• Miércoles, 18 de octubre de 2017

La terapia genética podría “desactivar” las alergias graves

En las reacciones alérgicas las células T desarrollan una forma de 'memoria' inmune que hace que se vuelvan muy resistentes a los tratamientos

Una investigación inmunológica realizada en la Universidad de Queensland (UQ), en Australia, ha abierto las puertas hacia un único tratamiento que brinde protección durante toda la vida contra alergias graves como el asma. Un equipo dirigido por el profesor asociado Ray Steptoe, del Instituto Diamantina de la UQ ha sido capaz de “desactivar” la respuesta inmunitaria que causa la reacción alérgica en los animales.

“Cuando alguien tiene una alergia o un brote de asma, los síntomas que experimenta resultan de las células inmunes que reaccionan a una proteína presente en el alérgeno –explica profesor Steptoe–. El desafío en el asma y alergias es que estas células inmunes, conocidas como células T, desarrollan una forma de ‘memoria’ inmune y se vuelven muy resistentes a los tratamientos”.

Y añade: “Ahora hemos podido ‘limpiar’ la memoria de estas células T en animales con terapia génica, desensibilizando el sistema inmune para que tolere la proteína. Nuestro trabajo utilizó un alérgeno experimental del asma, pero esta investigación se podría aplicar para tratar a los que tienen alergias severas al cacahuete, al veneno de la abeja, al marisco y a otras sustancias”.

El doctor Steptoe dice que los hallazgos estarían sujetos a más investigación pre-clínica, con el siguiente paso que sería replicar los resultados utilizando células humanas en el laboratorio. “Tomamos células madre de sangre, insertamos un gen que regula la proteína alergénica y lo ponemos en el receptor -relata–. Esas células creadas generan nuevas células sanguíneas que expresan la proteína y apuntan a células inmunes específicas, ‘desactivando’ la respuesta alérgica”.

El doctor Steptoe cree que el objetivo final sería una única terapia génica inyectada, reemplazando los tratamientos a corto plazo que se dirigen a los síntomas de la alergia con diferentes grados de eficacia. “No lo hemos conseguido hasta el punto de que es tan simple como recibir una inyección para la gripe, por lo que estamos trabajando para que sea más sencillo y más seguro para que pueda utilizarse en una amplia sección transversal de personas afectadas”, afirma.

“En este momento, la población objetivo podría ser aquellas personas que tienen asma grave o alergias alimentarias potencialmente letales”, añade Steptoe, cuya investigación ha sido financiada por la ‘Asthma Foundation’ y el ‘National Health and Medical Research Council’. “Aunque hay tratamientos eficaces disponibles para la gran mayoría, los pacientes se enfrentan a una serie de obstáculos y desafíos en sus prácticas de auto-gestión”, subraya el profesor Peter Anderson, director ejecutivo de ‘Asthma Foundation of Queensland and New South Wales’.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies