• Martes, 24 de abril de 2018
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“Tal y como está la investigación, Marie Curie no hubiera conseguido el Nobel”

La doctora, Helene Langevin-Jolio, nieta de la primera mujer en conseguir un Nobel, sostiene que "los gobiernos deben dar a los investigadores la tranquilidad económica para que trabajen en paz"

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“Las circunstancias para investigar actualmente en muchos países europeos son tan difíciles que mi abuela Marie Curie hubiera tenido muchas  dificultades para obtener el Nobel”, ha reconocido a EL MÉDICO INTERACTIVO la doctora Hélène Langevin-Joliot, nieta de la histórica científica, la primera persona que logró dos premios Nobel.

Hélène Langevin-Joliot, cuya madre Irene también consiguió el Nobel por sus investigaciones, viajó ayer a Bilbao para homenajear a su abuela en el marco de la exposición “María Sklodowska Curie. Una polaca en París”, organizada por la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) hasta el 27 de abril en el Bizkaia Aretoa de la capital vizcaína.

La científica, nieta e hija de nobeles, mostró su decepción por el momento que atraviesa la ciencia. “Después de tantos años de estudios, de realizar el doctorado, el potsgrado…, pasan los años y los investigadores siguen sin contar con un puesto fijo. El problema, además, se agrava en el caso de las mujeres investigadoras porque la conciliación hoy en día es más difícil que en tiempos de mi madre Irene”, subrayó Hélène Langevin-Joliot, que a sus 90 años continúa divulgando la figura de Mari Curie por todo el mundo.

Aunque para ella la ciencia no es un trabajo, sino un juego, una pasión que le hace feliz, “tal vez por el ambiente que viví en la familia donde hablar de temas científicos era lo habitual”, reconoce que actualmente no tiene muy claro si animaría a las jóvenes a dedicarse a la ciencia. “Es fundamental que toda la sociedad esté envuelta en ella porque la ciencia forma parte de la vida. El problema es que existe un gran analfabetismo entre la ciudadanía sobre la ciencia”, subrayó con preocupación y tristeza.

Para Hélène Langevin-Joliot, lo principal para una persona que se dedica a la investigación es “disponer de una mínima seguridad económica y tranquilidad”. Parafraseando a su abuelo Pièrre, los científicos no quieren ser ricos puesto que no lo buscan, “pero ya que su deseo  es trabajar por el bien a la humanidad, los gobiernos tienen la obligación de dotarles de suficiente soltura económica para que puedan hacerlo en paz”.

Tranquilidad económica para los científicos

En este sentido, insiste en que los científicos no pueden tener “una angustia económica a su alrededor. Si hoy en día mis abuelos Pierre y Marie Curie y mis padres comenzaran sus investigaciones no hubieran ganado el premio Nobel porque no sabían a dónde  les iban a conducir sus estudios y, actualmente, desde el primer momento a los científicos se les exige presentar un proyecto explicando cuáles serán sus resultados y eso en investigación científica es imposible”, incidió.

En su carrera científica sostiene no haber sufrido la discriminación por razón de género, “quizás el apellido Curie me ayudó a no padecerla, pero las mujeres investigadoras tienen más dificultades que los varones. Los estereotipos relativos a que las féminas tienen menos capacidad para la ciencia siguen vigentes; son las jóvenes las que tienen que luchar para acabar con ellos”.

De hecho, un 63% por ciento de los españoles cree que las mujeres no están capacitadas para realizar investigación de alto nivel. “Esto es incierto y las jóvenes deben trabajar para cambiar estas erróneas ideas”, señaló Hélène Langevin-Joliot.

De Marie Curie destacó su constante y laborioso trabajo de laboratorio, así como su faceta humana y solidaria, al tiempo que subrayó que no le gusta que se haya hecho de ella un mito. ¿Por qué? “Cuando dicen que sacrificó su vida por la ciencia no es cierto; es un falso mito”,  reconoció.

La muestra sobre la científica en la UPV-EHU saca a la luz la desconocida labor durante la Primera Guerra Mundial, conduciendo los famosos coches Curie con los que radiografió a miles de soldados, facilitando la extracción de los proyectos, lo que evitó traumáticas amputaciones y salvó innumerables vidas.

Su gran aportación a la ciencia, con el descubrimiento de dos nuevos elementos químicos polonio y radio, y el desarrollo de la radiactividad, es la punta del iceberg de un personaje de gran calado humano, que hizo del profundo significado de la palabra servicio el eje de su vida.

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