• Viernes, 24 de mayo de 2019
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Trasplante de células madre de sangre del cordón umbilical, una opción terapéutica cada vez más real

El uso de las células madre procedentes de la sangre de cordón umbilical (SCU) como una opción terapéutica es cada vez mayor. Para poder utilizarlas cuando sea necesario es imprescindible que su extracción se haga de forma correcta y que se almacenen adecuadamente hasta que se necesiten para ser utilizadas

avances terapia celular

En la sangre procedente del cordón umbilical se alojan un gran número de células madre que tienen un enorme potencial regenerativo. De hecho, son células madre que se están empleando con fines terapéuticos en determinadas enfermedades desde hace unos años. Con las células madre del cordón umbilical que se han procesado y almacenado en Vita 34 se han llevado a cabo 32 trasplantes en pacientes con enfermedades muy diversas.

Uno de los casos más destacados en los últimos años ha sido el de un niño de dos años quien sufrió una parálisis cerebral y fue sometido a un trasplante de sus células madre de cordón umbilical en un centro médico de la localidad alemana de Bochum. En 2008, tras problemas gastrointestinales severos el estado del niño empezó a deteriorarse llegando a sufrir un paro cardiaco que le provocó a su vez una hipoxia isquémica. Como consecuencia, el paciente estuvo en estado vegetativo, ciego y sin poder comunicarse con su entorno.

Ante esta situación, el equipo de Arne Jensen, del Centro Médico de la Universidad de Bochum1, se planteó la posibilidad de infundir las células madre del cordón umbilical del paciente con el fin de mejorar la función cerebral.

Tras superar las nueve semanas después de la administración por vía intravenosa de la sangre de cordón umbilical del pequeño, se constataron algunas mejoras y a los dos meses la espasticidad se redujo considerablemente y el niño empezó a llorar, a sentarse, a ver, a sonreír y podía comunicarse. La realización del trasplante fue posible porque la sangre estaba conservada en buenas condiciones, como se pudo asegurar antes de llevar a cabo todo el proceso.

Resultados

Una vez que pasaron tres años, el paciente podía caminar con asistencia, comer solo y construir frases con al menos cuatro palabras. A los siete años pudo acudir a la escuela de primaria.

Este tratamiento está confirmado con un estudio de Corea2 en el que se ha demostrado que la terapia con células madre de sangre de cordón umbilical es eficaz para este tipo de parálisis.

En un estudio reciente de Estados Unidos, prospectivo, controlado, aleatorio y doble ciego, y realizado por la Dra. Kurtzberg3, también se ha constatado la utilidad de las células madre de la sangre del cordón umbilical del propio paciente en las enfermedades neurológicas, concretamente en la parálisis cerebral infantil. En él, se demostró una mejoría estadísticamente significativa en todas las escalas de medición.

Y es que el trasplante de células madre, entre las que se encuentra las de sangre de cordón umbilical, es una de las pocas opciones de tratamiento que tienen algunas personas que sufren determinadas enfermedades. Uno de los requisitos imprescindibles para poder hacer el trasplante es que las células madre que se van a utilizar estén en perfectas condiciones y sean compatibles. El segundo problema se resuelve si se utilizan las células madre de sangre de cordón umbilical del propio paciente que se recogen en el momento del nacimiento. El primer problema se controla si esa recogida, traslado y almacenamiento se hace en las condiciones óptimas, siguiendo los criterios de certificación, como son las normas de GMP (Good Manufacturing Practices). En Secuvita, filial del grupo Vita 34, cumplimos con estas normas para garantizar la alta calidad de nuestras muestras. En Vita 34, hay conservadas más de 215.000 unidades de sangre, de las que más de 21.000 son de recién nacidos españoles.

Éxito del procedimiento

De las condiciones en las que se conservan las células madre de cordón umbilical depende el éxito del trasplante. Muchas veces, se requiere de colaboración internacional para poder llevar a cabo el procedimiento, donde se tiene que poner en marcha el engranaje adecuado para que las células lleguen a tiempo al receptor. Esto es lo que ocurrió con un paciente australiano nacido en 2013 que padecía una leucodistrofia causada por el trastorno metabólico esfingolipidosis.

Cuando se inició la búsqueda de una donación adecuada de células madre se localizó una muestra compatible en el segundo mayor banco de células madre en Europa, Vita 34, ubicado en Leipzig, Alemania, donde había conservados unos depósitos de células madre de sangre del cordón umbilical. Así, una vez consultado el Norddeutsche Knochenmark – und Stammzellspender-Register (NKR) y el Registro de donantes de células madre y médula ósea del norte de Alemania (ZKRD), se comprobó que había compatibilidad con el paciente australiano, donde la muestra coincidió en diez sobre diez características del tejido del paciente. Es una auténtica lotería biológica. En ese momento, se puso en marcha toda la infraestructura necesaria para hacer llegar la sangre de cordón umbilical al paciente australiano que la necesitaba en el menor tiempo posible.

Además de NKR y Vita 34, el Registro Nacional de Médula Ósea de Alemania participó en el proceso y en la preparación de los registros necesarios para el centro de trasplantes australiano. También se contó con la colaboración de las autoridades aduaneras de ambos países y de la compañía aérea Lufthansa para evitar que la preparación de la sangre de cordón umbilical tuviera que ser expuesta a radiación en los escáneres de los aeropuertos.

32 trasplantes

Desde 2004 hasta nuestros días se han llevado a cabo 32 trasplantes de células madre con las muestras de sangre de cordón umbilical recogidas y almacenadas por Vita 34. El primero se hizo en Illinois, USA, en 2004, en una niña de 3 años que tenía leucemia linfática aguda y a la que le trasplantaron sus propias células. La niña tuvo una recaída temprana cuando se encontraba con tratamiento constante y que a pesar de ello tuvo un agravamiento de los síntomas. Fue entonces cuando se decidió el trasplante de células madre de su sangre de cordón que se conservó al nacer. Está en remisión desde abril de 2006.

