• Domingo, 16 de junio de 2019
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“Si no se aprueba la especialidad Primaria de Medicina de Urgencias y Emergencias, el Sistema Sanitario español corre un serio y gravísimo riesgo”

Entrevista a Juan Jorge González, presidente de la Sociedad Española de Urgencias y Emergencias (SEMES)

“Urgencias: la fuerza del equipo” ha sido el lema del XXI Congreso Nacional SEMES. ¿Qué quieren transmitir con la idea “la fuerza del equipo”?

En general, el equipo es consustancial en la Medicina moderna, pero en el ámbito de la especialidad de Urgencias y Emergencias es aún más importante. Este lema recoge perfectamente eso. Tanto los técnicos de emergencias, como Enfermería y médicos, que nos dedicamos a esta especialidad, lo tenemos claro.

La conferencia inaugural ha sido a cargo de la doctora Judith E. Tintinalli’s, ¿qué visión ha aportado la experta?

La presencia de la doctora Tintinalli’s habla por sí sola. Es la urgencióloga más prestigiosa del mundo (incluyo mujeres y hombres). Pone su nombre al Tratado de Urgencias referencia de nuestra especialidad. Y es una persona que sigue haciendo labor asistencial en su vida profesional. Y, quiero decirlo también, un estímulo y ejemplo de liderazgo de una mujer en una disciplina médica. Por todo ello nos sentimos muy orgullosos de haberla conocido, y muy honrados con su presencia.

La doctora ha sido solo una de las muchas expertas que han participado en el congreso. ¿Qué otros líderes mundiales han intervenido?

En primer lugar, quiero destacar el liderazgo de todos y cada uno de los ponentes. La variedad de actividades es enorme y hay asistentes para todo. Pero respondiendo más directamente a la pregunta, hemos tenido el honor de contar con una mesa internacional el jueves, 6 de junio, que reunió a líderes mundiales en diferentes aspectos de la medicina de urgencias y de las diferentes guías de tratamiento en enfermedades prevalentes, organizada por Óscar Miró, líder de los Comités Organizadores. Entre ellos, Mervyn Singer, Koenraad G. Monsieurs, Piotr Ponikowski, Christian E. Muller, Héctor Bueno, Paul Dargan, Christian H. Nickel, Frank Peacock, Luis Lobón, Dana Im, Valerie Small y Luis García Castrillo, actual presidente de la EuSEM, entre otros.

En una de las mesas se abordó el papel de la mujer en urgencias y emergencias. ¿Qué opina usted de la situación actual de estas profesionales?

Las mujeres son ya mayoría en nuestra especialidad y en los tres colectivos principales de la sociedad. Nada raro, por lo demás, dado que son mayoría en toda la clase médica. Y en pocos años será una mayoría abrumadora. Llamó la atención que quizá seamos el único colectivo que pone al mismo nivel las dos “C”: ciudadano y conciliación. Y, si cabe, esto tiene más mérito aun siendo mujer. Lo que está ocurriendo en el mundo no nos es ajeno, y España también es un ejemplo. Y es una bandera que ha tomado el gobierno actual: la reivindicación de la mujer, la no discriminación, la no desigualdad profesional. En este sentido, llama la atención que exista, de hecho, una discriminación y maltrato profesional de todo el colectivo, y de las mujeres de nuestra especialidad en particular, porque no se les reconoce administrativamente. No reconocer la especialidad de urgencias implica discriminación y maltrato profesional de género. Nos parece intolerable e indigno. Podemos asegurar que tienen el mismo ADN que el resto de profesionales y que el resto de mujeres. Esta fue una de las causas por la que han organizado esta reivindicación y, en este caso, esta actividad.

En el congreso ha destacado también el abordaje de las enfermedades raras. ¿Por qué hablar de enfermedades raras en el servicio de urgencias?

Existen más de tres millones de pacientes con enfermedades raras en nuestro país. De ellos hay un porcentaje no cuantificado de pacientes sin diagnosticar y que acuden de forma regular a nuestros servicios. Hay otros colectivos ya diagnosticados que tienen o deben tener protocolos claros de actuación, y padecen variabilidad en el trato, por desconocimiento o falta de información. Hemos colaborado de forma regular con FEDER y otras asociaciones en problemas que afectan a diferentes colectivos.

¿Qué otros temas actuales se han tratado en el congreso?

