• Miércoles, 22 de noviembre de 2017

SEDISA publica las 10 claves sobre la colaboración público-privada en Sanidad

Invertir recursos en proyectos estratégicos; negociar acuerdos ejemplares y duraderos; trabajar en equipo; aportar valor a todas las propuestas; medir resultados conforme a criterios generalmente aceptados; comunicar bien; conocer mejor las necesidades de cada uno; ser más colaborativos; introducir savia nueva y más transparencia. Son las 10 claves que aporta el “Compromiso Lazarillo de Tormes” sobre la prioridad de la colaboración público-privada en Sanidad.

Elaborado por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) y la Fundación SEDISA, se trata de un documento de consenso suscrito por la Junta Directiva de SEDISA, el patronato de la Fundación SEDISA y los asistentes al I Foro Lazarillo de Tormes que, bajo el título de “El partenariado en la calidad y eficiencia sanitarias”, se ha celebrado en Salamanca.

Se trata de un Compromiso que nace con el espíritu de que el servicio de la salud es un bien público, un derecho universal. Un proyecto fundamentado en este tipo de colaboración nunca puede suponer un coste mayor que el mismo proyecto sin la colaboración público-privada. “No obstante, la situación actual determina que no solo es la eficiencia el motivo que justifica un proyecto público-privado, sino el resultado que el proyecto aporta, es decir: su valor añadido”, explica Joaquín Estévez, presidente de SEDISA. “Pero cualquier proyecto de esta índole debe ser evaluable según se cumplan los objetivos de proporcionar resultados en salud, equidad en el acceso a la innovación y/o a la asistencia sanitaria y procesos asistenciales y sostenibilidad financiera del sistema. En definitiva, la prioridad del sistema sanitario es la mejora de los resultados en salud, con el paciente de verdad en el centro, en un entorno financieramente sostenible”.

El Compromiso tiene el objetivo principal de crear un espacio en el que los profesionales que lo suscriben se comprometan a asumir lo recogido en el documento en el día a día de su trabajo, y para el trabajo colaborativo entre gestores, directivos y sector empresarial del área de la salud, para hacer de la colaboración público-privada algo estratégico para aportar calidad y eficiencia.

Respecto al papel del directivo, el presidente de SEDISA explica que “tiene un papel que puede asemejarse al del Lazarillo de Tormes, en tanto en cuanto debe guiar un sistema sanitario que no asegura por sí mismo el acceso universal, gratuito y equitativo a la Sanidad. Un Lazarillo trabajando por y con el paciente y situando a las compañías de sector en el lugar que merecen. Un lugar en el que, eso sí, las compañías se comprometen a aportar un valor cualitativo más allá del producto que comercializan”.

Y es que la obligación de hacer más con menos y con calidad, la limitación de la inversión pública, con riesgo de falta de solvencia, la búsqueda urgente de métodos de participación de terceros y la necesidad de corresponsabilización de todos los actores conlleva a la colaboración público-privada como un medio -que no un fin- hacia la calidad y la eficiencia, así como a la viabilidad en un largo periodo caracterizado por la quiebra del sistema, generada por el déficit y el inmovilismo que conlleva el endeudamiento ante las reformas necesarias.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies