• Martes, 21 de noviembre de 2017

SEMERGEN aboga por la necesaria evaluación de competencias y recertificación periódica del médico

José Luis Llisterri, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria

Presidente de SEMERGEN José Luis Llisterri

José Luis Llisterri, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), reconoce que una buena formación garantiza una buena asistencia y, para eso, hay que fomentar la evaluación de competencias y la recertificación. Por eso, desde su sociedad han puesto en marcha herramientas para valorar estos aspectos.

¿Cuál es el papel de la formación entre los objetivos principales que tiene propuestos la Junta Directiva de SEMERGEN?

El objetivo fundamental de SEMERGEN en cuanto a formación es la actualización de los conocimientos de cara a que el médico de Familia, tanto socio como simpatizante de nuestra sociedad, mantenga actualizados sus conocimientos e incluso los mejore, sin olvidar el compromiso ético y social de la formación continuada.

¿Cómo se articulan los programas de formación?

Tenemos una gerencia de formación que se coordina con la gerencia de investigación y la editorial para que todos los médicos puedan acceder a nuestra plataforma formativa, donde tienen lugar todas las actividades formativas que incluyen talleres, vídeos, guías, documentos… que se pueden descargar para poder actualizar sus conocimientos. En todo caso, desde nuestra sociedad, tenemos muy claro que estamos abogando por la necesaria evaluación de competencias y recertificación periódica del médico. Por eso, toda nuestra plataforma formativa va destinada a estos aspectos.

¿Cómo están trabajando en la evaluación de competencias y en la recertificación?

Estamos alineados con la necesaria evaluación del médico de Familia, como se hace en otros países de Europa. Pretendemos que sea voluntaria a través de un examen o de una prueba de mínimos para que el médico de Familia interiorice la necesidad de evaluar sus conocimientos. Estamos preocupados porque en España existe una ausencia de cultura de evaluación y debemos ir sensibilizando poco a poco.

¿Cómo se puede llevar a cabo ese cambio?

Desde nuestra sociedad y desde otras sociedades científicas se está instado a que los médicos tengan que actualizar sus conocimientos por su compromiso ético y social. Pretendemos que los médicos interioricen la necesidad de que periódicamente, cada cinco o siete años, pasen una prueba de mínimos.

¿En qué consistiría esa prueba?

Se puede hacer de una forma informática donde se sume el currículum vitae y la actividad formativa de forma que se pueda ver la formación que ha seguido en ese tiempo para ejercer la profesión conforme a los criterios éticos y legales.

¿Qué respuesta está teniendo por parte de sus socios?

Se trata de una cuestión novedosa que entraña dificultades en cuanto a su implementación, ya que en España carecemos de cultura de autoevaluación. La gran mayoría de los médicos son reacios a valorar sus competencias y a ser evaluados por sus compañeros. Nuestro proyecto es evaluación de competencias por la sociedad científica y por los médicos. Es complicado, pero tenemos una prueba piloto y presentaremos los datos preliminares en el congreso de Granada con datos de los médicos que han pasado por el mapa de competencias de la sociedad. Estamos aprendiendo de los fallos que tiene la herramienta para evaluar las competencias. De esa forma, veremos si la pruebas que ponemos, como test, pruebas de imágenes y casos clínicos, van de la forma correcta.

Una vez terminada, ¿cómo se va a implantar la herramienta?

Hemos firmado convenios con la Organización Médica Colegial (OMC) y con colegios de médicos de España para que se vaya implantando poco a poco.

¿A qué se debe que los médicos sean reacios a la evaluación?

Históricamente, estamos instalados en la cultura de la queja. Es verdad que el médico de Familia dedica tiempo a la formación continuada, muchas veces fuera de su horario laboral. Pero también es verdad que a cada uno nos gusta más una cosa. Si no tenemos una evaluación sencilla de cada área, tenemos un problema, porque un médico puede saber mucho de un área determinada y poco de otra. Por eso, reivindicamos estar formados con un nivel de competencias adecuado para atender a los pacientes y que redunda en la calidad del sistema.

En España, ¿hay el suficiente número de profesionales en Primaria?

El número de médicos en España, según datos del ministerio, es de 35.000 en el Sistema Nacional de Salud. Tenemos 3.000 centros de salud y con 10.000 consultorios. De esos 35.000, 5.000 son pediatras. Lo que existe es una mala distribución de los recursos. Hay que reorientar los recursos hacia las zonas más necesitadas y hay que ponderar en función del equipo y de la población a la que se atiende. Para que un sistema sanitario sea eficiente debe tener al menos el 50 por ciento de sus médicos en Atención Primaria y, sin embargo, en nuestro país las plazas de Medicina de Familia se han ido reduciendo, poco, pero se han reducido.

¿Necesitan que aumenten las plazas MIR?

Es necesario aumentar el número de plazas MIR que llevamos reivindicando hace muchos años para que el Médico de Familia en España sea aproximadamente la mitad del Sistema Nacional de Salud. Somos probablemente la especialidad que requiere más incremento de nuevos profesionales y, por supuesto, hay que vincular la necesidad al grado para que la gente conozca lo que es la Medicina de Familia y la pueda elegir porque si no, pasa lo que está pasando. Hay que adecuar el número de plazas que las universidades pueden absorber al número de plazas de médicos. Así, adaptar el número de plazas MIR con el número de médicos que salen de las universidades. A la hora de elegir, la inmensa mayoría de médicos que acaban la facultad se preparan para obtener una plaza en aquellas especialidades que desde el punto de vista mediático son más atractivas, como Cirugía, Cardiología…

¿Cómo sobrellevan la presión asistencial?