Desde monitorización hemodinámica, ecografías, sepsis, dolor torácico, códigos de activación, gestión emocional, enfermedad tromboembólica, transplantes, triaje, soporte vital. Solo en la parte médica tenemos más de 30 grupos de trabajo en SEMES. Evidentemente no cabe todo en un congreso, pero tocamos muchos aspectos. En esta edición, ha habido 14 cursos precongreso, 74 talleres y 86 mesas, además de actividades al aire libre, en el mar, otras dirigidas a la población de la ciudad y el simulacro. En algunos momentos ha habido hasta 22 actividades simultáneas. Cerca de 200 en total. A esto se unen las 2.717 comunicaciones aceptadas, de las más de 3000 enviadas.

No existe esta especialidad médica en España, en contra de lo recogido en la legislación. ¿Qué valoración puede hacer sobre el tema ahora mismo?

La legislación española, efectivamente, en convergencia con lo contenido en la normativa europea, recoge claramente cómo debe ser esta formación de cinco años, sin que se haya producido esta decisión por parte de los responsables de los diferentes Ministerios de Sanidad hasta el día de hoy. Existe un amplísimo e incuestionable consenso en la sociedad española sobre esta necesidad, tanto a nivel social, profesional, institucional, administrativo y político. Si ya era un grave problema la absoluta inexistencia de perfiles profesionales que puedan dedicarse a esta especialidad con un mínimo de garantías formativas, al no existir esta regulación, este vacío legal ha originado que no haya profesionales para dar cobertura en estos servicios, formados o no, y ya se están produciendo cierres de prestaciones en numerosos lugares por esta razón, siendo frecuente la sobrecarga de muchos profesionales y su consecuente repercusión en la atención a los ciudadanos. Y esto va a ir a peor. Entendemos muchas de las reclamaciones que se vienen produciendo en otros colectivos, pero los profesionales de Urgencias y Emergencias dan cobertura como únicos dispositivos asistenciales prácticamente dos tercios del tiempo del periodo de atención sanitaria a la población. Eso incluye mañanas, tardes, noches, festivos, puentes y similares. Sin recambio de profesionales con una formación adecuada vía especialidad MIR, esto no va ser posible realizarlo. Todo esto lo conocen los responsables políticos que gestionan el día a día de la Sanidad de todas las comunidades, y así se lo han trasladado a los anteriores y actuales responsables del Ministerio de Sanidad, como desde hace ya demasiados años, ha venido haciendo este colectivo. El Ministerio de Sanidad es el máximo responsable de este vacío formativo, sin entrar en las razones más que oscuras por las que ocurre. Por ello, también lo es de las consecuencias que ha venido teniendo y va tener, especialmente en la población española. A pesar de toda la evidencia existente en el ámbito social, profesional, administrativo, jurídico y político, parece que en España lo único que funciona es la movilización o recurrir a la vía judicial.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de emitir un informe y una resolución en los que insta a todos sus Estados Miembros a desarrollar Sistemas de Urgencias y Emergencias y una especialización adecuada. ¿Qué se denuncia?

Este proyecto de resolución fue presentado por Argentina, Ecuador, los Estados Unidos de América, Etiopía, Israel, la Unión Europea y sus Estados Miembros. La Organización Mundial de la Salud denuncia que si existieran servicios de atención de urgencias adecuados y dotados y los pacientes pudieran llegar a ellos a tiempo se podrían evitar millones de defunciones y discapacidades a largo plazo debidas a traumatismos, infecciones, enfermedades mentales, exacerbaciones agudas de enfermedades no transmisibles y otros trastornos de urgencia. Así mismo, defiende que la atención de urgencia es una parte esencial de la prestación de servicios de salud en los sistemas de salud, y que los servicios de urgencia bien diseñados facilitan el reconocimiento oportuno, la gestión del tratamiento, y, en su caso, el tratamiento continuado de enfermedades agudas de forma adecuada, tanto como mitigar las consecuencias de desastres y eventos con gran número de víctimas y mantener la prestación de servicios de salud en situaciones frágiles y en situaciones de conflicto o incidentes de múltiples víctimas. La falta de acceso oportuno a la atención de urgencia es una de las causas que originan amplios y graves problemas de salud pública, al no atender, en particular, las necesidades de las poblaciones más desfavorecidas y marginadas, especialmente en zonas con elevada dispersión, lo que contribuye a aumentar las desigualdades en materia de salud. Continúa el informe describiendo que en muchos países el sistema de atención de urgencia funciona como principal red de seguridad del sistema de salud y constituye el principal punto de acceso al sistema de salud, especialmente para las poblaciones marginadas. Muchas intervenciones de atención de urgencia son eficaces y costo-eficaces, y la prestación integrada de atención de urgencia puede salvar vidas ymaximizar las repercusiones en el sistema de salud. Esto último está relacionado con el hecho de que la falta de inversión en atención de urgencia directa está poniendo en entredicho la eficacia, limitando las repercusiones e incrementando los costos en otros sectores del sistema de salud.

