El Gobierno prevé invertir 1.069 millones de euros en la renovación y ampliación de las capacidades del Sistema Nacional de Salud (SNS) entre 2021 y 2023. Así consta en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, enviado a Bruselas y presentado este miércoles.

Esta aportación representa el 1,5 por ciento del total de los 69.528 millones de euros que España invertirá gracias al plan europeo. En concreto, en materia sanitaria hay presupuestados 451,03 millones de euros para este año, 499,15 millones de euros para 2022 y 118,82 millones de euros para 2023.

Las seis inversiones principales son para: plan de inversión en equipos de alta tecnología (792,1 millones de euros); acciones para reforzar la prevención y promoción de la salud (62,05 millones); aumento de capacidades de respuesta ante crisis sanitarias (80,91 millones de euros); formación de profesionales sanitarios y recursos para compartir conocimiento (13,14 millones de euros); plan para la racionalización del consumo de productos farmacéuticos y fomento de la sostenibilidad (20,80 millones); y un ‘data lake’ sanitario (100 millones de euros).

Fortalecimiento de la AP

Además, sin dotación presupuestaria, se recogen una serie de reformas de la Sanidad pública, como el fortalecimiento de la Atención Primaria y Comunitaria. Y se incluye una reforma del sistema de salud pública y un sistema integrado de vigilancia.

La ‘joya de la corona’ en este ámbito, en cualquier caso, es la creación de un Centro Estatal de Salud Pública, un “centro de excelencia que aglutine las competencias hasta ahora dispersas en esta materia”, según explica el Ejecutivo. Este centro “ejercerá competencias de análisis y estudio, de asesoramiento técnico, de propuesta de medidas a las autoridades sanitarias y también de gestión directa, sobre todo en el ámbito de la preparación y coordinación de respuesta ante situaciones de emergencia. Se dotará con personal de la más alta capacitación científico-técnica en las distintas áreas y materias”, asegura el Gobierno.

Reducir temporalidad y mejorar las condiciones

También, se opta por “reforzar” las dotaciones de médicos y enfermería, “reducir su temporalidad, mejorar sus condiciones laborales y potenciar su formación y desarrollo profesional”. Para ello, se plantea reformar la ley que regula el personal sanitario en España (Estatuto Marco), así como un Real Decreto-Ley para mejorar el sistema de formación sanitaria especializada (MIR), “reforzando la parte formativa durante el periodo de residencia”.

Alta tecnología

La mayor inversión del plan se centra en los equipos de alta tecnología. “España presenta un nivel de obsolescencia de estos equipos claramente superior a la media europea y un nivel de densidad de estos equipos por habitante inferior también a la existente en los países europeos con un modelo sanitario equivalente al español. La distribución interna presenta también desequilibrios significativos”, reconoce el texto.

Por ello, la inversión se desplegará en dos ámbitos. Por un lado, la renovación de equipos “por obsolescencia ajustada a intensidad de uso”; y, por otro, la “ampliación de equipos para equilibrar las diferencias interregionales y alcanzar progresivamente la media de la Unión Europea en cuanto a número de equipos por millón de habitante”.