diabético son una de las principales causas de morbilidad, mortalidad e incapacidad; siendo la causa del 75 por ciento de amputaciones no traumáticas, precisó Laura Valencia Valero, médico adscrito al Servicio de Endocrinología del Hospital Juárez de México.

Los síntomas de esta afectación son: úlceras en los pies, pie artropático (artropatía de Charcot), necrosis digital, celulitis y linfangitis, infección necrotizante de tejidos blandos y osteomielitis. Puede ser que sea doloroso o no, dependiendo del grado de afección y de las complicaciones neuropáticas que el paciente tenga. Incluso puede llegar a presentar ataque al estado general, fiebre, taquicardia o estado de choque.

En entrevista con El Médico Interactivo México,Valencia Valero  explicó que el pie diabético es un síndrome que se presenta como resultado del efecto combinado de la angiopatía, la neuropatía y un mayor riesgo de infecciones, aunado al efecto de las presiones intrínsecas y extrínsecas secundarias a malformaciones óseas en los pies.

Los factores de riesgo asociados con el pie diabético son: historia de úlceras previas, presencia de neuropatía, deformidades en los pies y enfermedad vascular, aumento de la viscosidad sanguínea, tabaquismo, mala higiene de los pies, edad avanzada, movilidad disminuida y la evolución de la enfermedad por más de diez años.

Un mal control metabólico (que observa el 90 por ciento de los diabéticos), al no tener un adecuado registro de los niveles de glucosa, así como una mala alimentación, hipertensión arterial e incluso el tabaquismo, forman parte de los factores que predisponen a presentar pie diabético. “Muchos de los diabéticos no dejan de fumar, lo que los llevará a presentar a la larga insuficiencia vascular”, añadió.

La especialista indicó que la prevalencia de la diabetes se estima en un 14 por ciento, y de este entre 7 y 13 por ciento llegan a tener problemas de pie diabético, mientras que la incidencia de amputaciones por cuestiones no traumáticas es 30 por ciento mayor en un diabético. “La diabetes es la principal causa de amputaciones no traumáticas en México”, informó.

Con el tiempo –refirió- los altos niveles de glucosa (azúcar en la sangre), dañan los nervios y vasos sanguíneos, lo que provoca una pérdida de sensibilidad y una falta de irrigación sanguínea y oxígeno; de ahí la dificultad para curar una herida o infección en personas con una diabetes mal controlada.

Debido a este deterioro, frecuentemente los diabéticos llegan a presentar entumecimiento, hormigueo, falta de sensibilidad y otras alteraciones (neuropáticas) en sus pies; complicaciones que, con el paso del tiempo, impiden darse cuenta de lesiones como callos, ampollas y hasta úlceras, porque no tienen ninguna molestia”, dijo.

De ahí que ante la aparición de una lesión, por muy pequeña que sea, el paciente y sus familiares deben darle toda la importancia y tratarla como una urgencia, ya que aunque por fuera no se vea, con seguridad ya existe un daño en los vasos sanguíneos y nervios de los pies; por lo que la falta de acción inmediata puede agravarla severa, rápida y fácilmente, debido a que se puede infectar y en poco tiempo poner en riesgo la extremidad del paciente y hasta su vida.

Valencia Valero se pronunció porque en el primer nivel de atención se enseñe a los pacientes a cortarse las uñas, o que acudan con un podólogo, debido a que la mayoría las redondean (cuando lo correcto es hacer el trazo recto), propiciando con ello a que se les entierren, y en consecuencia desarrollen infecciones.

Con frecuencia los diabéticos –al igual que la mayoría de la población adulta- presenta onicomicosis (hongos en las uñas de los pies), la cual se debe atender para evitar complicaciones.

Para un control adecuado de la diabetes, el médico se apoya en el ortopedista para la prescripción de plantillas especiales para nivelar las presiones de los pies. El calzado en un diabético es importante, por lo que este debe ser: ventilado, cómodo, sin costuras internas y suela suave.

La endocrinóloga reconoció que la falta de concientización de los pacientes sobre la gravedad de su enfermedad, si no se lleva un seguimiento puntual, y se pone en práctica medidas preventivas, puede desencadenar el Síndrome del Pie Diabético.

Por ser la diabetes una enfermedad crónico-degenerativa se aborda de forma multidisciplinaria, donde intervienen endocrinólogos, internistas, infectólogos, angiológos, oftalmólogos, dermatólogos, oftalmólogos, entre otros, puntualizó la especialista del HJM.