¿Qué acciones llevan a cabo desde SEMES para apoyar a los profesionales de urgencias y emergencias?

La esencia de la existencia de esta sociedad científica es la formación. Todas sus estrategias van encaminadas a ello. Este congreso es un ejemplo más. Y toda la estrategia de reivindicación se sostiene en esta premisa. Previa instancia al Ministerio, presentamos en breve una denuncia en los altos Tribunales del Estado, la Comisión Europea y el tribunal de Justicia de la UE. El Ministerio está obligado a regular esta especialización, optando por la opción más coste-efectiva y menos onerosa para las arcas públicas. Eso se llama especialidad Primaria. Podemos demostrar de forma científica que cualquier otra opción es, al menos, el doble de costosa. Esto lo saben las comunidades autónomas, que son las que pagan.

Las demandas en relación con las urgencias y las emergencias constituyen la tercera causa del total en España. En el mundo del derecho, a efectos de responsabilidad médica, se considera a urgencias como una especialidad más. ¿Qué opina?

La sociedad también lo percibe así, pero la realidad es que, en la actualidad, en España no se encuentra regulada esta especialidad médica. Esto hay que ponerlo en el deber de la Administración Central, en concreto, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Lo que viene ocurriendo en este sentido ya no fragmenta, sino que pulveriza el espíritu de la propia legislación y vulnera principios constitucionales básicos de pacientes y profesionales. Esta afirmación tiene su refrendo ya en la jurisprudencia española, con la doctrina marcada por el Tribunal Supremo. Este aspecto ya ha tenido repercusión en alguna Audiencia Provincial. Sugerimos a las autoridades autonómicas que transfieran las indemnizaciones derivadas de estos procesos a la Administración Central. No es un tema menor. Alguna comunidad paga ya directamente al margen de la cobertura de seguro, cuando se produce una sentencia. Y, añado, y siguiendo el dictado de lo contenido en la resolución de la OMS, a partir de ahora, hacemos responsable al Ministerio de Sanidad de las consecuencias médico-legales de la no regulación de la especialidad en España. Y ofreceremos asesoramiento en estos aspectos a aquellos profesionales que se vean implicados, además de contactar con aseguradoras y asociaciones de pacientes.

¿Por qué en el ámbito militar sí está recogida la especialidad?

Porque la jurisdicción Militar tuvo claro la necesidad absoluta de esta formación en los diversos destinos en los que España participa con sus aliados. Porque los operativos de todos los países se coordinan en el sentido de competencias comunes, con arreglo al programa de nuestra especialidad. Quiero destacar el esfuerzo y la implicación del General Guiote y del General Coca en este tema. Fue decisiva. Y, por supuesto, el propio Gobierno, a partir del visto bueno del Ministerio de Defensa.

El modelo sanitario español es prestigioso a nivel internacional. ¿Sucede lo mismo con las urgencias?

Sí, lo comparto, tenemos un buen sistema sanitario. Y el Sistema de Urgencias y Emergencias es bueno, pero padece de una gran heterogeneidad, al no existir una formación reglada y corre serios riesgos. Desde el punto de vista científico, Emergencias, la revista de SEMES, es la segunda en primer cuartil de su especialidad en España, y la tercera del mundo. Eso implica que tiene mucho prestigio. Y es algo muy complicado.

¿Cómo ve el futuro de las Urgencias y Emergencias en nuestro país?

Voy a ser claro, y vuelvo a invitar a leer el Informe de la OMS. Si no se aprueba la especialidad Primaria de Medicina de Urgencias y Emergencias el Sistema Sanitario español corre un serio y gravísimo riesgo. Es un pilar fundamental de la atención. Si se aprueba en breve, el futuro del Sistema de Urgencias y Emergencias es prometedor y prosistema.