• Sábado, 21 de septiembre de 2019
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Un amplio estudio demuestra la relación entre la terapia hormonal en la menopausia y el cáncer de mama

En la actualidad hay unos 12 millones de usuarias en los países occidentales aunque los organismos reguladores en Europa y Estados Unidos aconsejan que se utilice durante el menor tiempo posible, algunas pautas clínicas recomiendan una prescripción menos restrictiva

Una colaboración internacional, utilizando datos de más de 100.000 mujeres con cáncer de mama de 58 estudios epidemiológicos en todo el mundo, ha encontrado que el uso de terapia hormonal menopáusica (MHT) está asociado con un mayor riesgo de cáncer de mama, y que un cierto aumento del riesgo persiste durante más de una década después de que se interrumpe su uso.

Los hallazgos, publicados en la revista The Lancet, sugieren que todos los tipos de MHT, excepto los estrógenos vaginales tópicos, están asociados con mayores riesgos de cáncer de mama, y que los riesgos son mayores para las usuarias de la terapia hormonal estrógeno-progestágeno que para la terapia hormonal con estrógeno sola. Para la terapia estrogéno-progestágeno, los riesgos fueron mayores si el progestágeno se incluía diariamente en lugar de forma intermitente (por ejemplo, de 10 a 14 días al mes).

En los países occidentales, el uso de MHT aumentó rápidamente durante la década de 1990, se redujo abruptamente a la mitad a principios de la década de 2000 y se estabilizó durante la de 2010. Aunque algunas mujeres las usan a corto plazo, en la actualidad son habituales unos cinco años de uso, mientras que antes eran comunes durante alrededor de diez.

En este nuevo estudio, los autores reunieron y volvieron a analizar de forma centralizada todos los estudios prospectivos de 1992 a 2018 que habían registrado el uso de terapia hormonal para la menopausia, y luego monitorizaron la incidencia de cáncer de mama, con 108.647 mujeres que posteriormente desarrollaron cáncer de mama a una edad media de 65 años. Observaron el tipo de MHT utilizado por última vez, la duración del uso y el tiempo transcurrido desde la última vez que se usó en estas mujeres.

Entre las mujeres que desarrollaron cáncer de mama en los estudios prospectivos, la mitad había usado MHT, la edad promedio en la menopausia era de 50 años y la edad promedio al comenzar la MHT también era de 50 años. La duración promedio del uso de la terapia hormonal fue de 10 años en las usuarias actuales y de siete años en las que la han usado alguna vez pero cesaron.

Para las mujeres de peso promedio en los países occidentales que nunca han usado MHT, el riesgo promedio de desarrollar cáncer de mama durante los 20 años que transcurren entre los 50 y los 69 es de aproximadamente 6,3 por cada 100 mujeres: es decir, alrededor de 63 por cada 1.000 mujeres que nunca usan la terapia hormonal desarrollan cáncer de mama.

Sin embargo, esta nueva investigación estima que para las mujeres con cinco años de uso de los tres tipos principales de MHT, a partir de los 50 años de edad, el riesgo de cáncer de mama desde los 50 hasta los 69 años inclusive aumentarían de 6,3 por 100 hasta: 8,3 en usuarias de estrógeno más progestágeno diario; 7,7 en estrógeno más progestágeno intermitente; y 6,8 en solo estrógeno. Además, el aumento en el riesgo de cáncer de mama sería aproximadamente el doble para las mujeres que usan MHT durante 10 años en lugar de 5.

Dado que la menopausia suele ocurrir entre los 40 y los 50 años, casi toda la evidencia fue para las mujeres que habían tenido la menopausia y habían iniciado la MHT en este rango de edad. El aumento proporcional en el riesgo fue similar para las mujeres que iniciaron la terapia hormonal a las edades de 40-44, 45-49, 50-54 y 55-59 años. Sin embargo, el riesgo parecía estar algo atenuado entre las pocas que habían comenzado a usar MHT después de los 60 años. El riesgo también disminuyó por el índice de masa corporal, particularmente en el caso de la terapia hormonal solo con estrógeno, que tuvo poco efecto en las mujeres obesas.