• Jueves, 19 de septiembre de 2019
Array ( [0] => WP_Term Object ( [term_id] => 1484 [name] => Sociedades [slug] => sociedades [term_group] => 0 [term_taxonomy_id] => 1484 [taxonomy] => category [description] => [parent] => 1350 [count] => 3707 [filter] => raw [cat_ID] => 1484 [category_count] => 3707 [category_description] => [cat_name] => Sociedades [category_nicename] => sociedades [category_parent] => 1350 ) )

Los radiólogos advierten de que una tercera parte de las pruebas radiológicas no aportan información relevante y pueden evitarse

" Entre otras recomendaciones, desde la SERAM se pide que no se realicen radiografías de tórax preoperatorios de forma rutinaria ni mamografías de cribado a las mujeres menores de 40 años que no tengan factores de riesgo   " En el documento "Recomendaciones de no hacer", la Sociedad Española de Radiología Médica recoge información sobre pruebas obsoletas o inapropiadas que no deberían llevarse a cabo en determinados casos

La SERAM (Sociedad Española de Radiología Médica) ha elaborado el informe ‘Recomendaciones de no hacer”, en el que se recogen 38 consejos para disminuir el número de pruebas radiológicas obsoletas y de dudosa eficacia y utilidad. Dichos consejos están dirigidos tanto a los radiólogos como a los médicos prescriptores y a los pacientes y su objetivo “es mejorar la calidad y la seguridad en el paciente, buscando las alternativas menos agresivas y evitando la cascada de pruebas diagnósticas que puede acarrear la realización de pruebas innecesarias”.

Según datos de la propia Sociedad, que agrupa a los radiólogos españoles, hasta un 30 por ciento de las pruebas solicitadas no aportan información relevante y muchas de ellas podrían haberse evitado. Por ello, los radiólogos recomiendan hacer sólo las pruebas que hayan demostrado su utilidad y especialmente aquéllas en las que se reduzcan las dosis de irradiación sobre los pacientes y las que, por su menor coste y eficacia, incidan en la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud”.

El informe, elaborado por 25 radiólogos de la SERAM con al menos 15 años de experiencia, considera “que antes de solicitar una prueba diagnóstica se deben contestar una serie de preguntas básicas, tales como si la prueba va a modificar el manejo del paciente en el contexto clínico, si es necesaria en el momento actual o se puede o debe demorar, y si la prueba que se solicita es la menos lesiva para el paciente y la que aporta más información”.

Un ejemplo de este tipo de pruebas diagnósticas es la radiografía de tórax, una prueba complementaria que en la actualidad se realiza de forma rutinaria en la valoración preoperatorio de los pacientes. Para la SERAM, la radiografía de tórax no debería hacerse de forma sistemática a todos los pacientes que van a ser intervenidos quirúrgicamente, sino que debería limitarse a determinadas cirugías como la cardiopulmonar y los trasplantes, a los casos en los que se sospecha la presencia de un tumor maligno, y cuando existe la posibilidad de un ingreso en la UCI del paciente.

El informe de la SERAM considera que, fuera de estos casos, se trata de una prueba “que irradia de forma innecesaria a los pacientes y no aporta información relevante al anestesista”.

Pacientes pediátricos

Asimismo, algunas de estas recomendaciones se refieren a los pacientes pediátricos. En este ámbito, la SERAM recomienda el uso de la ecografía (que no emite radiación alguna) para el estudio de la apendicitis aguda en niños en lugar de la tomografía computarizada (TC). La SERAM considera que, aunque “la TC es la técnica con mayor rendimiento diagnóstico en el estudio de apendicitis aguda, la ecografía puede tener un rendimiento similar con una sensibilidad y especificidad de hasta el 94 por ciento”.

Los radiólogos recuerdan que “el uso de la ecografía como técnica inicial diagnóstica, con realización de TC en los casos no concluyentes se considera una estrategia adecuada en relación coste-rendimiento y disminuye la radiación general sobre la población pediátrica”.

En cuanto a las mamografías, los radiólogos consideran que “no existe justificación para realizar mamografías de detección precoz en mujeres menores de 40 años que no presenten factores de riesgo”. Tal como destaca el Dr. Javier Rodríguez-Recio, responsable de comunicación de SERAM, “este tipo de pruebas en pacientes menores de 40 años sin factores de riesgo tienen un bajo rendimiento diagnóstico y un elevado coste económico y social, además de una posible yatrogenia asociada, es decir, que en ocasiones pueden generar reacciones adversas más graves que la patología que se pretende controlar”.