En ese mismo año se hizo un trasplante a un niño de cinco años en Hannover, Alemania, que tenía anemia aplásica. El niño se considera curado.

El año siguiente, en 2005, un niño alemán, residente en Hamburgo, con daño cerebral producido por hipoxia, recibió al año de nacer sus células madre y su madre dice que el niño reacciona con mayor conciencia ante su entorno.

Caso español

El primer caso llevado a cabo en España data de 2008. Es el caso de un niño de un año con parálisis cerebral que recibió sus células madre en Madrid y el trasplante se llevó a cabo de manera satisfactoria.

En otros países, en 2009 se realizó el trasplante de paciente de Bochum, Alemania, con parálisis cerebral que, tras el tratamiento con su sangre de cordón, comenzó a hablar, caminar y comer solo. En la actualidad, acude a la escuela primaria.

Ese mismo año, también en Alemania, en Múnich, una niña de 3 años con diabetes recibió un trasplante autólogo de células madre de cordón umbilical. Fue remitida a un ensayo clínico y ha tenido una mejora de HbA1c y ha requerido menos insulina exógena.

En 2009, un niño de 10 años con leucemia linfática aguda recibió la sangre de cordón umbilical de su hermano. El paciente está en remisión completa y en “excelente estado de salud”, ya va al colegio, según la información aportada por el Centro de Trasplantes el 24.08.09, en Frankfurt, Alemania.

Los tres siguientes casos también se llevaron a cabo en 2009 y en Alemania. El primero en un niño de 3 meses que tenía encefalitis con daño cerebral y parálisis espástica. El trasplante se hizo en Bochum. La segunda paciente, una niña de 10 años, recibió la sangre del cordón umbilical de su hermano para tratar su beta talasemia. La paciente residía en Ulm. Y el tercer caso corresponde a un niño con diabetes tipo 1 que a los tres años se sometió en Múnich a un autotrasplante de SCU y que ha sido remitido a ensayo clínico con una mejora de HbA1c y menos insulina exógena.

En 2010 se registraron cuatro trasplantes autólogos. El primero se hizo en Bochum a una niña de 5 años con parálisis cerebral espástica; el siguiente a un niño de cuatro años con daño cerebral que residía en Carolina del Norte, Estados Unidos; el tercero y el cuarto se hicieron en Múnich en dos diabéticos con tres y dos años, respectivamente, que se remitieron a un ensayo clínico.

En 2011 una niña de un año que padecía una inmunodeficiencia severa combinada (SCID) recibió un trasplante de SCU de donante no emparentado en Buenos Aires.

En ese mismo año, una niña con daño cerebral se trasplantó a los tres años con su propias células madre en la ciudad alemana de Rodewisch, y un niño con 7 años y con la misma patología se sometió a un autotrasplante.

Durante 2011 también se realizó en Múnich un trasplante autólogo de SCU a un diabético de dos años. Con la misma patología se trasplantó a una niña de cinco años en Múnich al año siguiente.

En 2012 una niña con 2 años con leucemia linfática aguda recibió la sangre de cordón umbilical de su hermano y un niño de 14 años con beta talasemia se somete a un trasplante de células madre de sangre procedente de su hermano. Ambos procedimientos se llevaron a cabo en Alemania.

Diferentes donantes

Y en 2013 un niño de ocho años con leucemia linfoblástica aguda recibe SCU y médula ósea de su hermano sano en un centro de Frankfurt, mientras que un niño de tres años con síndrome de Wiskott-Aldrich también recibe SCU y médula ósea de su hermano sano en Múnich.

En 2014 una mujer de 45 años con leucemia mieloide aguda recibe la SCU de un donante no emparentado en Viena. Ese mismo año y en esa misma ciudad un niño de 6 años con beta talasemia se somete a un trasplante gracias a las células de SCU y de la médula ósea de su hermana sana.

Un niño de 11 años con anemia aplásica severa se somete a un autotrasplante en Alemania y al año siguiente, en 2015, un niño con cinco años con parálisis cerebral espástica se somete a un autotrasplante sin complicaciones en la ciudad alemana de Leipzig.

Una niña española con 5 años con un neuroblastoma se sometió a un autotrasplante; en 2016 una niña estadounidense con daño cerebral también fue tratada con sus células de sangre de cordón umbilical y en 2018 un niño de cuatro años con esfingolipidosis recibió células madre de SCU de un donante no emparentado en Australia.

Referencias bibliográficas

  1. A. Jensen and E. Hamelmann, “First autologous cell therapy of cerebral palsy caused by hypoxic-ischemic brain damage in a child after cardiac arrest-individual treatment with cord blood”. Case Reports in trasplantation, vol 2013, Article ID 951827, 6 pages, 2013.
  2. KJunyoung sond kyunghoon, “Umbilical Cord Blood Therapy Potentiated with Erythropoietin for Children with Cerebral Palsy: A Double- blind, Randomized, Placebo-Controlled Trial”. STEM CELLS 2013;31:581–591.
  3. Sun JM, Song AW, Case LE, Mikati MA, Gustafson KE, Simmons R, Goldstein R, Petry J, McLaughlin C, Waters-Pick B, Chen LW, Wease S, Blackwell B, Worley G, Troy J, Kurtzberg J. “Effect of Autologous Cord Blood Infusion on Motor Function and Brain Connectivity in Young Children with Cerebral Palsy: A Randomized, Placebo-Controlled Trial”. Stem Cells Transl Med. 2017 Dec;6(12):2071-2078.

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