• Miércoles, 16 de octubre de 2019
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Un diagnóstico certero resulta clave para la toma de decisiones al final de la vida

La Sociedad Española de Medicina Interna celebra en Madrid su segunda Jornada de Cuidados Paliativos para abordar los aspectos clínicos que presentan estos pacientes

Área de Capacitación Específica para Cuidados Paliativos

Mantener la calidad de vida y controlar los síntomas son dos de los objetivos principales en el abordaje de los pacientes al final de su vida, cuando ya no hay  posibilidad de tratamientos curativos y con enfermedades avanzadas. Por ello, con el objetivo  de mejorar la toma de decisiones por parte de los profesionales sanitarios en estos casos, la SEMI ha celebrado su II Jornada de Cuidados Paliativos en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid.

Durante dicho encuentro una de las ideas que se ha querido transmitir es que resulta imprescindible contar con un diagnóstico certero de la situación. Como exponía Susana Plaza, coordinadora del Grupo de Cuidados Paliativos de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), “hay que adecuar el esfuerzo terapéutico  en la toma de decisiones importantes como puede ser una sedación paliativa”.

Otro punto fundamental es la comunicación entre pacientes y familiares con los profesionales, ya que los pacientes deben ser los protagonistas en la toma de decisiones y conocer el porqué de cada una de ellas. “A veces nos centramos en atender a los pacientes desde un punto de vista técnico, teniendo en cuenta protocolos o tratamientos para una determinada enfermedad, en lugar de atender a lo que realmente necesitan en ese momento y sin tener en cuenta la trayectoria de su patología, su pronóstico vital e, incluso, interesarnos por sus valores y voluntades”, insistía la experta.

Otras asignaturas pendientes

En esta misma línea, respecto a otras áreas de mejora, en este foro se abordaba con especial hincapié la nutrición e hidratación en cuidados paliativos. En primer lugar, hay que tener en cuenta que el estado nutricional de los pacientes en cuidados paliativos cambia dependiendo de si el paciente va a tener una trayectoria vital larga o se encuentra al final de la vida y, con ello, también varía la atención nutricional que requieren en cada caso.

“En situaciones de final de la vida priorizamos el confort y el control de los síntomas, mientras que la alimentación e hidratación quedan relegadas a un segundo plano”, exponía Susana Plaza, quien añadía que “la pérdida de la vía oral y de la capacidad de alimentarse o beber es un fenómeno del final de la vida y, por tanto, nuestra obligación es comunicar a las familia esa situación y conseguir que se acepte como natural”.  De hecho, incluso en casos excepcionales se puede abordar la vía subcutánea para lograr la hidratación en estos pacientes al final de la vida.