Hay una gran variabilidad según autonomías y dentro de las propias autonomías, ya que hay zonas en la que existe mucha sobrecarga, como son las zonas costeras de la Comunidad Valenciana, Cataluña o Andalucía. Hay que reorientar los recursos y ser consciente de donde está la demanda. Las sociedades científicas estamos abogando porque haya un incremento del presupuesto sanitario para Atención Primaria para que se pueda reforzar correctamente este tipo de situaciones. El presupuesto en Atención Primaria desciende, excepto en algunas autonomías. En el último del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, se ha visto que baja para Primaria y aumenta en casi dos puntos para atención especializada. Esto es una incongruencia, porque si la Atención Primaria no se refuerza y se dota de recursos materiales y humanos, el sistema se colapsa y tendremos problemas.

¿Potenciando la Atención Primaria, el SNS sería más sostenible?

Sin duda, con más medios materiales y humanos los pacientes tendrían menos retrasos en la realización de las pruebas diagnósticas y se evitaría que fueran a urgencias por cualquier dolencia menor. El sistema tiene que proporcionar al médico de familia aquellas herramientas que permitan eliminar la incertidumbre en los pacientes. Por ejemplo, un dolor de cabeza puede ser algo banal o un tumor cerebral. Una resonancia magnética puede generar una lista de espera de seis meses, tanto para el paciente como para el médico. Si el médico de familia dispone de las herramientas necesarias para pedir esa RM directamente sin el especialista, se puede resolver la duda e incertidumbre del paciente.

En este contexto, ¿cómo se puede hacer investigación en Primaria?

Se sigue trabajando intensamente en investigación. Es una pata necesaria para el Médico de Familia, que es un médico asistencial, un médico docente e investigador. Tiene que investigar sobre cuestiones prácticas del día al día. Por ejemplo, cuántos pacientes diabéticos tengo, cómo los tengo tratados… SEMERGEN apuesta por la investigación de calidad y desde hace cuatro años hemos creado una red de investigadores en la que participan casi 500 médicos. Estamos llevando a cabo unos 29 proyectos de investigación. El emblemático es el IBERICAN, que lleva ya más de 5 años y se han reclutado 6.000 pacientes de los 7.000 previstos. Su objetivo es conocer la enfermedad cardiovascular y renal.

Para su sociedad, ¿es prioritaria la investigación?

Sin duda. Probablemente el Sistema Nacional de Salud y nuestros gestores no reconocen la investigación, no la facilitan y no la impulsan, salvo excepciones, por lo que tenemos un problema con los permisos para los estudios que habría que intentar reconducirlo. Vamos a seguir trabajando para que tanto el ministerio como las administraciones autonómicas sepan reconocer la investigación. Es un reconocimiento muy importante para el médico investigador saber qué publica, porque España es precisamente uno de los países que más se caracteriza por la publicación en revistas de impacto. Estamos entre los siete u ocho primeros países europeo, pero tendríamos que tener más nivel de penetración en revistas de prestigio, en publicaciones de Atención Primaria.

¿Con qué otras especialidades tienen más relación?

En general, tenemos más relación con las sociedades más médicas. Firmamos muchos convenios con muchas sociedades, como Cardiología, Medicina Interna, Neurología, Digestivo, Nefrología, Reumatología… Tenemos muchos proyectos de investigación y apostamos por la alianza con sociedades científicas.

¿Qué papel tiene FACME en esta relación?

Con FACME tenemos muy buena relación. De hecho, tiene un papel importante y prioritario. FACME es el organismo adecuado para poder reivindicar cuestiones que están encima de la mesa, como es el tema reciente de fiscalidad de los congresos. Es necesario que FACME reivindique que la formación es necesaria e imprescindible y que la actualización de conocimientos no tienen que tener la consideración de tributación. En este sentido, SEMERGEN apuesta por la formación aséptica, independiente e imparcial y además queremos que nuestros médicos vayan a los congresos a formarse. También tiene un papel muy importante en la troncalidad. FACME debe aglutinar las discrepancias que hay en este momento a los planteamientos sobre  la troncalidad por parte del ministerio que se han reactivado después del Consejo Interterritorial de julio. Además, FACME tiene un papel clave en la recertificación del médico de Familia, el médico general y el médico especialista, ya que puede integrar las voluntades que existen en este momento y las experiencias para poder seguir reivindicando el papel de la recertificación que compete única y exclusivamente a las sociedades científicas, que son las que deben ser las garantes de la evaluación de conocimientos.

¿Tienen relación con sociedades europeas e internacionales?

A nivel europeo, trabajamos con sociedades como la italiana o la francesa. Hemos tenido estudios de investigación 2020 con la alemana. También tenemos acuerdos de colaboración con Paraguay y queremos firmar con Panamá. Estamos trabajando en proyectos de investigación con sociedades inglesas y esperamos que se mejoren los procesos y sea más sencillo.

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