• Miércoles, 17 de julio de 2019
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Sexo tras un infarto

Tanto la AHA como la Asociación Europea de Cardiología no ven problema en reiniciar la actividad sexual poco tiempo tras el alta hospitalaria si la función cardiaca es normal

sexo

La principal recomendación  tanto de la Asociación Americana del Corazón (AHA) como de la Asociación Europea de Cardiología en cuanto al reinicio de la vida sexual después de un infarto cardiaco es que, si la función cardiaca es normal y la persona es capaz de caminar normalmente sin sentir síntomas, puede reiniciar su vida sexual sin problemas una o más semanas después del alta.

Así, desde la AHA se afirma que la práctica de sexo resulta “altamente beneficiosa” para la mayor parte de estos pacientes. Según precisa, los eventos cardiovasculares, entre los que se encuentra un infarto  de miocardio, raramente ocurren durante la actividad sexual, generalmente porque ésta implica un periodo corto de tiempo.

Otros datos ponen de manifiesto que menos del uno por ciento de los ataques cardíacos se producen durante o tras una relación sexual, y su ocurrencia no es mayor en las personas que ya han sufrido un ataque al corazón.

Sin embargo, “el abandono de las relaciones sexuales suele ser una consecuencia muy frecuente en gran parte de los personas con enfermedad cardiovascular. El temor a revivir un episodio, la ansiedad, y la depresión que suelen afectar a los pacientes están detrás de este problema”, aprecia la Federación Española del Corazón en este sentido.

La Asociación Americana del Corazón insiste en que el sexo es seguro en pacientes cardiópatas estables, y además proporciona una mayor calidad de vida en hombres y mujeres con enfermedad cardiovascular y sus parejas.

En concreto, resume en su web algunas de las recomendaciones del documento publicado en la revista ‘Circulation’, y que son de gran utilidad para los médicos y los pacientes, como son las siguientes:

1.- Es recomendable que los pacientes sean evaluados por su médico antes de reanudar la actividad sexual.

2.- La rehabilitación cardíaca y la actividad física regular pueden reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares relacionadas con la actividad sexual en personas que han tenido insuficiencia cardíaca o un infarto.

3.- Las mujeres con enfermedad cardiovascular deben ser aconsejadas sobre la seguridad y conveniencia del uso de métodos anticonceptivos y de quedarse embarazadas, de acuerdo a su caso en particular.

4.- Los pacientes con enfermedad cardíaca severa, que presentan síntomas con una mínima actividad o estando en reposo, no deben tener relaciones sexuales hasta que los síntomas de la enfermedad se hayan estabilizado con el tratamiento adecuado.

5.- Los pacientes deben ser evaluados para ver si su disfunción sexual está relacionada con la enfermedad subyacente vascular o cardíaca, ansiedad, depresión u otros factores.

6.- Las mujeres posmenopáusicas con enfermedad cardiovascular pueden ser tratadas con estrógenos (vía tópica o vaginal) para disminuir el dolor durante el coito.